El apellido Lanusse siempre estuvo ligado a la historia y el prestigio, pero hoy, Delfina “Fini” Lanusse protagoniza una crónica policial que mantiene en vilo al sistema de salud porteño.
Es que la joven residente de tercer año del Hospital Italiano, ya imputada por administración fraudulenta tras el robo de propofol y fentanilo, quedó ahora contra las cuerdas tras la filtración de las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio de la calle Juncal 462, donde vivía y fue hallado muerto el anestesista Alejandro Salazar.
El 20 de febrero, el día en que el cuerpo de Alejandro Salazar fue hallado con una vía intravenosa en su pie, las cámaras registraron movimientos que la justicia considera fundamentales para entender si la escena fue "toqueteada".
Según las filmaciones obtenidas, Lanusse estuvo ahí junto a Chantal "Tati" Leclercq pero su accionar al salir del lugar es lo que hoy desvela a los peritos.

Mauro Szeta reveló al aire de Blender los detalles de este relevamiento fílmico que destruye cualquier coartada de ajenidad al caso: "Se corroboró a partir del relevamiento de las filmaciones obtenidas del domicilio del damnificado, es decir, de Salazar... se visualizó ingresando y egresando el edificio... se vio... en primer lugar... a Chantal Leclecq, a quien luego se sumó Fini Lanusse".
La presencia de la joven que solía mostrarse bailando en TikTok en medio de una escena de muerte generó un contraste escalofriante para los investigadores.
Pero el dato más perturbador surge del egreso de las profesionales del departamento. Las cámaras captaron un movimiento que podría haber eliminado pruebas digitales cruciales para la causa de las "Propofest".
Szeta fue explícito al describir la secuencia: "Las cámaras visualizan que al momento de su egreso definitivo junto a Leclercq... Fini Lanusse se retiró llevando en una de sus manos lo que en apariencia sería un objeto que podría ser compatible con una tablet con funda negra".
¿Qué contenía esa tablet? ¿Era propiedad de Salazar o formaba parte del instrumental robado del Hospital Italiano para monitorear las infusiones en las fiestas clandestinas?
La sospecha de la fiscalía es que, junto a Chantal Leclercq, Lanusse formó parte de un operativo de limpieza para desvincular al grupo de la droga que mató al anestesista.

De momento, Fini sigue manteniendo su bajo perfil, tras haber eliminado sus redes sociales luego de la viralización de los audios que hablaban de excesos y robos.
Sin embargo, la Justicia ahora tiene la imagen clara de su huida con aquel objeto negro en sus manos. Mientras ella se posiciona como "víctima" en sus descargos judiciales, las cámaras de la calle Juncal cuentan una historia muy distinta: la de una mujer que estuvo allí cuando Alejandro murió y que no se fue con las manos vacías.
Vale aclarar que en las últimas horas, dos domicilios vinculados a Chantal, uno en un barrio privado de Tigre, y otro en la Ciudad de Buenos Aires, fueron allanados por orden policial. De allí secuestraron su celular y una tablet.
Tati, íntima amiga de Fini y de Alejandro, fue imputada en las últimas horas en la causa que investiga el fallecimiento de Salazar, se la imputó por alterar pruebas.

