La investigación por el crimen de Diego Fernández Lima sumó un nuevo elemento que podría ayudar a reconstruir qué ocurrió el día en que el adolescente de 16 años desapareció sin dejar rastros. Se trata de la declaración de un testigo de identidad reservada que se presentó de manera espontánea ante la Justicia y relató una historia que, según aseguró, escuchó años atrás durante una reunión social.
El testimonio fue incorporado a la causa que lleva adelante el fiscal Martín López Perrando y aporta una hipótesis sobre la forma en que el joven habría llegado hasta la vivienda donde décadas después fueron encontrados sus restos óseos.

Según consta en su declaración, que fue reconstruida y publicada por Infobae, el hombre escuchó ese relato en 2017, aunque recién a fines de 2025 comenzó a sospechar que podría estar vinculado con el caso Fernández Lima.
“Esto me lo enteré como una simple historia: corresponde a una charla que se basó en los crímenes que no se descubren”, explicó ante los investigadores.
La versión que ahora analiza la Justicia
De acuerdo con el relato aportado por el testigo, detrás del crimen habría existido un conflicto previo entre Diego y otro joven. Según reconstruyó, la víctima supuestamente sufría situaciones reiteradas de hostigamiento.
“Lo verdugueaba, le hacía la vida imposible”, recordó que escuchó decir durante aquella conversación. La declaración sostiene que, como parte de un supuesto plan para atraer al adolescente hasta una vivienda, habrían utilizado a una chica como señuelo.

“Lo atrajeron poniéndole una minita”, afirmó el testigo al describir la historia que le fue contada. Siempre según esa versión, al llegar al lugar Diego habría sido recibido por una joven. Luego de permanecer juntos unos minutos, ella lo habría invitado a dirigirse hacia otro sector de la casa.
“Pasaron al sillón y empezaron a apretar”, declaró el hombre. Y agregó que, instantes después, “cuando pasó recibió un primer ataque”.
Una secuencia bajo investigación
La reconstrucción aportada por el testigo describe una agresión violenta dentro de la vivienda. Según su relato, quien le contó la historia habló de una herida inicial y de una posterior golpiza. “Dijo que lo cagaron bien a trompadas”, sostuvo durante su declaración.
Además, afirmó que la persona que le transmitió esos hechos mencionó una segunda agresión con arma blanca. “Entiendo que la segunda puñalada fue para rematarlo”, expresó.
Los investigadores analizan ahora si alguno de esos detalles puede ser corroborado con otras pruebas ya incorporadas al expediente.
Las coincidencias con las pericias forenses
Uno de los aspectos que despertó interés en la causa es que algunos de los elementos mencionados por el testigo presentan similitudes con conclusiones alcanzadas por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
Tras analizar los restos hallados en mayo de 2024, los especialistas determinaron que Diego Fernández Lima murió de manera violenta. También detectaron una lesión en una costilla compatible con la acción de un objeto cortopunzante y signos que indicaban un intento de desmembramiento.
La directora del EAAF, Mariella Fumagalli, había explicado que se observó “una lesión observada en la cuarta costilla derecha compatible con un objeto cortopunzante y lesiones similares en algunas articulaciones”.
Otro de los puntos que coincide con el relato es la referencia al lugar donde habría sido ocultado el cuerpo.
Según declaró el testigo, la persona que le contó la historia aseguró que los restos fueron enterrados en el fondo de la propiedad y que posteriormente se construyó una estructura para disimular el sitio. “Le hizo un cantero alrededor grande, que utilizó piedras y otras cosas”, recordó.
Incluso sostuvo que sobre ese sector se habría plantado un árbol y levantado un cantero de aproximadamente 45 centímetros de altura.
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