La golpiza ocurrió en segundos, pero el impacto quedó para siempre. El pasado fin de semana, durante un corso en el barrio Patagones de Morón, Quimey, una adolescente de 14 años con autismo, fue atacada por una patota de chicas que la dejó inconsciente y convulsionando en el piso. Tras este repudiable hecho, su mamá decidió hablar. Y lo hizo con una carta abierta que expuso el dolor, el miedo y el hartazgo.

El hecho se produjo en la intersección de Carmen de Patagones y Charcas, cuando la menor había asistido al festejo junto a sus dos hermanos y su cuñada. Según relataron testigos, un grupo de adolescentes la siguió entre la multitud, la llamó para “hablar” y la invitó a pelear “mano a mano”. Sin darle tiempo a reaccionar, la tiraron del pelo, se le subieron encima y la golpearon y patearon en la cabeza hasta cansarse.

La escena fue filmada y viralizada. En el video se veía a la menor indefensa, rodeada de risas y arengas. Una joven con remera roja encabezaba el ataque, mientras desde alrededor se escuchaba un grito que quedó registrado: “Dale Mía, dale, dale”.
De acuerdo al portal Primer Plano Online, Quimey vive en el barrio 20 de Junio de Morón sur y padece una discapacidad de grado moderado: tiene autismo leve y trastornos psicológicos y neurológicos, motivo por el cual asistía a una escuela especial. Esa condición, según contó su familia, la convirtió desde hace tiempo en blanco de bullying, burlas y discriminación, tanto en persona como en redes sociales.
Tras la agresión, una ambulancia del SAME la trasladó al Hospital Posadas. Allí ingresó cerca de las 5.30 y permaneció más de 14 horas en observación. Le realizaron tomografía, ecografía, radiografías y estudios de sangre. El diagnóstico fue claro: politraumatismos. Luego llegó el miedo.

La carta completa de la mamá de Quimey
“Buenas noches, en la madrugada del domingo 25/1/26 mi hija Quimey se encontraba en un corso en Morón fue golpeada por un grupo de más de 5 chicas. Siendo dos de ellas mayores de edad. Quimey tiene 14 años y también tiene discapacidad. Ella cuando fue a una escuela especial y varias chicas se enteraron empezó a sufrir bullying constante y discriminación hacia ella. Todo el tiempo se referían a ella ‘discapacitada’, ‘tontita’, ‘anda a la escuela especial' y muchas agresiones más. Cómo así también muchos comentarios en Instagram riéndose de ella. Quimey la siguieron y la llamaban para hablar, cuando se para hablar otra chica grita ‘mano a mano’ y una se le acerca y le pega agarrándola de los pelos y luego se le subieron encima hasta que le patearon la cara y se la pisaron. Ella quedó inconsciente y la dejaron convulsionando, sin ella poder defenderse siguieron pegándole. Grabaron videos dónde fueron viralizados y burlándose de ella. Dónde también siguieron riéndose, burlándose. Ingresamos al Hospital Posadas a las 5:30 dónde su historia clínica dice "POLITRAUMATISMOS". Se le hicieron tomografía, ecografía, radiografía, estudios de sangre. Estuvo en observación más de 14 horas y gracias a Dios mi hija no tuvo nada. Mi hija está con ataques de pánico y con mucho miedo después de todo lo que pasó. Hay muchas cosas que no recuerda solo cuando recién la agarran de los pelos. Reconoció a 5 mujeres pero aún falta más. La denuncia esta hecha, pero quiero que esto se conozca porque estoy cansada de la discriminación, bullying, y burlas constantes que recibe Quimey. No quiero que haya un Fernando Báez más y quiero que esto se conozca”.

La misiva de Valeria se multiplicó en redes y puso el foco en algo más que una golpiza: el pedido urgente de una madre que busca que el caso no quede en silencio y que la violencia, esta vez, no se vuelva a repetir.
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