La bandeja de entrada de Epstein: de los intercambios con famosos, a la comparación con otro caso "mucho más grave", con "esclavas sexuales" – GENTE Online
 

La bandeja de entrada de Epstein: de los intercambios con famosos, a la comparación con otro caso "mucho más grave", con "esclavas sexuales"

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Hallazgo en los Archivos Epstein. En un correo con su abogado, el financista osó comparar su situación con otros crímenes sexuales que incluían a niñas vendidas por sus madres y tatuajes identificatorios, argumentando con total frialdad que sus propios abusos carecían de tales "circunstancias atroces". Entre la impunidad y el cálculo legal, resulta escalofriante leer cómo el depredador buscaba normalizar sus actos frente a horrores ajenos.
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Desde que la web oficial del Departamento de Justicia de Estados Unidos completó la desclasificación de la última tanda de los Archivos Epstein , que incluyeron tres millones de páginas, 180 mil fotos y unos 2.000 videos vinculados al caso de Jeffrey Epstein (1953-2019), los correos electrónicos privados del magnate financiero condenado en 2008 por tráfico de menores son centro de la conversación.

No sólo porque quedaron revelados polémicos intercambios y conversaciones con personalidades como Donald Trump, Elon Musk y Sarah Ferguson -entre otros- que confirman el alcance de su influyente red de contactos y la inquietante cercanía con el poder. Además, muchos de esos nombres famosos habrían participado de las fiestas y encuentros privados que el financiero "celebraba" en su famosa isla privada ubicada en Islas Vírgenes estadounidenses.

Allí, sirviéndose de la impunidad que garantizaba su riqueza, manipulaba y explotaba a las menores de edad -reclutadas por su expareja Ghislaine Maxwell- con la promesa de trabajo. Hoy con los mensajes completamente puestos a disposición de todo el globo, correos, mensajes, agendas, fotos y registros brindan más pistas y pueden indicar información sobre tráfico de menores, tráfico de influencias o intentos de evitar la investigación.

Descubiertos los correos y las fotos que Epstein tenía en sus dispositivos, aquí GENTE selecciona imágenes de entre miles de documentos filtrados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

GENTE revisó la correspondencia filtrada y dio con un llamativo intercambio en el que, dos años antes de ser condenado, incluso osó comparar su caso con otro de "mayor gravedad". De los escalofriantes argumentos por considerarse un poco "más inocente", a la impunidad con la que minuciosamente establecía equivalencias con otros depredadores que parecían más complicados si había volumen de abusos o si estaba comprobada la penetración.

Los escalofriantes atajos de Epstein en los que intentaba bajarle el precio a su accionar comparando su caso

El 3 de julio de 2006 Jeffrey Epstein le escribió a su abogado Alan Dershowitz defendiendo su conducta y comparando su caso con otro que calificó como “mucho peor”, en el que, según el financista, “un hombre pagaba a la madre de menores para que sus hijas tuvieran sexo con él regularmente durante cerca de cinco años”. Epstein sostuvo que, a diferencia de ese caso extremo, en el suyo “la mayoría de las chicas eran mayores de edad” y que las acusaciones en su contra “no muestran pruebas claras de contacto sexual grave ni patrones de coerción, drogas o violencia”.

En el correo Epstein minimizó la credibilidad de varias denunciantes, describiendo a una como “totalmente poco fiable” y afirmando que “las entrevistas no apoyan coerción ni intento de relaciones sexuales” en la mayoría de los relatos. Argumentó además que, salvo contados incidentes menores, “no hubo sexo vaginal, anal u oral” que justificara cargos con circunstancias agravantes, y pidió discreción procesal por “proporcionalidad entre el daño y la pena” y por precedentes de casos menos graves.

Otra imagen de la galería privada de Epstein.

Incluso respecto a una denuncia de una joven menor de edad, Epstein la minimizó calificándola como, en el peor de los casos, un “evento de una sola vez” sin contacto sexual anal, oral o vaginal.

Para resaltar la supuesta falta de gravedad de sus actos, en ese mismo mail el financista comparó su situación con el "caso Harley", donde un hombre trataba a niñas como "esclavas sexuales" -un término que en realidad usaron sus propias denunciantes-, les daba teléfonos para estar "disponibles para el servicio" y las obligaba a tatuarse su nombre y sus "autos y caballos favoritos" como una forma de marcarlas como "su propiedad".

