Las graves denuncias contra Donald Trump por presunto abuso sexual a una menor que los archivos Epstein "olvidaron publicar" – GENTE Online
 

Las graves denuncias contra Donald Trump por presunto abuso sexual a una menor que los Archivos Epstein "olvidaron publicar"

Trump y Epstein
Tres formularios del FBI con acusaciones contra el presidente norteamericano 'desaparecieron' del corpus que el Departamento de Justicia presentó como "completos", y ahora salieron a la luz. Qué dicen los documentos. Los detalles de una de las imputaciones más graves en la historia institucional de Estados Unidos.
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Durante semanas, el Departamento de Justicia de Estados Unidos sostuvo que había publicado todo acerca de la causa de Jeffrey Epstein (1953-2019). Hasta que detectaron que tres de los cuatro documentos del FBI con las acusaciones de abuso sexual contra Donald Trump simplemente no estaban. El presidente lleva años negando algo que, según el archivo oficial de su propio gobierno, existía desde siempre. Y el documento que lo prueba tiene nombre, número de caso y fecha.

Una de las inquietantes imágenes de Trump rodeado por mujeres que forman parte de los Archivos Epstein.

Los formularios 302 y por qué son la pieza central de esta historia

Para entender el peso de lo que salió a la luz hay que entender qué es un "302". El formulario FD-302 es el documento estándar que los agentes del FBI utilizan para registrar el contenido de una entrevista con un testigo o sospechoso.

Es, en palabras del exsubdirector del FBI Andrew McCabe, "el ladrillo más básico e importante en el muro que se convierte en una investigación". No incluye análisis ni opiniones del agente. No evalúa si lo que dijo el entrevistado es verdad o mentira. Solo registra lo que la persona declaró ante el FBI, de manera literal y fechada.

Jeffrey Epstein-Donald Trump-Archivos Epstein-Revista Gente
Donald Trump junto al magnate, una amistad de larga data. El primer mandatario negó tener conocimiento de los crímenes sexuales de Epstein y contó que se distanciaron a principios de la década del 2000.

En el contexto del caso Epstein, los 302 son fundamentales porque documentan decenas de entrevistas realizadas entre 2019 y 2021 a víctimas, testigos y personas vinculadas al entorno del financiero. Cuando el Departamento de Justicia publicó el enorme lote de archivos a fines de enero de 2026, los catálogos de evidencia listaban cuatro entrevistas relacionadas con una misma mujer y sus acusaciones contra Trump.

Pero en el archivo público solo aparecía uno de esos cuatro documentos: el que describía los abusos de Epstein. Los tres restantes –los que involucraban al presidente– no estaban.

El documento que faltaba y lo que dice

El formulario que el Departamento de Justicia "olvidó" incluir en el archivo público se llama FD-302, número de caso 31E-NY-3027571 –sin clasificar, solo para uso oficial– y marcado además como confidencial. 

GENTE hace zoom en el documento que presenta la declaración de una víctima ante el FBI. A lo largo de cuatro entrevistas en 2019, una mujer le dijo al FBI que Epstein y Trump abusaron sexualmente de ella en la década de 1980.

Fue redactado el 21 de agosto de 2019 y cargado al sistema el 30 de agosto de 2019. Registra la tercera entrevista formal realizada por agentes especiales del FBI a una mujer cuya identidad permanece protegida por tachaduras. La entrevista tuvo lugar el 20 de agosto de 2019, en persona, en territorio de los Estados Unidos. El número de identificación de evidencia es EFTA00057759 a EFTA00057762.

No es el único FD-302 de esta investigación. Pero es el que tiene más detalles. Y es el que no apareció cuando el Departamento de Justicia publicó los Archivos Epstein en enero de 2026.

El descubrimiento: cómo detectaron los faltantes

Fue un análisis sistemático del New York Times el que detectó primero la anomalía. El diario revisó los índices de evidencia del Departamento de Justicia y cruzó los documentos listados con los efectivamente publicados. El resultado: faltaban decenas de formularios 302, y entre los más notorios estaban los tres relacionados con las acusaciones contra Trump.

archivos Epstein
Epstein tenía en su mansión de Manhattan fotos enmarcadas con Trump y Melania, así como imágenes suyas con figuras influyentes de diversos ámbitos, desde el Papa Juan Pablo II y Bill Clinton hasta científicos, publicistas y financieros.

El periodista independiente Roger Sollenberger y la red NPR publicaron en paralelo sus propias verificaciones confirmando la irregularidad. Días después, un análisis de CNN amplió el panorama: no eran solo esos tres documentos. Había decenas de entrevistas a testigos ausentes del archivo público, aunque los índices de evidencia oficial demostraban que existían.

