En 2026, Ferrari dará uno de los pasos más trascendentes de su historia: presentará su primer modelo 100% eléctrico de producción. No se trata simplemente de ampliar la gama, sino de inaugurar una nueva etapa en la evolución de la marca de Maranello, tradicionalmente asociada a motores de combustión de alto rendimiento.

Ahora ya se conoce su denominación oficial. El primer deportivo eléctrico del Cavallino Rampante se llamará Ferrari Luce, y su presentación completa está prevista para el mes de mayo. Con este modelo, la firma italiana inicia formalmente su era eléctrica sin renunciar a los principios que han definido su identidad durante décadas.
Aunque Ferrari todavía no mostró la silueta exterior del Luce, sí decidió revelar buena parte de su habitáculo. Y allí aparece el primer gran indicio de que este modelo no será una simple adaptación eléctrica de un Ferrari convencional.
El desarrollo del interior no estuvo exclusivamente en manos del tradicional Centro Stile de la casa italiana. En el proyecto participó también LoveFrom, el estudio de diseño estadounidense fundado por Jony Ive, reconocido por su trabajo en el desarrollo del iPhone. El resultado es un entorno minimalista, con una interfaz simplificada y una clara prioridad en la experiencia de usuario.
El salpicadero presenta líneas limpias y superficies depuradas, con una presencia destacada de aluminio -en parte reciclado- que refuerza la idea de modernidad sin renunciar al lujo. Ferrari habla de un diseño atemporal, con materiales resistentes y de alta calidad, capaces de soportar el uso intensivo sin perder refinamiento.

El Ferrari Luce incorporará tres pantallas. El cuadro de instrumentos, con tecnología OLED, combina elementos digitales y referencias analógicas en una solución compuesta por dos pantallas superpuestas integradas solidariamente al volante.
La pantalla central descansa sobre una articulación esférica que permite orientarla hacia el conductor o el pasajero, según se desee. Además, habrá un panel táctil específico para los ocupantes traseros, lo que refuerza la hipótesis de un GT deportivo de cuatro plazas.
Sin embargo, Ferrari no ha optado por una digitalización absoluta. El Luce mantiene numerosos controles físicos. Se aprecian conmutadores en la consola central, un selector de cambio realizado en vidrio, pulsadores independientes y una llave también de vidrio que integra una pequeña pantalla con el escudo de la marca.

A pesar del cambio de paradigma mecánico, el Luce conserva uno de los elementos más característicos de los Ferrari actuales: el manettino en el volante. Ofrecerá cinco programas de conducción: Ice, Wet, Dry, Sport y ESC Off. Esta última opción, con desconexión del control de estabilidad, anticipa que el carácter deportivo seguirá siendo un eje central del proyecto.
Los intermitentes continúan integrados en el volante mediante pulsadores circulares discretamente ubicados en los radios horizontales, reafirmando la continuidad conceptual con el resto de la gama.

Ferrari aún no ha comunicado cifras oficiales de rendimiento, pero diversas informaciones apuntan a un sistema compuesto por cuatro motores eléctricos, uno por rueda, con una potencia combinada cercana a los 1.000 caballos.
De confirmarse, el Luce se posicionaría como un GT eléctrico de altas prestaciones, con capacidad de gestionar el par de forma independiente en cada eje y con un control dinámico extremadamente preciso. Más allá de los números, el verdadero desafío será trasladar al mundo eléctrico la identidad dinámica que distingue a los modelos de Maranello.
Ferrari ha insistido en que el Luce ofrecerá “sensaciones de conducción de referencia”. Esa declaración no es menor en un contexto en el que la electrificación obliga a redefinir parámetros históricos como el sonido, la respuesta del acelerador y la interacción mecánica tradicional.
El mes de mayo será determinante para conocer su diseño exterior y especificaciones definitivas. Hasta entonces, el interior ya permite anticipar que el Luce no pretende imitar tendencias, sino reinterpretar el concepto de deportivo eléctrico bajo los estándares históricos de Ferrari.


