La posibilidad de conducir un vehículo con estética de monoplaza de Fórmula 1 por la vía pública siempre pareció lejana. Sin embargo, esa idea es la base del Ryn FP3, un proyecto desarrollado por la startup estadounidense Ryn Motors, que propone combinar diseño extremo, bajo peso y una estrategia de homologación poco habitual para llevar un vehículo de este tipo al uso cotidiano.

El punto más original del FP3 no está solamente en su aspecto, claramente inspirado en los autos de competición, sino en su configuración dual. El modelo se entrega inicialmente como un vehículo de tres ruedas, lo que le permite ser encuadrado dentro de la categoría autocyclo en Estados Unidos. A partir de esa base, el propietario puede instalar un kit de conversión a cuatro ruedas, pensado especialmente para mejorar el comportamiento en pista y acercar todavía más la experiencia de conducción a la de un auto de fórmula
A nivel visual, el Ryn FP3 adopta varios elementos que remiten directamente al universo de la competición. Tiene cabina central, ruedas expuestas, una postura de conducción muy baja y una estructura superior tipo halo, similar a la que se popularizó en las categorías de fórmula como elemento de protección del cockpit. La propia marca destaca que su objetivo es ofrecer una experiencia de conducción “formula-style” en rutas y calles públicas, algo que históricamente estuvo limitado por las normativas y por la imposibilidad práctica de homologar un vehículo de estas características como un automóvil convencional.
Más allá de la estética, Ryn explica que el vehículo utiliza una estructura semi-monocasco multicapa, junto con componentes de suspensión de alta resistencia, cinturones de seguridad de seis puntos y otros recursos inspirados en prácticas modernas de seguridad del automovilismo. Aun así, es importante aclarar que el FP3 no es un auto de competición homologado para calle, sino un vehículo de calle diseñado con fuerte inspiración en la lógica de los monoplazas.

El gran diferencial del proyecto está en la forma en que busca cumplir con las regulaciones. En Estados Unidos, los autocyclos constituyen una categoría especial dentro del universo de los vehículos de tres ruedas. Ese encuadre permite requisitos distintos a los que se exigen para un automóvil tradicional, y Ryn Motors decidió aprovechar esa posibilidad para hacer viable su producto.
De este modo, el FP3 sale de fábrica con una sola rueda trasera y puede circular como triciclo homologado. Luego, el fabricante ofrece un sistema para reemplazar esa solución por un eje trasero más convencional de dos ruedas, con el objetivo de optimizar el rendimiento dinámico en circuito. Según la marca, esta conversión mantiene la legalidad del vehículo para uso en carretera y al mismo tiempo incrementa su estabilidad y sus capacidades en track days.
En el plano técnico, el Ryn FP3 apuesta a una fórmula clásica para lograr altas prestaciones: mucho menos peso y suficiente potencia. El vehículo declara un peso de 517 kilos, una cifra extremadamente baja para un modelo de este tamaño. Ryn Motors atribuye ese resultado al uso de una estructura liviana y a una concepción general muy enfocada en la eficiencia dinámica.

Para impulsarlo, la compañía optó por un motor Suzuki Hayabusa Gen 3 de 1.340 cc, proveniente del mundo de las motocicletas deportivas. En su versión estándar, el FP3 ofrece 210 hp, mientras que la variante FP3 Turbo anunciada por la marca eleva la cifra hasta 290 hp.
La elección de un motor de moto no es casual. En un vehículo tan liviano, compacto y con aspiraciones de respuesta inmediata, una mecánica de este tipo permite mantener bajo el peso total y al mismo tiempo ofrecer un carácter muy deportivo, con alto régimen de giro y una relación peso-potencia especialmente favorable.
Ryn Motors asegura que el FP3 puede acelerar de 0 a 100 km/h en 2,8 segundos y que es capaz de soportar más de 2,6 G laterales en curva. También destaca que su relación peso-potencia es mejor que la de algunos deportivos consagrados, como el Porsche 911 GT3 RS, al menos según los cálculos comparativos que utiliza la propia empresa.

El Ryn FP3 ya abrió su etapa de reservas. El precio de partida es de 78.499 dólares para la versión estándar, mientras que el FP3 Turbo asciende a 101.499 dólares. Las entregas iniciales del denominado “Early Access Edition” están previstas para este año, mientras que otras series programadas llegarían más adelante.
Su relevancia no pasa solo por la extravagancia del diseño, sino por la manera en que intenta resolver una vieja aspiración de muchos fanáticos: acercar la experiencia de un monoplaza al mundo real. No será un Fórmula 1 para todos los días en el sentido más estricto, pero sí es, probablemente, una de las aproximaciones más audaces que se hayan visto en los últimos años.


