El periodismo deportivo argentino atraviesa hoy una profunda pérdida: murió Guillermo “Salata” Salatino, referente indiscutido del tenis y una de las voces más emblemáticas del deporte durante casi cinco décadas. Tenía 80 años y, según confirmaron fuentes periodísticas, murió tras sufrir un paro cardíaco mientras se encontraba internado en una clínica de zona norte, a la espera de una cirugía de cadera.

La noticia generó conmoción inmediata no solo entre colegas, sino también entre jugadores, entrenadores, dirigentes y fanáticos del tenis. Su nombre está grabado en la memoria colectiva del deporte argentino: durante más de cuarenta años, Salatino cubrió los Grand Slams, las Copa Davis, los Masters y los torneos más relevantes del mundo, al punto que su presencia se volvió un clásico dentro y fuera de las canchas. Desde Radio La Red hasta transmisiones internacionales, su estilo, mezcla de precisión técnica y calidez humana, lo convirtió en un referente admirado.
Su muerte impacta aún más por un detalle tan simbólico como íntimo: su último posteo fue publicado apenas unas horas antes de su fallecimiento. El viernes, Salatino escribió sobre el triunfo de Sebastián Báez ante Ben Shelton, en el ATP de Auckland. Con su sello inconfundible, detalló resultados, rankings y análisis, demostrando que su pasión por el tenis seguía tan viva como siempre. El mensaje, que celebraba el pase del argentino a semifinales, quedó convertido en una despedida involuntaria y cargada de emoción. Las redes se llenaron rápidamente de mensajes que agradecían décadas de información, compañía y amor por el deporte.

Para la Asociación Argentina de Tenis (AAT), su muerte significa la partida de “un periodista que marcó el camino de muchas generaciones y amplió la cobertura del tenis argentino a todo el mundo”. La entidad recordó que, pese a haber anunciado en 2022 que ya no viajaría a grandes torneos, acompañó al equipo argentino en las series de Copa Davis en Groningen y Bolonia durante 2024, reafirmando su compromiso y su vínculo irrompible con la disciplina.
A lo largo de su extensa carrera, Salatino acumuló cifras que hablan por sí solas: cubrió 147 torneos de Grand Slam, incluyendo 43 ediciones de Roland Garros, 43 de Wimbledon, 43 del US Open y 18 del Australian Open. Solo dos acontecimientos lograron interrumpir esa racha legendaria: la Guerra de Malvinas y la pandemia de COVID-19. Además, fue el primer periodista latinoamericano en recibir el premio Ron Bookman Media Excellence Award, un reconocimiento de los ATP World Tour Awards.
Amigos, colegas y figuras del deporte coincidieron en que “Salata” dejó una huella imborrable. Desde Radio La Red lo despidieron como un “referente y precursor” del relato moderno del tenis, y mensajes de tenistas, entrenadores y fanáticos inundaron las redes sociales. “Una eminencia”, “la voz del tenis argentino”, “gracias por tanto” fueron algunos de los cientos de homenajes.
Su legado —hecho de profesionalismo, pasión y una mirada amorosa sobre el deporte— perdurará en cada transmisión, cada recuerdo y cada historia que él ayudó a contar. Guillermo Salatino se fue escribiendo, como hizo toda su vida.
Mirá También


