La desaparición de Esmeralda Pereyra López, la nena de 2 años buscada intensamente en Cosquín, sumó en las últimas horas un elemento clave: el desgarrador testimonio de su mamá, Tania López, quien habló públicamente sobre la angustia que atravesaba y dejó en claro sus sospechas.
“Alguien me sacó a mi hija”, afirmó la mujer en una entrevista con TN, visiblemente conmocionada por la situación. Desde el miércoles por la tarde, cuando la pequeña fue vista por última vez en su casa del barrio San José Obrero, la incertidumbre no dejó de crecer.
Según relató, el momento en que advirtió la ausencia de Esmeralda fue desesperante. “Empecé a desesperarme, a gritar a los vecinos que me ayudaran, que me ayudaran a buscarla porque no la encontraba. Llorando, suplicándole a todos”, recordó.

“Fue un segundo”
Tania explicó que la desaparición ocurrió alrededor de las 14:30, mientras ella se encontraba dentro de la vivienda preparando el almuerzo. En ese contexto, rechazó cualquier versión que sugiera una negligencia.
“Nosotras siempre estuvimos pendientes de mi hija, es imposible que me digan a mí que yo la descuidé. Fue un segundo”, expresó con firmeza.
La mujer también detalló que viven en la casa de sus padres, en una zona descampada, y remarcó que no logra entender cómo pudo haber ocurrido el hecho. “La verdad es que no sé qué pasó con mi hija. No sé, para mí se la han llevado”, insistió.

La sospecha sobre un circo
En medio de la conmoción, surgió una hipótesis que generó fuerte impacto en la comunidad: la posible vinculación de un circo que funcionaba a pocas cuadras del lugar.
Según contó la madre, vecinos le aseguraron que la nena podría estar allí. “Los vecinos me están diciendo que mi hija está en ese circo, pero yo no puedo hacer nada”, señaló.
Además, aportó un dato que incrementó las sospechas: el mismo día de la desaparición, el circo habría levantado su estructura horas después. “Mi hija desapareció a las 14:30 y dos horas más tarde se desarmó la carpa”, indicó.
Sin embargo, aclaró que la Policía ya intervino en ese punto. “Me dicen que ya están ahí investigando pero que no vieron nada sospechoso, pero a mí me gustaría ir y verlo yo también”, agregó.

El operativo y el pedido desesperado
Mientras tanto, el operativo de búsqueda continuó activo bajo la coordinación de la fiscal Silvana Pen, con rastrillajes terrestres, drones, unidades caninas y la participación de bomberos y fuerzas policiales de toda la región.
En paralelo, se activó el Alerta Sofía a nivel nacional, lo que permitió ampliar la difusión del caso y habilitó la línea 134 para recibir información.
A pesar del despliegue, Tania contó que las autoridades le pidieron mantenerse al margen del operativo. “Me dijeron que me quede tranquila, que me relaje, que ellos están haciendo su trabajo”, explicó.
Pero la calma resultó imposible. En el cierre de la entrevista, quebrada por el dolor, dejó un mensaje que resumió su angustia: “Yo soy una mujer que labura por mis hijos y busco lo mejor siempre para los dos. Que me pase esto es muy injusto. Yo lo único que quiero es a mi hija. Nada más, quiero a mi hija”.
La búsqueda sigue, con la esperanza intacta y una familia atravesada por la incertidumbre más profunda.
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