El hallazgo de dos hombres asesinados a balazos dentro de una lancha a la deriva en el río Coronda mantiene en vilo a las autoridades de Santa Fe. El macabro episodio ocurrió este miércoles cuando la embarcación llegó flotando hasta la costa, a la altura del barrio La Arenera, frente a la zona de islas de Sauce Viejo. Dentro del bote también fue encontrado un animal bovino muerto, preparado para ser faenado, un dato clave que orientó la investigación.
Desde el primer momento, los investigadores pusieron el foco en un posible crimen vinculado al robo de ganado. La presencia del animal sin vida, sumada a los cartuchos de plomo hallados en la lancha, llevó a los peritos a considerar que las víctimas habrían sido atacadas a corta distancia y con armas de alto poder de fuego, en un episodio de extrema violencia.
La principal hipótesis que maneja la Justicia sostiene que los hombres habrían sustraído el animal en la zona de islas y que fueron sorprendidos durante la maniobra. En ese contexto, no se descarta que el dueño del ganado o algún puestero del lugar haya reaccionado de forma violenta para impedir el robo, efectuando los disparos que terminaron con la vida de ambos ocupantes de la lancha.

Los peritos trabajan ahora para reconstruir con precisión cómo y dónde se produjo el ataque. Una de las tareas centrales es determinar el punto exacto del río en el que ocurrió el tiroteo, así como establecer la hora aproximada del hecho. Para eso, se analizan las trayectorias de los disparos y el estado en el que fueron encontrados los cuerpos.
Hasta el momento, las víctimas no fueron identificadas. Sus cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial, donde se les realizarán las autopsias correspondientes y se intentará obtener sus huellas dactilares para confirmar sus identidades. En paralelo, los investigadores buscan datos sobre la lancha, cuya matrícula está siendo analizada para dar con su titular.
El animal bovino hallado en la embarcación también fue resguardado como parte de la investigación. Los especialistas intentan detectar marcas, señales o cualquier elemento que permita identificar a su propietario y confirmar si se trató efectivamente de un hecho de abigeato.
Mientras avanzan las pericias, la causa sigue abierta y no se descarta que haya participado más de una persona en el ataque. El doble crimen sacudió a la región y volvió a poner en agenda la problemática del robo de ganado y la violencia asociada a este tipo de delitos en zonas rurales y ribereñas.