Las atroces justificaciones de Epstein quedaron al desnudo en un mail en el que GENTE hace foco tras ser hallado entre miles y miles de documentos.

El magnate argumentó que su caso no presentaba estas "circunstancias agravantes tan atroces". Resulta escalofriante leer las terribles precisiones comparando sus aberraciones con vejaciones que él consideraba "más graves".

Los famosos y sus mails con Epstein

En la última filtración masiva, además, no sólo sorprende la lista de nombres, sino el tono de extrema confianza y los pedidos escandalosos que fluían en los intercambios digitales de los famosos con el magnate, incluso cuando este ya era un delincuente sexual registrado.

La privacidad de Epstein en su carrete de fotos leakeadas por el gobierno de Estados Unidos.

Elon Musk: En busca de la "fiesta más loca"

El dueño de Tesla y X también aparece en la cadena de correos con preguntas muy directas sobre la vida social en la isla privada de Epstein. En 2012, Elon Musk consultó sin vueltas: "¿Qué día/noche será la fiesta más loca en tu isla?". En otro mail de Navidad, el empresario le confesaba que necesitaba "soltarse" porque estaba al límite por el trabajo, aclarando que una "experiencia tranquila" era lo último que quería.

Aunque Musk alega que es una campaña para manchar su nombre, los documentos muestran un ida y vuelta fluido sobre logística de helicópteros para él y su entonces esposa.

La cadena de mails de 2013 entre Elon Musk y Jeffrey Epstein que refleja una invitación a la Isla.

Sarah Ferguson: "Mi querido y espectacular Jeffrey"

Sarah Ferguson, la exesposa del príncipe Andrés, queda en una posición sumamente comprometida por el tenor afectuoso de sus mensajes. En abril de 2009, le escribía para coordinar un té en Palm Beach, despidiéndose con un "¡Con cariño, Sarah, la pelirroja!". Ferguson no escatimaba en elogios, llamando a Epstein "leyenda" y asegurando estar "muy orgullosa" de su "espectacular y especial amigo".

Incluso, en 2010, le envió un mail mencionando de forma inquietante que su hija, la princesa Eugenia, estaba por regresar de un "fin de semana de sexo". Mientras Epstein cumplía arresto domiciliario, ella le seguía mandando propuestas para su empresa "Mother's Army".

Mail entre Sarah Ferguson y Epstein encontrado en los nuevos archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El príncipe Andrés: Cenas privadas y "regalos" rusos

Bajo el sello de "Su Alteza Real el Duque de York KG" y firmando simplemente como "A", los correos del príncipe Andrés -identificado como "El Duque"- revelan una logística de máxima reserva.

En los mensajes se discutían cenas en el Palacio de Buckingham buscando "mucha privacidad". El punto más oscuro del intercambio es una propuesta de Epstein para presentarle al noble mujeres rusas. Entre la última desclasificación de archivos también se develaron las siguientes inquietantes imágenes del royal.

El Departamento de Justicia soltó fotos donde se ve al príncipe Andrés arrodillado cerca de una mujer que todavía no fue identificada. El escándalo parece no tener freno.

Mette-Marit de Noruega: Una amistad "retorcida"

La princesa heredera noruega mantenía un nivel de complicidad que ha dejado a su país en shock. Los mails revelan que ella le pedía consejos de crianza, llegando a preguntarle si era adecuado mostrarle mujeres desnudas a su hijo de 15 años. En un tono audaz, Mette-Marit le escribió: "París es bueno para el adulterio".

Epstein, por su parte, le hacía comentarios sobre libros como Lolita y le recomendaba tratamientos estéticos. La confianza era tal que la princesa le contó que la boda de los príncipes de Luxemburgo le pareció "como una especie de película antigua" por lo aburrida que fue. Los archivos también confirman que la princesa se quedó cuatro días en la mansión de Epstein en Palm Beach.

En el centro, la princesa Mette-Marit de Noruega.

Este cierre del proceso de liberación de documentos deja al descubierto que los vínculos con Epstein no eran meramente protocolares, sino que estaban marcados por una familiaridad inquietante y favores personales que ahora están bajo la lupa del mundo entero.



 
 

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