Una joven de 29 años permanece internada en coma inducido y con asistencia respiratoria mecánica tras haber sido secuestrada, abusada sexualmente y prendida fuego en la localidad de Perico, en la provincia de Jujuy. El caso es investigado como intento de femicidio y conmociona a la región por la extrema violencia del ataque.
La víctima fue identificada como Marisol García, una joven madre que fue interceptada cuando regresaba a su casa y trasladada a una zona rural, donde habría sido violada y luego incendiada. Los hechos tuvieron lugar en la noche del martes 31 de marzo. Actualmente continúa internada en estado crítico en el Hospital Pablo Soria, bajo sedación profunda, mientras evoluciona su cuadro clínico.

Por el hecho fue detenido Luis Alberto Ramón Sajama, un remisero de la zona de 34 años, señalado como principal sospechoso del ataque. La clave para dar con el paradero del agresor fue el rastreo de un Chevrolet Corsa gris, vehículo que permitió a los investigadores reconstruir el trayecto hacia el sector de Campo Verde donde se consumó el hecho.
El hombre fue capturado durante la madrugada del sábado en la localidad de Pampa Blanca tras una serie de allanamientos y quedó formalmente imputado este lunes por el delito de “homicidio agravado por mediar violencia de género en grado de tentativa”, una figura penal equivalente al intento de femicidio.
La Justicia además ordenó su prisión preventiva por 120 días mientras avanza la investigación.
Según la reconstrucción judicial preliminar, la joven fue abordada en la vía pública cuando salía de su trabajo en la ciudad de Perico y trasladada en un vehículo hacia una zona despoblada, donde se produjo el ataque. En un intento de encubrir sus acciones, el agresor la roció con un líquido inflamable y la prendió fuego antes de huir. Posteriormente, logró escapar gravemente herida y pedir ayuda.
El hallazgo de la víctima fue posible gracias a un trabajador rural que la divisó en un descampado y dio aviso inmediato a las autoridades.

La víctima presenta quemaduras en aproximadamente el 30 % de su cuerpo, además de lesiones compatibles con violencia sexual, y permanece en terapia intensiva con pronóstico reservado. Los médicos esperan su evolución para que pueda aportar un testimonio clave en la causa.

En paralelo, los investigadores analizan cámaras de seguridad, teléfonos celulares secuestrados y el vehículo que habría sido utilizado como remis durante el traslado. La fiscalía no descarta la posible participación de otras personas, una hipótesis sostenida también por la familia de la joven, que reclama que el hecho sea investigado en profundidad.
El caso generó fuerte repercusión en la provincia y organizaciones sociales convocaron marchas para exigir justicia mientras avanza la investigación judicial. Entretanto, la prioridad sigue siendo la evolución clínica de Marisol García, cuyo estado continúa siendo crítico.
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