Fueron horas de angustia, incertidumbre y un operativo contrarreloj que mantuvo en alerta a toda Córdoba. Pero este jueves, finalmente, llegó la noticia que todos esperaban: Esmeralda, la nena de 2 años que había desaparecido en Cosquín, fue encontrada con vida.
La pequeña había sido vista por última vez en la puerta de su casa, en el barrio San José Obrero, y su ausencia activó un despliegue urgente con policías, bomberos, drones y perros rastreadores. Incluso se había puesto en marcha la Alerta Sofía, el sistema de emergencia para la búsqueda de menores.
La confirmación del hallazgo no llegó primero desde un parte oficial, sino desde el círculo más cercano. Conmovido y aún sin demasiadas precisiones, su abuelo fue quien llevó tranquilidad.

“No me pregunten mucho porque no tengo más información. Sabemos que está bien y su mamá está yendo para allá”, dijo en diálogo con TN.
Ese testimonio, breve pero contundente, marcó el giro emocional de una historia que hasta ese momento estaba atravesada por la tensión. La certeza de que Esmeralda está bien cambió todo.
En paralelo, otros familiares comenzaron a aportar datos sobre el hallazgo. Una tía de la nena aseguró que la menor habría aparecido en La Falda, aunque por el momento no hay confirmación oficial sobre el lugar exacto ni sobre las circunstancias en las que fue encontrada.
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Ahora, con la urgencia inicial despejada, la atención se centra en la reconstrucción de lo ocurrido: cómo llegó hasta allí, cuánto tiempo estuvo sola y qué explicaciones podrán dar las autoridades en las próximas horas.
Mientras tanto, una escena resume el desenlace: una madre en camino para reencontrarse con su hija, después de horas que parecieron eternas.