Ante la presión, el Departamento de Justicia respondió primero que se trataba de "duplicados". Luego dijo que podría haber material "etiquetado de forma incorrecta durante el proceso de revisión". Y finalmente, el 5 de marzo de 2026, reconoció en un comunicado que había identificado documentos "incorrectamente codificados como duplicados" y que los publicaría. Ese mismo día subió al archivo los tres FD-302 faltantes más una decena de documentos adicionales con el mismo problema de clasificación.

Melania y Donald Trump junto a Ghislaine Maxwell, socia, ex novia de Epstein y condenada a 20 años de prisión, disfrutando en los 2000 de una fiesta celebrada en Florida.

Las declaraciones de la mujer ante el FBI

No es una llamada anónima ni una denuncia de segunda mano. Es una mujer sentada frente a investigadores federales, asistida por su abogado, respondiendo preguntas específicas sobre hechos que ya había relatado en dos ocasiones anteriores.

Los agentes le piden que amplíe los detalles de su "primera interacción con Donald Trump" cuando tenía aproximadamente 13 a 15 años, en Nueva York o Nueva Jersey, en presencia de Jeffrey Epstein.

La evidencia de Trump en los archivos Epstein.

Sobre la agresión física, el formulario registra que la mujer "clarificó que cuando previamente dijo que Trump la golpeó después de que ella lo mordió en el pene, proporcionó detalles adicionales de que él 'le tiró el cabello y la golpeó de un puñetazo en el costado de cabeza'". 

No es una acusación nueva en términos de su existencia. Esta tercera entrevista profundiza y detalla lo que dijo en las anteriores.

La madre, el chantaje y la cárcel

Uno de los pasajes más perturbadores del documento no habla de Trump sino de la cadena de control que, según la denunciante, Epstein y un hombre identificado como Jim Atkins ejercieron sobre su entorno familiar.

El FD-302 registra que la mujer recordó que su madre pasó aproximadamente dos años en prisión federal en Columbia, Carolina del Sur, cuando ella tenía alrededor de 17 ó 18 años. 

Otro fragmento de la entrevista del FBI a la mujer que aseguró haber sido víctima de abuso sexual.

La condena, según declaró al FBI, estaba relacionada con un caso de malversación de fondos vinculada a ser chantajeada por Jeffrey Epstein y Jim Atkins mediante fotografías explícitas de ella.

Cuando la mujer intentó contactar a Atkins –quien trabajaba en una universidad no identificada– para pedirle ayuda, la respuesta fue: "No me importa si terminás en la zanja. No vuelvas a contactarme. Tu madre sabe lo que va a pasar". 

Las amenazas que sufrió la víctima tras el abuso.

Las amenazas que duraron décadas

Desde que sufrió los abusos, la mujer declaró haber recibido amenazas de forma sistemática a lo largo de su vida. Las llamadas comenzaron a llegar principalmente después de que dio a luz a su hija. Los mensajes eran mayormente "ruidos", pero en al menos una llamada una voz masculina no identificada le dijo: "A la mierda. Más te vale mantener la boca cerrada"

Las amenazas fueron "regulares" al principio, luego se volvieron esporádicas. Pero en los cuatro años previos a la entrevista –es decir, a partir de aproximadamente 2015– aumentaron "un poco" provenientes de "uno, o el otro". 

Cuando los agentes le preguntaron a qué se refería con "uno, o el otro", la mujer dijo que no quería profundizar en ese comentario en ese momento. La mujer miró a su abogado y dijo "cuando él estaba en campaña...". El abogado completó la frase: "...más rastros que cubrir." La mujer repitió la frase de vuelta a su abogado.

La entrevista fue en agosto de 2019. La campaña presidencial de Trump para 2020 había comenzado formalmente en junio de ese año.

"El otro" conocido como Trump 

En otro pasaje del documento, mientras la mujer describía una llamada amenazante que llegó al teléfono fijo de su trabajo –una voz que dijo ser un médico para chequear cómo estaba, pero que el consultorio de su médico real negó haber realizado– la mujer mencionó entre dientes que si no era Epstein, quizás era "el otro". Cuando los agentes preguntaron quién era "el otro", respondió: "Trump".

Otra captura de la declaración de la mujer del 20 de agosto de 2019.

El documento registra que la madre de la denunciante, entonces en un hogar de ancianos, también recibió llamadas amenazantes. Quienes llamaban conocían la dirección exacta del hogar. Las llamadas incluían "lenguaje grosero sobre la edad y la salud" de la señora.

