Gonzalo Longo vino al país para casarse con María, su novia de toda la
vida, y disfrutar de sus vacaciones. Siempre jugó para el SIC –San
Isidro Club- y es un perfecto "zanjero". Pero a partir de este
año cambia su destino: firmó contrato con el Racing Club Narbonne
Mediterranée, donde jugará junto a varios amigos argentinos.
-El 12 de enero comenzás otra vida...
-Ya la inicié con mi casamiento (se ríe. N. de la R.: se casó a fin de
diciembre con María, su novia de toda la vida). Pero es cierto, el 12 tengo
que estar en Francia para integrarme al Narbonne, y todo cambia.
-¿Te espera un trabajo duro en Francia?
-Voy a llegar en pleno campeonato, así que tendré que jugar todos los
fines de semana. Aunque aprovecharé algunas fechas libres por el Torneo de
las 5 Naciones para recorrer y descansar un poco. También tengo que
comenzar el calendario internacional con Los Pumas.
-¿La decisión de irte a Europa tiene que ver con la situación de nuestro
país o la tomaste sólo teniendo en cuenta el aspecto deportivo?
-Un poco por ambas cosas. No fue tan simple como proponerme jugar al rugby
afuera y armar las valijas. Puse todo en la balanza. Sabía que estaban Gonza
–Gonzalo Quesada- un gran amigo, el Nani –Corleto- y Mario –Ledesma-.
Eso me tranquilizó porque supe de entrada que María y yo estaríamos
acompañados.
-¿Y María fue a Narbonne para arreglar el departamento, o vos te encargaste
como todo un buen futuro marido?
-¡No! (Risas). Hasta ahora viajé solo, ella estuvo allá nada más
que una semana. Así que todavía queda mucho para hacer. Va a tener trabajo
para entretenerse (Más risas).
-¿Te entendés bien con los franceses?
-Por suerte la troup de chicos argentinos está allá desde hace 2 o
3 años, y eso me ayuda mucho. En las primeras charlas fueron los
interlocutores. De todos modos no me quedo con eso. No puedo depender siempre de
ellos, así que estoy tomando clases de idioma 3 veces por semana, junto a
Martín Scelzo, que también empezó conmigo.
-Son muchos los jugadores argentinos que emigraron ¿eso beneficia a nuestro
rugby o lo perjudica?
-Yo creo que afecta mucho al rugby local, pero por otro lado, tal vez
favorece a Los Pumas. Porque aunque los jugadores no están todo el tiempo acá
como para poder trabajar mejor en conjunto, el nivel de juego sube porque se
encuentran mejor entrenados. De la misma manera afecta el hecho de tener que
ajustar el equipo durante una gira en el corto lapso de veinte días, porque
antes no podés contar con los jugadores. Es todo un desafío para Loffreda y
Baetti. Y al rugby local lo perjudica porque casi todos los jugadores que están
afuera prefieren seguir quedándose allá. La situación del país no ayuda, y
además el nivel de competencia europeo les permite probarse día a día y
mejorar.
-¿Pero cuando vuelven, los chicos no ayudan a sus clubes aportando las
últimas tácticas del rugby profesional?
-Eso es cierto. Y además también favorece para que surjan otros jugadores
de las inferiores. Esos son los dos aspectos positivos. Aunque el balance creo
que, por ahora, sigue siendo negativo.
-Pumas 2002
-Es un año muy movido. No sé si se confirmó el test match con
Australia, pero a mitad de año tenemos que enfrentar a Francia acá, y después
partir hacia las giras por Sudáfrica e Irlanda.
-¿Y del 2001 qué queda?
-Fue un año buenísimo. Mantuvimos el nivel en todo momento, que es
bastante difícil. Las giras son muy espaciadas: una a mitad y otra a fin de
año. En el medio tenemos un bache de cuatro meses en los que no nos vemos las
caras. Conclusión, me parece un año muy positivo.
-Chalo, si vienieran los reyes magos y te dijeran "pedime lo que
quieras" ¿con qué te jugarías?
-La verdad es que no puedo pedir mucho, estoy agradecido con todo. Tengo la
suerte de estar bien, de haberme casado, de poder jugar afuera... Pero sin dudas
lo que sí pediría es que mejore la situación acá en la Argentina, y lo digo
tanto por mi familia y mis amigos, como por toda la gente en general. Me
gustaría que cuando volvamos al país la situación haya mejorado para el bien
de todos.
por
Rugbytime.com
fotos: Rodrigo Vergara
Gonza contra Gales. La gira por las islas británicas fue el comienzo de un fin de temporada excelente para los Pumas.

La imagen de Longo es un símbolo del trabajo en el seleccionado nacional: todos ponen el hombro.

El equipo canta el himno y se prepara para cerrar el año con un partidazo ante los All Blacks en River. "Fue un año buenísimo. Mantuvimos el nivel en todo momento, que es bastante difícil".