La investigación por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años que vivía en Comodoro Rivadavia, sumó en las últimas horas un elemento clave que podría complicar aún más la situación judicial de su madre. Se trata de una serie de mensajes en los que la mujer amenazaba a su ex pareja en el marco de una disputa por la tenencia del menor.
La causa, que tiene a la madre y a su actual pareja como principales sospechosos, avanza con un pedido de imputación por homicidio agravado impulsado por la querella que representa al padre del niño. En ese contexto, el abogado Roberto Castillo reveló detalles de una historia previa atravesada por el abandono, conflictos judiciales y un vínculo cada vez más deteriorado. “Esta mujer abandonó a Ángel cuando tenía 10 meses”, afirmó el letrado en diálogo con TN.
Según explicó, en ese momento “se separó, vendió varias cosas de la casa y se fue a Córdoba”, dejando al niño al cuidado exclusivo de su padre, quien debió iniciar acciones judiciales para formalizar la tenencia y garantizar su bienestar. Durante ese período, la querella sostiene que el menor creció en un entorno estable. “Era un niño feliz, participativo, bien alimentado”, aseguró Castillo, quien además destacó el rol de la pareja del padre como figura de cuidado: “Su referente emocional era Lorena”.

Sin embargo, la situación cambió cuando la madre volvió a aparecer en la vida del niño. Según la acusación, su regreso estuvo vinculado a cuestiones económicas. “Cuando el juez le iba a embargar el sueldo, ahí se presentó a pedir el cuidado”, afirmó el abogado, quien además denunció una serie de acusaciones falsas contra el padre para evitar el pago de la manutención. “Decía que él le daba alcohol y le pegaba”, sostuvo.
Los mensajes amenazantes de la madre de Ángel
En ese contexto se enmarca el intercambio de mensajes del pasado que ahora forma parte del expediente. En uno de ellos, la mujer le advierte a su ex pareja: “Todo queda en vos. Avisame si querés hacer las cosas bien y entregármelo, o las cosas mal por intermedio de la Justicia”. En otro, redobla la presión: “Cuando el abogado te pida que entregues al niño con la madre y vos te niegues, podés ir preso por rebelde o secuestro”.
La respuesta del padre también quedó registrada: “No es así, Mariela. Yo acá tengo todos los trámites hechos y se van a comunicar los abogados con el tuyo”. Pero la mujer insistió: “Bueno dejá que quede todo así. Después no me digas que no quise pedírtelo por las buenas”.

Para la querella, estos mensajes reflejan un hostigamiento sostenido y una clara intención de recuperar la tenencia “por las buenas o por las malas”, una frase que ahora cobra especial relevancia en el marco de la investigación.
A raíz de estas situaciones, el padre radicó una denuncia y solicitó una restricción de contacto, tanto física como virtual. Sin embargo, la conflictividad no cesó. Posteriormente, la mujer presentó una nueva denuncia, esta vez contra la madrastra del niño, lo que derivó en la intervención del sistema de protección de menores y marcó un punto de inflexión en la causa.
Hoy, con la investigación en curso y múltiples líneas abiertas, el foco está puesto en reconstruir los hechos que derivaron en la muerte de Ángel López. Pero también en entender el entramado previo: una disputa judicial intensa, denuncias cruzadas y amenazas que, según la querella, anticipaban un desenlace trágico.
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