Luciana Aylén Barrios Alarcón, la adolescente de 15 años que era intensamente buscada en Córdoba desde el lunes al mediodía, fue encontrada con vida este martes, en un desenlace que llevó alivio a su familia y a toda la comunidad de Colonia Caroya, donde su desaparición había generado una fuerte conmoción.
La confirmación llegó por boca del ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, quien informó en sus redes sociales que la joven apareció “sana y salva” y adelantó que la Fiscalía de Jesús María brindará detalles sobre la causa judicial y las circunstancias en las que fue hallada.
El caso se había conocido públicamente en las últimas horas, cuando trascendió que la adolescente había sido vista por última vez al salir del Colegio Presbítero José Bonoris, en Colonia Caroya, el lunes 8 de junio cerca del mediodía.
Desde entonces, su familia perdió todo contacto con ella y radicó la denuncia, lo que dio paso a una búsqueda contrarreloj que fue seguida minuto a minuto por vecinos, medios locales y autoridades provinciales.
Con el correr de las horas, la preocupación creció al punto de que se activó la Alerta Sofía, el sistema nacional de emergencia para la búsqueda de niñas, niños y adolescentes desaparecidos en contextos de riesgo.
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La angustia aumentó porque, según la reconstrucción inicial que hicieron los investigadores y el entorno de la menor, Luciana salió del colegio y no volvió a ingresar, mientras que su teléfono celular dejó de emitir señal casi de inmediato.
En declaraciones públicas, el ministro Quinteros había señalado que existían testigos que la vieron retirarse del establecimiento y que se estaban analizando distintas hipótesis, siempre bajo la coordinación del fiscal Guillermo Monti, a cargo de la Fiscalía de Instrucción de Jesús María.
Por su parte, el abogado de la familia, Luis Gutiérrez, también había manifestado que la principal preocupación era la falta de rastros firmes desde el mismo momento en que salió de clases.
En paralelo, las horas previas al hallazgo estuvieron marcadas por una intensa movilización de recursos. Distintos reportes coincidieron en que el operativo incluyó más de 90 efectivos, aunque en algunos momentos el despliegue total informado por el propio ministro superó los 300 agentes entre policías, bomberos, DUAR, personal especializado, unidades de investigación y equipos de apoyo.
También se sumaron más de 20 móviles, controles en rutas, drones, perros rastreadores y un helicóptero para recorrer sectores urbanos y rurales de Colonia Caroya, Jesús María y zonas cercanas. La revisión de cámaras públicas y privadas se convirtió, además, en una de las claves del procedimiento.



