Más allá de los flashes y las polémicas que suelen rodear al clan Nara-Icardi, la elección educativa de Wanda Nara para sus hijas, Francesca e Isabella, dejó en claro una prioridad absoluta: la excelencia global.
Las chicas asisten a la Asociación Escuelas Lincoln, una institución que, para el común de los bonaerenses, es un misterio protegido por altos muros en el barrio de La Lucila, pero que para el círculo rojo de diplomáticos y empresarios expatriados es el único lugar posible para educar a sus hijos en el país. Es que el Lincoln no es un colegio privado más: es una burbuja cosmopolita que opera con calendario y estándares norteamericanos.

GENTE accedió a los detalles oficiales de su propuesta para entender qué hay detrás de la cuota más alta del mercado.
Un campus estilo universitario con "Health Team" propio
Lo primero que impacta al ingresar al predio de 27.000 metros cuadrados es que la estructura no responde a la lógica escolar tradicional argentina.
No hay patios de cemento encajonados; hay un campus verde que mira al río y respira aire de universidad estadounidense (similar a las High Schools de las películas).

Las instalaciones deportivas son el corazón de su vida social y física, y son dignas de un centro de alto rendimiento. Incluyen:
- Una piscina cubierta semiolímpica (25 metros), climatizada y activa todo el año.
- Pista de atletismo y campo de cross country.
- Canchas profesionales de fútbol, voley y tenis.
- Un Fitness Center que nada tiene que envidiarle a una cadena de gimnasios: equipado con máquinas de fuerza, cintas de correr, pesas libres y -el dato clave- supervisores permanentes que diseñan planes de entrenamiento personalizados para los alumnos.



Pero la joya de la corona en la era de la salud mental es su Wellness Center. Lejos de la clásica enfermería con una camilla, este edificio independiente cuenta con un equipo de cuatro enfermeras registradas y varios consejeros emocionales. Sí, allí no solo se atienden urgencias; se dictan talleres de manejo del estrés, RCP y bienestar integral, bajo la premisa de que un alumno que no está bien emocionalmente, no puede aprender.

El "Pasaporte Dorado": ¿Qué es el Triple Diploma?
La razón principal por la que familias como la de Wanda –que hoy viven aquí, pero mañana podrían estar en Milán o Estambul– eligen el Lincoln es su portabilidad académica. Es la única escuela en el país que otorga oficialmente el "Triple Diploma", garantizando que el egresado tenga las puertas abiertas de cualquier universidad del mundo sin necesidad de validaciones extra:
- High School Diploma: El título oficial de los Estados Unidos, acreditado por la agencia NEASC (New England Association of Schools and Colleges).
- Bachillerato Internacional (IB): El estándar de oro educativo, con una tasa de aprobación que en el Lincoln supera la media mundial.
- Bachillerato Nacional Argentino: Cumpliendo con toda la normativa local vigente.

El enfoque pedagógico se aleja de la memoria y apuesta a la indagación. En sus aulas, equipadas con tecnología de punta, los chicos trabajan en "Maker Spaces" con impresoras 3D, robótica y laboratorios de ciencias donde la experimentación es la norma, no la excepción.

Una comunidad de 50 banderas
El Lincoln se define como una "escuela del mundo". Actualmente, su matrícula ronda los 580 alumnos que representan a más de 50 nacionalidades distintas. Este mix cultural se celebra anualmente en el "International Day", el evento más esperado de la comunidad, donde las familias montan stands con las comidas y tradiciones de sus países de origen, desde Corea del Sur hasta Brasil, pasando por Estados Unidos y Alemania.



La inversión: los números oficiales 2025-2026
La exclusividad, la seguridad y el nivel académico tienen un valor de mercado que se ajusta a la inflación y al dólar. Según los cuadros arancelarios oficiales para el ciclo lectivo vigente, formar parte de esta elite requiere una solvencia financiera importante:
- El "Ticket" de entrada: Solo para ingresar, las familias nuevas deben abonar un Capital Assessment (cuota de capital) por única vez de USD 12.000.
- Kindergarten (Jardín): La anualidad ronda los $23.800.000 pesos.
- Primaria (Grados 1-5): Asciende a unos $46.800.000 pesos por año.
- High School (Secundaria): El valor anual llega a los $54.000.000 pesos.
Cabe destacar que el colegio tiene una política estricta: no acepta efectivo. Todo está bancarizado y dolarizado en la mente de sus administradores, aunque se facture en pesos, reflejando la realidad de una institución que está en Argentina, pero vive con los ojos puestos en el mundo.
Fotos: Redes sociales @aelincoln

