La inusual actividad sísmica registrada este jueves a las 8:16, que alcanzó una magnitud de 4,3, dejó una estela de interrogantes en una región que no está habituada a estos fenómenos. El epicentro, localizado mar adentro a unos 30 kilómetros de Miramar, en una zona comprendida entre esa localidad y Chapadmalal, motivó la intervención de voces autorizadas para llevar calma a la población.
En este sentido, el geólogo Federico Isla analizó en diálogo con el medio local 0223 la naturaleza del evento y brindó detalles técnicos sobre el origen del movimiento que se sintió con fuerza en el microcentro y la zona sur marplatense.

Para comenzar, el profesional fue tajante respecto a la ubicación del suceso. Según sus precisiones, la tranquilidad se vio alterada por un fenómeno que no se originó en la superficie continental.
Al respecto, el especialista aclaró que “no se trató de un terremoto en tierra, sino de un evento con epicentro en el mar, frente a las costas de Miramar”. Esta distinción es fundamental para comprender por qué, a pesar de la magnitud percibida en los edificios de altura, no se reportaron daños estructurales en las ciudades costeras.
Sobre la mecánica del sismo, Isla detalló que la ubicación exacta se dio en el área marítima entre Miramar y Chapadmalal. “Sabemos que tiene que ser un terremoto profundo, bajando hacia el sur. Es muy poco frecuente que se activen estas fallas”, señaló el geólogo en diálogo con el medio local 0223.

Además, hizo hincapié en la excepcionalidad del caso para la provincia de Buenos Aires, destacando que en la región “no tenemos registro previo” de algo similar. Aunque existen estructuras geológicas antiguas en el subsuelo, el experto afirmó: “Estamos sobre viejas fallas geológicas, pero ninguna se habría reactivado”.
Uno de los puntos que más preocupación generó entre los vecinos fue la posibilidad de nuevos movimientos. Sobre esto, Isla se mostró cauteloso pero optimista respecto a la intensidad de posibles eventos secundarios.
“Esperemos que no haya réplicas. No creo que sean más intensas porque el terremoto fue de baja magnitud”, sostuvo. Sin embargo, emitió una advertencia específica para quienes realizan actividades en el mar: “Puede haber alguna réplica y es conveniente que los surfistas no vayan a la zona de Miramar. Si ocurre, podría llegar en una o dos horas”.
Finalmente, el especialista descartó de plano cualquier riesgo de catástrofe marítima mayor. “Es probable que haya una ola mayor, pero no hay alerta de tsunami. De hecho, si hubiera sido significativo, la ola ya debería haber llegado a la costa”, informó.
Mientras se aguardan los datos técnicos finales, Isla concluyó que “todavía el Servicio Geológico de Estados Unidos no determinó a qué profundidad ocurrió. Ese dato todavía no lo tenemos”. Por ahora, la comunidad científica argentina continúa monitoreando estas fallas de interplaca, que aunque son eventos “poco frecuentes pero muy profundos”, requieren una vigilancia constante por su potencial peligrosidad.

