Marcelo Porcel tuvo su indagatoria en el marco de la causa que lo investiga por presuntos abusos a menores y optó por un descargo escueto. Según informó el periodista especializado en policiales Mauro Szeta, el empresario negó los cargos vía Zoom y anticipó que ampliaría su declaración por escrito en los próximos días.
“La indagatoria al empresario Porcel fue por un delito más leve que el que pidieron los padres de las víctimas. El fiscal y el juez eligieron una calificación menos grave”, explicó Szeta en su cuenta de X. En esa línea, agregó que durante la audiencia el acusado no dio mayores detalles: “Porcel sólo dijo que es inocente y ampliará con un escrito”.
El descargo, breve y sin precisiones, se dio en un contexto judicial sensible. De acuerdo al mismo periodista, la Justicia también rechazó en los últimos días un nuevo pedido de detención contra el empresario, una decisión que volvió a generar malestar entre las familias denunciantes.
“Marcelo Porcel sólo se limitó a negar los cargos y anticipó que ampliará su declaración por escrito”, detalló Szeta. Y sintetizó el tono de la presentación: “'Soy inocente', el escueto descargo del empresario acusado de abusar de menores”.

La estrategia de la defensa, encabezada por el abogado Roberto Rallin, habría apuntado a evitar una exposición extensa en esta instancia inicial, a la espera de presentar un escrito más desarrollado ante el juzgado.
El caso: denuncias por presuntos abusos a alumnos del colegio Palermo Chico
La causa judicial, que se tramitó en la Justicia nacional, investigó los presuntos abusos cometidos por Marcelo Porcel contra compañeros de colegio de su hijo, todos alumnos del Palermo Chico, entre 2022 y 2024.
El expediente reunió declaraciones de al menos 10 menores en Cámara Gesell y alcanzó a 11 presuntas víctimas, representadas por 9 familias querellantes —dos de los chicos son hermanos—. Según los testimonios, el empresario se habría aprovechado de su vínculo de confianza para acercarse a los menores.

De acuerdo con la denuncia, Porcel organizaba encuentros en su domicilio de la calle Godoy Cruz y en su oficina de Avenida del Libertador, en Retiro. Allí, siempre según las declaraciones, ofrecía alcohol, proponía juegos y desafíos, e incluso realizaba apuestas online, con dinero como incentivo.
La investigación estuvo a cargo del fiscal Pablo Turano, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1, junto al juez Carlos Bruniard, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50.
Para las familias, representadas por el abogado Pablo Hawlena Gianotti, la causa debía avanzar con una calificación más grave. Sin embargo, la decisión judicial de encuadrar provisoriamente los hechos en un delito menor marcó un punto de tensión.
Mientras tanto, la indagatoria dejó más interrogantes que certezas. La ampliación prometida por Porcel podría ser clave para entender cómo seguirá una causa que, por su gravedad y cantidad de denunciantes, ya se convirtió en uno de los expedientes más delicados del ámbito judicial reciente.
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