A medida que avanza la investigación por el presunto desvío de medicamentos en el Hospital Italiano, comenzaron a conocerse nuevos detalles sobre la situación de Delfina “Fini” Lanusse dentro de la institución.
La médica, residente de anestesiología de 29 años, quedó imputada en la causa junto a Hernán Boveri. En ese contexto, testimonios de compañeros y superiores aportaron información sobre episodios ocurridos en el ámbito laboral.
Según consta en declaraciones, al menos tres residentes advirtieron a las autoridades del servicio tras haber visto a Lanusse en “estado de sedación” mientras se encontraba en el hospital. Ese dato fue clave para activar una intervención interna.

A partir de allí, el subjefe del área, Juan De Domini, y el jefe de anestesiología, Gonzalo Domenech, tomaron conocimiento de la situación y convocaron a la médica a una reunión para esclarecer lo ocurrido.
El punto de quiebre dentro del hospital
De acuerdo con los testimonios, en un primer momento Lanusse negó cualquier irregularidad. Sin embargo, luego habría reconocido el consumo de propofol sustraído del propio hospital.
En ese mismo ámbito, también señaló a Hernán Boveri —médico de planta— como quien le habría suministrado la sustancia. Según su declaración, aseguró que fue instigada a consumir y que el suministro se realizaba de manera intravenosa.

Por su parte, Boveri reconoció episodios de consumo, aunque sostuvo que se dieron con consentimiento. Además, indicó que Lanusse era quien retiraba los medicamentos del circuito interno del hospital.
En paralelo, ante la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, la residente habría admitido atravesar problemas de consumo desde hacía dos años y estar en tratamiento.
La investigación y las medidas judiciales
El caso se centra en determinar si existió una maniobra de administración fraudulenta, es decir, la sustracción de insumos hospitalarios para fines ajenos a la práctica médica.
Tras la denuncia presentada el 25 de febrero, la causa quedó en manos del fiscal Lucio Herrera y del juez Javier Sánchez Sarmiento, quienes dispusieron distintas medidas: allanamientos, prohibición de contacto entre los imputados y restricción para salir del país.
Además, Lanusse fue apartada de sus funciones en el Hospital Italiano mediante una licencia forzosa mientras avanza la investigación.
El expediente tomó impulso luego de la muerte de Alejandro Salazar, anestesista de 29 años, hallado sin vida en su departamento del barrio porteño de Palermo. En ese contexto, se detectó la presencia de medicamentos de uso hospitalario, lo que derivó en el inicio de la causa.

