La causa por la muerte de un bebé de apenas tres meses en la provincia de Córdoba dio un giro tan dramático como inquietante. En las últimas horas se conoció un dato estremecedor que complicó seriamente la situación judicial de los padres del niño, quienes quedaron detenidos acusados de ser los presuntos autores del crimen.
Sucede que tras la detención de la madre del menor, de 18 años, y al padre, de 24, por orden del fiscal Fernando Epelde y la intervención de la Policía de Córdoba, ambos fueron imputados por el delito de homicidio calificado por el vínculo, una figura penal que contempla la máxima gravedad.
La decisión judicial se apoyó en los primeros avances de la investigación y, sobre todo, en un elemento que resultó determinante: el bebé estaba sano.

Según explicó el fiscal a cargo de la causa, existía evidencia suficiente para sospechar que las lesiones que derivaron en la muerte del menor no habrían sido accidentales. “Podría haber habido intervención de los padres en las lesiones que derivaron en la muerte del menor”, sostuvo Epelde, al justificar las detenciones y el avance de la imputación.
El funcionario judicial remarcó además que los médicos no detectaron ninguna patología previa que explicara el cuadro. “Era un bebé que no estaba desnutrido, que no tenía alguna otra condición que hiciera alertar a los médicos”, señaló el profesional, dejando en claro que no se trataba de un nene con problemas de salud preexistentes que pudieran haber desencadenado un desenlace semejante.
La muerte del bebé que conmociona a Córdoba
El trágico episodio ocurrió el domingo pasado en la localidad cordobesa de Camilo Aldao. Ese día, el bebé ingresó de urgencia al centro de salud local con una lesión extremadamente grave en la cabeza. Frente a la complejidad del cuadro, los profesionales decidieron derivarlo de inmediato al Hospital Abel Ayerza de Marcos Juárez.
Sin embargo, el estado del niño empeoró y fue trasladado luego al Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba. Allí, los médicos constataron que presentaba muerte cerebral. Ante ese diagnóstico irreversible, el lunes se tomó la decisión de desconectarlo, lo que finalmente provocó su fallecimiento.

Tras la muerte, el cuerpo del bebé fue sometido a una autopsia en la ciudad de Córdoba. El objetivo es determinar el origen de las lesiones y establecer con precisión qué fue lo que provocó el derrame cerebral. Si bien los resultados finales aún eran esperados por la Justicia, el fiscal consideró que ya se descubrieron indicios suficientes para avanzar con una imputación tan grave.
Otro dato que llamó la atención en la investigación fue que, hasta el momento, no existían antecedentes de violencia por parte de los padres hacia el niño. Esa circunstancia sumó aún más interrogantes al caso y reforzó la necesidad de profundizar las pericias médicas y forenses para reconstruir qué ocurrió en las horas previas al ingreso del bebé al centro de salud.
Para la fiscalía, el hecho de que se tratara de un bebé sano y sin patologías previas volvió “raro” y difícil de explicar el cuadro clínico que derivó en su muerte. Esa contradicción fue la que terminó de encender las alarmas y puso a los padres en el centro de la investigación penal.
Mientras la causa avanza, la comunidad de Camilo Aldao permanece conmocionada por el caso. La muerte de un bebé de tan corta edad y la detención de sus propios padres generaron un fuerte impacto en la localidad, donde todos esperan respuestas sobre qué fue lo que realmente sucedió.

