El amanecer del martes en el barrio de Saavedra se vio sacudido por un macabro descubrimiento. Eran aproximadamente las 7:30 cuando un vecino que paseaba a sus perros por el Parque Carlos Mugica divisó lo que parecía ser una persona descansando sobre el césped. Sin embargo, la proximidad reveló una escena sangrienta: un hombre de 63 años, identificado con las iniciales C.A.T., yacía sin vida con un arma blanca incrustada profundamente en su tórax.
Tras el aviso inmediato al 911, efectivos policiales y personal del SAME arribaron al predio de más de 50 mil metros cuadrados, delimitado por las calles Alberto Gerchunoff, Rogelio Yrurtia y Carlos E. Pellegrini. Los médicos solo pudieron constatar el fallecimiento de la víctima, quien vestía de manera formal con camisa, pantalón y zapatos, un detalle que llamó la atención de los presentes. Al respecto, otros testigos de la zona comentaron en diálogo con América: "Primero pensé que estaba durmiendo".

La investigación, liderada por el fiscal José María Campagnoli de la Fiscalía Descentralizada de Núñez-Saavedra, se encuentra en una etapa crítica de recolección de pruebas. Aunque inicialmente se barajó con fuerza que el deceso podría haber sido el resultado de una pelea entre personas en situación de calle, esta línea de investigación perdió peso con el correr de las horas.
La ausencia de marcas de resistencia en el cadáver generó un abanico de dudas entre los peritos de la División Homicidios y el Cuerpo Médico Forense. Según informaron fuentes del caso: “El cuerpo no presentaba otras lesiones o signos de defensa. Todavía no se puede afirmar si se trató de un homicidio o un suicidio”.

El foco de los especialistas está puesto ahora en reconstruir las últimas horas de C.A.T. Dos personas que pernoctan en el parque afirmaron haberlo visto desplazarse por el sector arbolado entre la medianoche y las 2 de la madrugada de este martes. Estas declaraciones son vitales para establecer la ventana temporal del hecho y determinar si el hombre se encontraba solo o acompañado antes del desenlace fatal.
Actualmente, el perímetro del Parque Mugica permanece vallado mientras se realizan las pericias correspondientes y se intenta dar con el paradero de los familiares de la víctima. El misterio persiste en la Comuna 12, donde la falta de indicios de lucha mantiene bajo estricto análisis tanto la teoría criminal como la posibilidad de una determinación autoinfligida.

