Los peritos que intervinieron en la investigación por el choque ocurrido el 12 de enero en La Frontera de Pinamar coincidieron en un punto central: el impacto entre la camioneta Volkswagen Amarok y el UTV fue frontal. Así lo informó el periodista Mauro Szeta en sus redes sociales, al dar cuenta de los primeros resultados de la pericia mecánica que buscó reconstruir cómo fue el violento accidente que dejó gravemente herido a Bastián, de 8 años.
Según se indicó, a priori se estableció una suerte de VTV de cada vehículo involucrado, con el objetivo de evaluar su estado general al momento del hecho. “Aguardan pericia accidentológica y de alcohol”, informó Szeta, al señalar que aún restaban estudios clave para determinar responsabilidades.

De acuerdo a lo que pudo averiguar revista GENTE, los peritos mecánicos avanzaron en múltiples líneas de análisis. Entre ellas, intentaron determinar el tipo de motor y la potencia del UTV —siglas en inglés de Utility Task Vehicle— en el que viajaban el nene junto a su padre y dos menores más, además del estado de los frenos tanto de ese vehículo como de la Amarok.
Otro punto central fue la visibilidad que había en el sector de médanos al momento del choque. En ese marco, los especialistas buscaron precisar el punto exacto del impacto, dónde y cómo colisionaron ambos vehículos y el tipo de colisión, con el objetivo de establecer quién embistió a quién.

El fiscal a cargo de la causa, Sergio García, titular de la UFI N°5 de Pinamar, solicitó una evaluación exhaustiva. El pedido incluyó una descripción detallada de los daños para verificar si correspondían al accidente o si eran preexistentes, además del funcionamiento de los sistemas de seguridad: luces, frenos, dirección y cinturones de seguridad.
En el caso del UTV, también se analizó la presencia de banderines de seguridad y la posible existencia de modificaciones en los sistemas originales que pudieran haber incrementado la velocidad o el rendimiento.
En esta etapa, la familia de Bastián, representada por el abogado Matías Morla, no presentó perito propio. En representación de las hermanas menores de edad que también resultaron afectadas, el abogado Guillermo Schmidt designó al perito Carlos Rodríguez Gandulia.
Por su parte, la defensa de Naomi Quiroz, la joven de 24 años que conducía el UTV, eligió a Miguel Larichiutta, mientras que el empresario Manuel Molinari, conductor de la Amarok blanca, contó con el criminólogo Héctor Daniel Fernández. El perito oficial de la causa fue Nicolás Esteban.

Además, el fiscal solicitó la participación de Luis Daniel Monguillot, técnico especializado de la marca CAN AM, fabricante canadiense del UTV modelo Maverick. Su tarea fue extraer datos de los sistemas EDR —grabadores de datos de colisión—, computadoras y módulos electrónicos, que serían analizados en la empresa.
Por orden del Juzgado de Garantías, se dispuso el secuestro de ambos vehículos junto con sus manuales de usuario, sistemas EDR, módulos electrónicos y computadoras, con el fin de preservar la evidencia para futuras pericias.
Estas evaluaciones se complementaron con la pericia planimétrica ya realizada por la Policía Científica de Pinamar, mientras se aguardaban los resultados toxicológicos de las muestras de sangre tomadas a los imputados, previstos para el 26 de enero.

Qué dijo la novia del conductor de la Amarok
En paralelo, en las últimas horas se conoció la declaración ante la Justicia de la novia de Molinari, quien afirmó que el UTV “apareció repentinamente” de frente, un dato que contrastó con la versión de quienes viajaban en el todoterreno.
Cómo está Bastián
Mientras la investigación avanzaba y los peritos coinciden en el carácter frontal del impacto, Bastián continúa internado en el Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti” de Mar del Plata, con lesiones cerebrales y cervicales severas.
