“Me dieron un año de vida”: la nieta de John F. Kennedy reveló que enfrenta un cáncer terminal diagnosticado el día del nacimiento de su segundo hijo – GENTE Online
 

“Me dieron un año de vida”: la nieta de John F. Kennedy reveló que enfrenta un cáncer terminal diagnosticado el día del nacimiento de su segundo hijo

Tatiana Scholossberg- nieta de John F Kennedy-cáncer terminal-
“Tengo miedo de no recordar la risa de mis hijos. Pero más miedo me da que ellos no me recuerden a mí”, escribió en un ensayo la periodista Tatiana Schlossberg (35) quien, además, apuntó a su primo Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud, por los recortes que hizo en investigación científica.
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Tatiana Schlossberg, de 35 años, hija de Caroline Kennedy y nieta de John F. Kennedy, hizo pública una de las historias más duras que atravesó la familia desde sus tragedias más conocidas. En un ensayo publicado en The New Yorker, la periodista ambiental reveló que padece una forma terminal de leucemia mieloide aguda, diagnosticada el mismo día que dio a luz a su segundo hijo, en mayo de 2024. Uno de sus médicos le anticipó que, en el mejor de los casos, le quedaba “un año más de vida”.

La publicación coincidió con una fecha simbólica: el 62° aniversario del asesinato de su abuelo –el expresidente de Estados Unidos fue asesinado el 22 de noviembre de 1963 en una gira presidencial por Dallas, Texas–, lo que le dio un peso adicional a un duro relato que mezcla enfermedad, maternidad, ciencia, denuncia y el temor de que el tiempo se acorte antes de que sus hijos lleguen a conocerla realmente. "Cuando estás muriendo, al menos desde mi limitada experiencia, empezás recordando todo": así comienza el escrito titulado A battle with my blood (Una batalla con mi sangre).

La periodista ambiental Tatiana Schlossberg anunció que padece cáncer terminal en un ensayo publicado en The New Yorker en el 62 aniversario del asesinato de su abuelo, John F. Kennedy.

El diagnóstico inesperado: “Unas horas antes había nadado una milla”

Tatiana relató que todo comenzó con un análisis de rutina tras el parto. Su recuento de glóbulos blancos era extremadamente alto: 131.000 por microlitro, frente a un rango normal de entre 4.000 y 11.000. Al principio pensó que se trataba de una alteración transitoria por el nacimiento de su hija. Pero los médicos la trasladaron de inmediato fuera del área de maternidad.

“No podía creer que estuvieran hablando de mí”, escribió. Solo un día antes había nadado una milla estando embarazada de nueve meses. Llevaba una vida activa, era corredora habitual en Central Park y había participado en desafíos deportivos extremos. “No estaba enferma. No me sentía enferma. Era una de las personas más sanas que conocía”, recordó.

El diagnóstico final fue leucemia mieloide aguda con mutación Inversión 3, una variante poco frecuente que suele aparecer en pacientes de mayor edad.

En 2022, Tatiana junto a su madre, la diplomática Caroline Kennedy, su hermano Jack y el príncipe William.

Separada de sus hijos: la maternidad interrumpida por la enfermedad

El impacto emocional del diagnóstico se sumó a una consecuencia dolorosa: la separación súbita de sus hijos. Su hija recién nacida fue llevada a la nursery. Su hijo mayor (Edwin, nacido en 2022, también fruto de su relación con el médico George Moran), que había llegado al hospital para conocer a su hermana, no entendía por qué no podía subir a la cama de su madre. “Quería manejar la cama como si fuera un autobús”, relató.

En cuestión de horas, Tatiana pasó de sostener a su bebé en brazos a ser trasladada a una sala de oncología. “Me convertí en paciente antes de convertirme en madre por segunda vez”, escribió.

Meses de tratamientos extremos y dos trasplantes de médula

Desde entonces atravesó un recorrido médico prolongado: varias rondas de quimioterapia intensiva, dos transplantes de médula ósea (el primero donado por su hermana y el segundo por un donante anónimo) y un ensayo clínico CAR-T –una terapia experimental para probar una forma de inmunoterapia que modifica genéticamente las células inmunitarias del paciente para que reconozcan y ataquen el cáncer– que, contó, la llevó al límite físico.

22 de noviembre de 2025. La foto de Tatiana que acompaña el ensayo firmado por ella y escrito especialmente para The New Yorker. Antes, colaboró en The New York Times. También es autora del libro Consumo discreto: el impacto ambiental que no sabes que tienes.

En uno de los episodios más graves, desarrolló una variante del virus de Epstein-Barr que dañó sus riñones y la dejó sin poder caminar. Debió aprender nuevamente a hacerlo al regresar a su casa. “Perdí veinte libras (el equivalente a poco más de 9 kilos), perdí el pelo, perdí fuerza… pero no perdí las ganas de vivir”, escribió sobre ese tramo del tratamiento.

El miedo real: que sus hijos no la recuerden

Aunque su relato detalla muchos datos médicos, la parte más dolorosa es emocional. Tatiana reconoce que su mayor temor no es la enfermedad sino la memoria: “Mi primer pensamiento fue que mis hijos quizás no tendrán recuerdos de mí. Mi hijo podría recordar algo, pero con el tiempo lo confundirá con fotos o historias. Mi hija no sabrá quién fui”.

Por los riesgos de infección asociados a los trasplantes, casi no pudo sostener a su bebé durante meses. “Estuve ausente durante casi la mitad de su primer año de vida”, escribió a corazón abierto.

Tatiana se casó con el médico George Moran el 9 de septiembre de 2017. En enlace fue en la casa familiar de la novia en Martha's Vineyard.

Críticas directas a Robert F. Kennedy Jr. y alarma por los recortes científicos

En una parte del ensayo que ya generó repercusión política, Tatiana cuestiona a su primo, Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud en la gestión Trump, por los recortes en investigación científica, especialmente en tecnologías de ARNm que podrían usarse para tratar ciertos cánceres. Lo definió como “una vergüenza para mí y para mi familia inmediata”.

También señaló que los recortes a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y a las investigaciones en universidades como Columbia –donde trabaja su esposo, el médico George Moran– podrían afectar directamente los tratamientos de pacientes como ella. “El sistema de salud del que dependía se volvió inestable de la noche a la mañana”, advirtió.

Tatiana Schlossberg-nieta de John F Kennedy-Revista Gente
Otra imagen de Tatiana Schlossberg de 2022.

La historia de Tatiana se suma a una cadena de tragedias que marcó a los Kennedy durante generaciones. “Durante toda mi vida intenté ser buena hija, buena hermana, buena persona… y ahora he agregado una nueva tragedia a nuestra familia”, dijo la mujer que convirtió un ensayo en legado familiar. 

Entre tratamientos, internaciones y recaídas, Tatiana encontró en la escritura una forma de resistencia. “Estoy aprendiendo a vivir dentro de un tiempo que no está garantizado”, apuntó. Y cerró: “(...) Como no sé cómo es la muerte y no hay nadie que me diga qué viene después, seguiré fingiendo. Seguiré intentando recordar”. 








 
 

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