La investigación por el crimen de Braian Tomás Cabrera, el joven de 18 años asesinado durante los festejos del carnaval en Mercedes, dio un giro clave en las últimas horas: María Luján Auza, una de las detenidas, confesó haber disparado el arma que terminó con la vida del adolescente.
La mujer, de 33 años, fue indagada junto a su padre, Omar Auza, y su hijo, Martín Ezequiel Auza. Los tres permanecen detenidos y forman parte de una misma familia. Según fuentes cercanas a la causa, durante su declaración la acusada admitió haber efectuado el disparo, aunque aseguró que no tuvo intención de matar a Braian y que “ni siquiera le había apuntado a él”. También sostuvo que el conflicto “venía de antes”.
La causa está a cargo de la UFI N°2 de Mercedes, encabezada por el fiscal Matías Lattaro, quien solicitó que se formalice la detención de los tres imputados mientras se determina el grado de responsabilidad de cada uno. María Luján Auza quedó imputada como autora de homicidio calificado por el uso de arma de fuego, un delito que prevé penas severas. Su padre y su hijo fueron acusados como coautores.

En un primer momento, la investigación apuntó al joven de 19 años como autor de los disparos. Sin embargo, el análisis de cámaras de seguridad y videos aportados por testigos permitió reconstruir la secuencia y ubicar a la mujer como quien habría accionado el arma. Ambos fueron detenidos poco después del hecho, cuando intentaban escapar, y posteriormente se sumó Omar Auza, señalado como quien le habría entregado el arma.
El ataque ocurrió cerca de la 1 de la madrugada del domingo sobre la avenida 29, entre las calles 24 y 22, en pleno centro mercedino. La banda de Fernanda Otolini se encontraba en el escenario cuando las detonaciones interrumpieron la música y sembraron el pánico entre las familias que participaban del corso.
Según relató Carlos, hermano de la víctima, la pelea comenzó en otro sector. “Me empezaron a bardear y me pegaron entre todos. Los encaré y tiraron dos tiros al aire”, declaró. Luego, el conflicto se trasladó a la avenida principal. “Se pelearon y la mujer le pegó un tiro en la cabeza. El abuelo fue quien le dio el fierro. Vi todo, cayó delante mío”, aseguró.

Braian recibió dos impactos de bala, uno en el pecho y otro en la cabeza. Fue trasladado de urgencia al Hospital Blas L. Dubarry, pero murió pocas horas después.
Para los investigadores, no se trató de un hecho aislado ni espontáneo. La hipótesis apunta a que el grupo habría ido a buscar el arma tras un primer altercado y regresado al lugar con la intención de confrontar. Se mencionan “problemas de vieja data” entre ambas familias.
La muerte de Braian, conocido por sus allegados como “Guli”, provocó la suspensión del resto de las jornadas del carnaval. Su madre, Lorena, expresó el dolor de la familia en redes sociales: “Recién acabo de dejar a mi hijo dentro de un cajón. Es el dolor más grande perder un hijo, sólo pido justicia por Braian Cabrera. Que paguen lo que hicieron. A mi hijo no lo voy a ver más, pero esto no puede quedar en la nada”.
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