Después de semanas marcadas por la incertidumbre y el dolor, en las últimas horas llegó una noticia que volvió a encender la esperanza en torno a la salud de Bastián Jeréz. A casi tres meses del accidente que lo dejó gravemente herido en Pinamar, su mamá, Macarena Collantes, compartió un alentador parte médico que emocionó a todos.
A través de sus historias de Instagram, la mujer dio detalles de los últimos estudios que le realizaron al nene y expresó su alivio con palabras cargadas de fe. “Hoy recibimos una noticia que nos llena el alma de esperanza”, comenzó escribiendo.
Luego, precisó: “En la tomografía que le realizaron hoy a Bastián, los médicos nos informaron que sus ventrículos están más pequeños y que ya no hay presencia de sangre dentro de ellos. Gracias señor por escuchar nuestras oraciones por cada súplica mía llorando de rodillas pidiéndote por mi hijo. Esto es una gran noticia... los tiempos de Dios son perfectos y maravillosos te amamos Basti”, expresó.

Pero no fue todo. En otra publicación, Collantes sumó más señales positivas sobre la evolución de su hijo: “Y en cuanto a su abdomen también tenemos avances positivos, mañana (por este viernes 10 de abril), tenemos el informe completo de las tomografías. Gracias a todos por seguir orando y pidiendo por la pronta recuperación de Basti”.
El cuadro del menor había sido extremadamente delicado desde el primer momento, con múltiples complicaciones —especialmente a nivel intestinal— que mantuvieron en vilo a su familia. Sin embargo, este nuevo parte marcó un punto de inflexión y renovó las expectativas en torno a su recuperación.

El accidente y los traslados
El hecho que cambió la vida de Bastián ocurrió el 12 de enero en La Frontera de Pinamar. El nene viajaba en un UTV junto a su papá, Maximiliano Jeréz, dos nenas de 7 y 9 años —también damnificadas— y Naomi Quiroz, de 24 años, quien conducía el vehículo.
El todoterreno chocó contra una camioneta Volkswagen Amarok manejada por el empresario juninense Manuel Molinari, que iba acompañado por su novia. Según trascendió, tanto Quiroz como Molinari dieron positivo en los test de alcoholemia realizados tras el impacto.
Tras el violento episodio, Bastián fue internado en un centro médico local y, el 15 de enero, trasladado a Mar del Plata. Luego, el 9 de febrero, fue derivado al Hospital Italiano de San Justo, en La Matanza, donde al día de hoy continúa con su recuperación y tratamiento.

La causa judicial se investiga bajo la carátula de lesiones culposas agravadas y tiene como imputados a los conductores involucrados y al propio padre del menor.
Hoy, en medio de un proceso largo y complejo, las palabras de su mamá trajeron un poco de alivio. En una historia atravesada por la angustia, la fe y la lucha diaria, la evolución de Bastián volvió a abrir una puerta a la esperanza.
