A seis años del asesinato de Fernando Báez Sosa, Lucas Pertossi rompió el silencio desde la cárcel y dio su versión sobre el ataque ocurrido en la madrugada del 18 de enero de 2020 en Villa Gesell. La entrevista, realizada por Mauro Szeta, tuvo un adelanto este miércoles y se emitirá completa el próximo domingo a las 22 por América TV.
Condenado a 15 años de prisión como partícipe secundario y alojado en la Unidad Penal 61 de la provincia de Buenos Aires, Pertossi fue tajante al referirse a su rol en el hecho: “Yo nunca lo toqué”.
Durante el adelanto comapartido en Lape Club Social, el joven que no quiso brindar su relato en el comentado documental de Netflix, reconoció que estuvo presente junto a otros rugbiers al momento del hecho, pero insistió en que no participó de la agresión directa.
“Estuvimos involucrados en algunas peleas, pero yo no me peleaba. Yo, lamentablemente, cosa que también me arrepiento, grababa”, afirmó.

En ese sentido, el joven condenado planteó que su situación no fue diferenciada durante el proceso judicial. “Nadie salió a defenderme, a decir ‘Lucas no hizo eso, él lo grabó nomás, no hay pruebas en contra’”, sostuvo.
Sobre lo ocurrido aquella noche, Pertossi negó que hubiera existido planificación previa. “Es terrible lo que pasó, pero sé que ninguno tuvo intención… no hubo ningún plan premeditado, fue una pelea que terminó en tragedia”, expresó. Además, remarcó: “Ninguno tomó dimensión de lo que estaba pasando”.
Las críticas a la defensa y al juicio
Uno de los puntos más fuertes de su testimonio estuvo dirigido a la estrategia del abogado que representó al grupo durante el juicio, Hugo Tomei. “Me siento muy mal defendido. La estrategia fue todos juntos, en bloque, y no todos hicimos lo mismo”, cuestionó.

Según relató, el quiebre con su defensa ocurrió cuando les propusieron realizar un documental con un guión unificado. “La gota que rebasó el vaso fue eso. Yo decidí no participar”, contó.
En paralelo, su actual abogado, Ignacio Nolfi, avanzó recientemente con un pedido ante la Corte Suprema para declarar la nulidad de la sentencia. El planteo se basó en una supuesta “indefensión manifiesta” al haber compartido representación con otros acusados que recibieron prisión perpetua.
De acuerdo al escrito, esa estrategia conjunta habría impedido diferenciar el rol de Pertossi, al que describieron como “secundario y periférico”. La defensa sostuvo que su intervención se habría limitado a filmar parte de lo ocurrido y a un altercado menor con un tercero, además de señalar una “desvinculación temporal y espacial” respecto del momento final de la agresión.
También cuestionaron que no pudo dar “una versión completa” de los hechos y que la estrategia legal habría priorizado a los acusados más comprometidos, en detrimento de su situación particular.
Por el crimen, cinco jóvenes fueron condenados a prisión perpetua —Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi—, mientras que Lucas Pertossi, Ayrton Viollaz y Blas Cinalli recibieron penas de 15 años.

