A ocho años de haber quedado detenida por el crimen de Fernando Pastorizzo, Nahir Galarza volvió a quedar en el centro de la escena pública, esta vez por una denuncia vinculada al uso fraudulento de su identidad en redes sociales. A través de personas de su entorno, la joven condenada a prisión perpetua advirtió sobre la circulación de perfiles falsos que utilizan su nombre e imagen para pedir dinero y difundir contenido manipulado con inteligencia artificial.
Según indicaron fuentes cercanas a Galarza, en los últimos días se viralizó una imagen en la que se la ve con un iPhone, acompañada de un mensaje que aseguraba que el teléfono había sido comprado gracias a transferencias realizadas por seguidores. La publicación incluía un alias para recibir dinero y un supuesto agradecimiento. Desde su entorno fueron tajantes: “Es mentira. Ella no pide ni nunca pedirá dinero a sus seguidores. Tampoco nadie en su nombre, no hace colectas”.

El posteo, que muchos interpretaron como real, fue definido como un “meme” o una simulación, pero generó confusión entre usuarios que creyeron que se trataba de una cuenta oficial. La situación se enmarca en un fenómeno que, según allegados a la joven, viene ocurriendo desde hace años: la proliferación de perfiles truchos con su nombre en Facebook e Instagram.
En un simple recorrido por redes sociales, pueden encontrarse cuentas en las que se la muestra en poses provocativas, con ropa interior, leyendo libros o acompañada de frases reflexivas y mensajes de resiliencia. Muchas de esas imágenes, indicaron las fuentes, son creadas o alteradas con inteligencia artificial. Algunas incluso invitan a mantener una relación con ella. “Si van a querer algo conmigo, quiero que sea en libertad y afuera”, dice la presentación de uno de esos perfiles falsos.

La advertencia busca, además, proteger a personas que podrían ser estafadas. Desde su entorno remarcaron que cualquier alias o pedido de dinero que circule en su nombre es falso y no tiene relación con ella ni con su familia.
Cómo es el presente de Nahir Galarza en la cárcel
Actualmente, Nahir Galarza, de 27 años, cumple condena a prisión perpetua en la Unidad Penal N°6 de Concepción Arenal, en Paraná, Entre Ríos. Se encuentra alojada en un pabellón con otras seis internas y solo comparte espacios comunes con el resto de la población carcelaria durante el tiempo de patio.
Personas cercanas aseguraron que los primeros años de encierro fueron especialmente difíciles, pero que con el tiempo la convivencia mejoró. En el último año, la joven obtuvo el título de operadora preventiva en Salud Mental, como parte de su formación en Psicología Social, carrera que aspira a finalizar. Según relataron, ese proceso le permitió desarrollar herramientas vinculadas a la empatía y al abordaje de problemáticas sociales.
Entre los temas que más le interesan se encuentran las adicciones, la violencia de género y el maltrato infantil. Además, participa de talleres de yoga y meditación del programa El Arte de Vivir y da clases de gimnasia dentro del penal, tras haberse recibido como personal trainer.

En el plano judicial, no hubo novedades recientes en su causa. Galarza insistirá con el pedido de revisión de la figura por la que fue condenada, ya que la Justicia consideró que existía un vínculo de pareja con la víctima, lo que agravó la pena. Mientras tanto, espera poder acceder en el futuro al beneficio de salidas transitorias, algo que, de acuerdo con los plazos legales y su condena, recién podría evaluarse dentro de varios años, siempre y cuando mantenga buen comportamiento.

