La caída de una torre de luces sobre la zona VIP del Archi Club durante una fiesta electrónica dejó 15 heridos y 700 evacuados y abrió una investigación que va más allá de la falla técnica.
Detrás de la productora organizadora y responsable de la estructura montada especialmente para ese evento aparece un entramado societario con un nombre que llamó la atención: Nicolás Martín Rocca, productor de eventos condenado en Uruguay a cinco años y medio de prisión por el choque fatal en el que murieron las modelos argentinas Micaela Trinidad y Josefina Ferrero en enero de 2023. Desde febrero, la condena quedó firme.
La noche que pudo terminar en tragedia
La madrugada del domingo en Costanera Norte arrancó como una fiesta electrónica más y terminó con escenas que una testigo describió como "una zona de guerra". Una estructura metálica con luminarias instalada especialmente para esa noche –no era parte del montaje fijo del boliche– se desplomó sobre el público mientras sonaba el set de Max Dean, un DJ llegado desde Londres.
Los heridos con politraumatismos producto del impacto fueron trasladados al Pirovano, al Rivadavia y al Fernández. El SAME, Bomberos y la Policía de la Ciudad completaron un operativo de evacuación que, según los testimonios, fue "caótico y tardío".
El local tenía habilitación para 500 personas. Esa noche había aproximadamente 700.

La marca, la sociedad y el nombre que complica el cuadro
La fiesta fue promocionada bajo el sello Savage, ciclo de música electrónica históricamente ligado a la Costanera. Detrás de Savage opera SVG Entertainment S.A., empresa que exhibe la marca como propia en su web y redes. En los registros oficiales, la sociedad fue constituida con cuatro accionistas en partes iguales: Sebastián Ángel Arias, Nicolás Martín Rocca, Andrés Alberto Rego y Gustavo Sebastián Iglesias.
El nombre de Rocca en ese listado no pasa inadvertido. Es el mismo productor de eventos y DJ argentino que la madrugada del 4 de enero de 2023, tras animar una fiesta en Open Park, Punta del Este, protagonizó un choque frontal en la ruta 104 de Manantiales que le costó la vida a dos modelos argentinas. Micaela Trinidad y María Josefina Ferrero murieron en el acto. Otras dos amigas que las acompañaban resultaron con heridas gravísimas.

La jueza de Maldonado Gabriela Azpiroz lo encontró culpable de doble homicidio culposo calificado y lo condenó a cinco años y medio de prisión. Además, la justicia determinó que fue responsable de lesiones culposas de calidad gravísima.
La sentencia, apelada por la defensa, quedó firme en febrero de 2026 cuando el Tribunal de Apelaciones uruguayo la ratificó. Actualmente Rocca está preso, aunque buena parte del proceso lo transitó en prisión domiciliaria.

El boliche: habilitaciones cruzadas y una cadena de responsabilidades
El mapa de la disco suma otra capa de complejidad. La concesión del Espacio Nº 8 del Sector 1 del Distrito Joven de la Costanera fue adjudicada a Blue Night S.R.L., integrada por Diego Lifschitz, el odontólogo Jorge Pasart –Secretario de Extensión Universitaria en la UBA– y el empresario Simón Bronstein Lema. Pero fuentes del caso aseguran que la habilitación como local bailable clase C figura a nombre de una sociedad diferente: Night Dream S.A., que registró el establecimiento con el nombre de fantasía Archi, con Pablo Bravo como presidente al momento de la habilitación.
El gobierno de la Ciudad aseguró que el local "tenía todos los controles correspondientes" y que "interviene la Justicia para determinar qué ocurrió". La postura oficial convive con los testimonios de quienes estuvieron adentro: evacuación desordenada, ambulancias insuficientes, y un DJ que, según una testigo, extendió su set diez minutos mientras el caos ya era total. "La organización no quería cortar la fiesta", declaró.
Lo que deberá determinar la justicia
La investigación judicial tiene por delante al menos tres frentes: si hubo exceso de capacidad, si la estructura que cayó tenía los controles técnicos necesarios antes de ser montada, y si existieron omisiones en la cadena de responsabilidades que va desde la productora del evento hasta la concesionaria del predio público.
La presencia de Rocca como socio de SVG Entertainment no implica responsabilidad directa en lo ocurrido el domingo –el empresario está preso en Uruguay– pero suma una dimensión que la justicia porteña difícilmente podrá ignorar al reconstruir quiénes organizaron, montaron y habilitaron esa noche.
La causa por lesiones la investiga la Fiscalía Unidad Fiscal de Flagrancia Norte, a cargo de Norberto Brotto.
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