París vuelve a ser escenario de un escándalo internacional que sacude al mundo del arte y el patrimonio cultural. Un grupo de delincuentes altamente organizados irrumpió en el Museo del Louvre y robó joyas de un incalculable valor histórico pertenecientes a la colección de Napoleón Bonaparte y de la Galería de los Monarcas Franceses.
De acuerdo con las autoridades parisinas, el hecho ocurrió durante la madrugada y, según los primeros informes policiales, todo el plan fue ejecutado en menos de 10 minutos.
Todos los detalles del robo en el Louvre: en scooters y 7 minutos
De acuerdo con las autoridades francesas, el golpe habría sido perpetrado por cuatro hombres encapuchados que llegaron al icónico museo a bordo de dos potentes scooters TMax. Aprovechando que en uno de los accesos se realizaban obras de mantenimiento, los ladrones lograron entrar sin activar las alarmas principales del edificio.

Para acceder al objetivo, utilizaron una grúa elevadora que les permitió ingresar directamente a la Galería Apolo, situada en el primer piso del Louvre y considerada una de las salas más majestuosas del museo. Tras romper los ventanales con una amoladora, dos de los delincuentes ingresaron y se dirigieron con precisión quirúrgica a las vitrinas de alta seguridad.
Según la investigación preliminar, los ladrones robaron nueve piezas históricas: entre ellas un collar, un broche y una tiara pertenecientes a la legendaria colección imperial de Napoleón. Se especula que muchas de las piezas estaban engarzadas con diamantes y piedras preciosas que datan del siglo XIX.

A pesar de la magnitud del robo, la pieza más famosa de toda la colección —El Regente, el extraordinario diamante de 140,64 quilates considerado uno de los más bellos del mundo— no fue sustraída. Esta gema única, que perteneció primero a Luis XV y luego fue montada en la espada ceremonial de Napoleón Bonaparte, estaba guardada en una bóveda reforzada y no resultó afectada.
Las fotos de las joyas que se robaron del museo Louvre









Fotos: Fotonoticias