Los "casi accidentes"

El último tramo del FD-302 documenta cuatro o cinco incidentes en los que la mujer estuvo a punto de ser sacada de la ruta mientras manejaba. Uno de ellos ocurrió en la Interestatal 5, en Oregon, de noche, con lluvia. Dos autos –descritos como "lindos, negros o azules"– intentaron sacarla del camino. Iba con su madre, que comenzó a llorar.

El incidente más reciente, ocurrido aproximadamente dos años y medio o tres antes de la entrevista, fue también en la Interestatal 5, en Washington, a las 6 de la mañana. Un auto oscuro tipo SUV la siguió, se le puso encima y la "empujó hacia adelante" haciéndola atravesar una rotonda, reventar un neumático y romper un espejo. La mujer no llamó a la policía. Empleados de una estación de servicio cercana fueron testigos del incidente.

La respuesta oficial y lo que no se sabe

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, lo calificó de "acusaciones completamente infundadas, sin ninguna prueba creíble, realizadas por una mujer lamentablemente perturbada que tiene un amplio historial delictivo". 

Y agregó que el hecho de que "el Departamento de Justicia de Joe Biden las conocía desde hacía cuatro años y no actuara al respecto" demostraba que Trump no había hecho "absolutamente nada malo". Trump ha negado de manera recurrente cualquier irregularidad vinculada a Epstein.

Lo que el FD-302 no contiene –y esto es importante consignarlo– es ninguna conclusión del FBI sobre la veracidad del relato. El formulario registra lo que la mujer dijo. No evalúa si lo que dijo es verdad. No indica si los agentes la creyeron, si siguieron investigando la línea que involucra a Trump ni qué hicieron con la información. Eso permanece, por ahora, sin respuesta.

Lo que sí se sabe es que el documento existía, que estaba indexado en los archivos del Departamento de Justicia y que durante semanas no apareció en el archivo público que el gobierno presentó como completo. El 5 de marzo de 2026, finalmente lo publicaron. Dijeron que había sido un error de clasificación. Nadie les creyó.

La asistencia de Trump a las fiestas de Epstein, registrada.

Los mails en los que Epstein apuntó a Donald Trump

Los correos electrónicos y mensajes del patrimonio de Epstein divulgados por el gobierno de Estados Unidos desde noviembre pasado afirman que Trump -mencionado más de dos mil veces en la bandeja de entrada del magnate- estaba al tanto de la presencia de jóvenes en su casa.

Años antes, en abril de 2011, Epstein había enviado otro mensaje inquietante a su entonces colaboradora y socia, Ghislaine Maxwell (64)-hoy condenada a 20 años de prisión-. En ese correo utilizó la metáfora del “perro que no ha ladrado” para referirse a Trump. Allí afirmó que una chica "pasó horas en mi casa con él (Trump)" y que él "ni siquiera había sido mencionado una sola vez".

"Ese perro que aún no ha ladrado es Trump. La VÍCTIMA -se refería a Virginia Giuffre, quien se suicidó el año pasado- pasó horas en mi casa con él", le escribió Epstein a Maxwell.

Además, en otros intercambios fechados entre enero y febrero de 2019, Epstein sostuvo que "Trump lo sabía" y que "vino a mi casa muchas veces durante ese período". Sin embargo declaró que el primer mandatario "nunca recibió un masaje". Dicho que contradijo supuestas implicaciones sobre una participación directa.

El doble filo de los comentarios de Epstein también quedó expuesto el 8 de diciembre de 2015 cuando, en un intercambio con el periodista Landon Thomas, del New York Times, el magnate lanzó con sarcasmo: "¿Te gustarían fotos de Donald y las chicas en bikini en mi cocina?".

Una inquietante alusión a Donald Trump incluida en el archivo privado de Epstein: preservativos personalizados con packaging pop y una leyenda: "Soy enorme".

El mensaje, en apariencia sarcástico, surgió después de que Thomas le señalara que muchos creían que tenía información comprometedora sobre el político. Epstein jugaba con esa idea. Alimentaba el misterio. Dejaba entrever que podía disponer de material sensible.

El intercambio de Epstein con el periodista Landon Thomas.

En esos mismos años Trump hablaba públicamente de su vínculo con Epstein en términos amistosos. En una entrevista radial de 2002 lo había calificado como “un tipo estupendo” y había comentado que ambos compartían el gusto por las mujeres bellas, “muchas del lado más joven”.

Fotos y capturas de documentos: Departamento de Justicia de Estados Unidos



 
 

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