La comunidad de Merlo no encuentra consuelo. Maitena Garofalo, una adolescente de apenas 14 años que solía llenar sus días con actividades de scout y risas con sus compañeros, fue hallada sin vida en un descampado de General Las Heras. Pero lo que en un principio pareció una decisión solitaria y desesperada, pronto dio paso a una sospecha mucho más siniestra: una trama de manipulación digital con raíces en el extranjero.
En medio del dolor, quienes compartieron el día a día con ella decidieron alzar la voz para advertir sobre un peligro que acecha en las sombras de las redes sociales. Milagros y María, docentes que conocieron de cerca la vitalidad de la joven, se refirieron a la vulnerabilidad de la edad y al impacto de los mensajes que inundaron el teléfono que la adolescente dejó en su casa, casi como un testamento digital.

Conmovidas por la despedida de los compañeros de escuela y del grupo de scouts que se acercaron a rendirle homenaje, las docentes destacaron la personalidad de la joven para contraponerla con la oscuridad de los chats encontrados. Una de ellas relató ante las cámaras: "Ahora ya no hay tanta gente acá, pero hace un poquito estuvieron todos sus compañeros de la escuela y de scout, que eran muchos. Entonces, habla mucho de cómo es ella, que es una persona muy muy de hablar lo que le pasa y de comunicarse y de decir, 'Me gusta esto, no me gusta esto.' Pero bueno, entendemos que es un momento de vulnerabilidad, la edad, es muy chica, 14 años y que hay gente mala que se aprovecha de esto. Es la información que dio oficialmente Gabi (por Gabriela, mamá de Maitena) desde ayer, que está diciéndo que se encontraron números internacionales insistiéndole a ella y convenciéndola a Maitena de que se vaya por sus propios medios. Es información oficial que dio Gabi".
La investigación, que quedó en manos de la UFI N° 8 de Morón, puso la lupa sobre contactos provenientes de países limítrofes, específicamente de Paraguay. La familia descubrió con horror que personas con identidades ficticias habrían estado "entrenando" o instigando a la joven a tomar decisiones fatales, tratando el suicidio casi como una "gracia" cotidiana.
La sospecha de que Maitena no actuó bajo su propia voluntad absoluta, sino que fue "empujada" por adultos que se ocultaban tras perfiles infantiles, cobró una fuerza arrolladora.
Así lo expresaron las docentes al profundizar en la información que manejaba el círculo íntimo: "Entendemos que fueron cuentas falsas, gente que se hizo pasar por niños, no lo sabemos con exactitud, pero la indujeron a que se vaya por sus propios medios. Entonces, acá ya es una situación que va mucho más allá de Maitena. Es una situación que le puede pasar a cualquier persona. Eso es lo que Gabi confirmó ella misma. Nosotros solo vamos a reproducir la información que ella mandó. Ella puso que la indujeron a esto que se ve en las cámaras de que ya se fue de la casa, ella dejó el teléfono y es todo el paradero que se conoce y después en las cámaras se vio que estuvo viajando desde km 34 a hasta Las Heras... Esa es la información oficial, que se encontraron estos números que le indujeron a hacer esto, a irse de la casa".
Maitena se fue de su casa aquel miércoles a las 8 de la mañana, dejando su celular con la clave anotada y nueve cartas de despedida. Un movimiento que hoy los investigadores leen como una señal para que su familia descubriera la red que la tenía atrapada. Mientras la Justicia perita los dispositivos, el caso de Maitena se convirtió en un grito de alerta nacional sobre los peligros invisibles que viajan a través de una pantalla.
