El barrio San Jorge, en la ciudad de Córdoba, permanece bajo un estado de alarma y conmoción desde el viernes pasado. Es que esa noche se registró un episodio tan violento como repudiable que recién en las últimas horas salió a la luz y generó una profunda conmoción entre los vecinos: dos mujeres fueron brutalmente atacadas en su propia casa, rociadas con combustible y prendidas fuego por dos hombres que luego escaparon.
El hecho se produjo en una vivienda ubicada sobre calle 3 de Junio al 2800, a pocas cuadras de la avenida de Circunvalación. De acuerdo con el testimonio brindado a la Policía, los agresores llegaron armados, las amenazaron y les arrojaron combustible antes de iniciar el fuego. Tras concretar el ataque, se dieron a la fuga, presuntamente en un vehículo.
En medio de una escena de desesperación, familiares de las víctimas lograron auxiliarlas y apagar las llamas. A pesar de la gravedad del ataque, recién al día siguiente las mujeres fueron trasladadas de urgencia al Hospital Córdoba, donde recibieron las primeras curaciones. Más tarde, ambas fueron derivadas al Instituto del Quemado, donde permanecen internadas bajo cuidados intensivos.

Fuentes policiales confirmaron que una de las víctimas presentaba quemaduras en aproximadamente el 42 por ciento de su cuerpo, mientras que la otra había sufrido lesiones en alrededor del 22 por ciento de la superficie corporal. Las quemaduras afectaban principalmente brazos, rostro y tórax, aunque el cuadro clínico encendió otras alarmas.
Desde el ámbito médico señalaron que una de las mayores preocupaciones estaba vinculada a posibles lesiones internas provocadas por la inhalación de fuego y humo, una complicación frecuente y de alto riesgo en este tipo de ataques. Por ese motivo, la evolución de ambas era seguida minuto a minuto por el personal de salud, en un cuadro que continuaba siendo delicado.
La investigación quedó en manos de la Justicia, que ordenó una serie de medidas para intentar reconstruir la secuencia del hecho e identificar a los responsables. Hasta el momento, no se registraron personas detenidas.
Fuentes con acceso a la causa indicaron que no se había constatado ningún robo en la vivienda, un dato clave que reforzó la hipótesis de que se trató de un ataque dirigido y no de un hecho delictivo al azar.
Mientras los investigadores avanzaban, el caso vuelve a poner en agenda la gravedad de la violencia extrema en contextos urbanos y dejó a toda una comunidad en vilo, pendiente de la recuperación de las víctimas y del avance judicial.

