Desde este jueves, el estreno de 50 segundos: el caso Fernando Báez Sosa volvió a poner en primer plano uno de los crímenes que más sacudió a la Argentina en los últimos años: el de Fernando Báez Sosa.
Entre los testimonios que aparecen en la docuserie, hay uno que llamó especialmente la atención: el de María Paula Cinalli, la madre de Blas Cinalli, uno de los jóvenes condenados por el ataque. Por primera vez, la mujer relató frente a cámara cómo vivió las horas posteriores al crimen y el impacto que tuvo en su vida familiar. Además, se refirió al "pacto de silencio" que habrían tenido los acusados por el crimen.
En su relato, Cinalli recordó el momento exacto en que se enteró de que algo grave había ocurrido en Villa Gesell. “Cerca del mediodía me llamó una de las mamás y me dice: ‘Che, Maripi, algo pasó en Gesell’. Era la primera vez que Blas se iba solo con los amigos”, relató en uno de los pasajes centrales del documental. Aquella frase, confusa y alarmante, fue el punto de partida de un camino judicial que terminó con los ocho jóvenes sentados en el banquillo.

La mujer también habló de su historia personal y del vínculo con su hijo. “Tengo una hija mayor y después de otra relación lo tuve a Blas. Lo crié yo, trabajando siempre. Blas se crió mucho con Ciro y Luciano. Un día fuimos a buscar a los primos que estaban tomando clases de rugby y ahí Blas entró a la cancha y no se fue más”, recordó. Su testimonio reconstruye cómo era la dinámica familiar previo al viaje que terminó en tragedia.
Durante el juicio, eligió mantenerse en silencio. Según explicó, fue una decisión íntima que no todos entendieron: “Dejé de mirar TV y dejé de escuchar radio. Me limitaba a hablar con Blas y con el abogado. Nada más”. Y recordó también el primer encuentro cara a cara con su hijo tras la detención: “El primer contacto con la reja fue impresionante. Ruidos de candados... De ahí salió Blas y me hizo pasar un papelito con lápiz que todavía tengo. Decía: ‘Mami, no te hagas problema porque yo a ese chico no lo toqué’”.
Además, Cinalli respondió a quienes la señalaron por no haber dado entrevistas antes del documental. “No hablé con los medios porque me pareció una falta de respeto hablar, para Fernando que había muerto, para los papás. ¿Qué iba a decir? Nada. Y eso no siempre fue bien visto. El pacto de silencio... ¿Pacto de qué? ¿Con quién iba a hacer un pacto yo? Con nadie. No quería hablar porque había pibes encerrados y un chico muerto”, dijo, en una de las declaraciones más contundentes del episodio.

