Toyota vuelve a mover el tablero con el Toyota C-HR+ Electric, su nuevo SUV 100% eléctrico que representa el paso más firme de la marca hacia la movilidad sin emisiones. No es un experimento ni un simple derivado de sus exitosas versiones híbridas: es una nueva generación pensada desde cero para el futuro.

Con él, la marca japonesa demuestra que su estrategia multitecnología -que combina híbridos, híbridos enchufables, eléctricos y de hidrógeno- empieza a madurar. El C-HR+ Electric llega con una identidad propia, una presencia más escultural y un interior que redefine el equilibrio entre diseño, tecnología y confort.
El frontal sin parrilla, los faros afilados y las líneas de coupé le dan una presencia que rompe con todo lo que uno espera de un SUV. El aire lo atraviesa con la suavidad de una idea bien pensada, y cada curva de su carrocería parece diseñada para proyectar movimiento incluso cuando está quieto.
Puertas adentro, el C-HR+ Electric es casi un pequeño salón rodante. El interior mezcla materiales reciclados con texturas nobles, luces ambientales personalizables y un ambiente pensado para desconectarse del ruido del mundo exterior.

El techo panorámico inunda de luz la cabina, los asientos abrazan con suavidad y cada superficie transmite precisión. En el centro, una gran pantalla flotante concentra la tecnología sin saturar: todo está ahí, pero sin invadir.
Conducirlo es una experiencia casi sensorial. El silencio del motor eléctrico convierte cada trayecto en un momento de calma, mientras el tacto del volante y la respuesta instantánea del acelerador recuerdan que la movilidad del futuro puede ser tan emocional como racional.
El Toyota C-HR+ Electric no se presenta solo como un vehículo, sino como un símbolo del cambio. Representa la madurez de una marca que fue pionera con los híbridos y ahora se consolida como referente en electrificación total.

Su potencia de hasta 343 CV, su autonomía de larga distancia, que va de 500 y 600 kilómetros según versión; y su sistema de recarga rápida que le permite pasar del 10 al 80 % de energía en solo 30 minutos están ahí, sí, pero más allá de los números, lo que propone este SUV es una nueva relación con el tiempo y el espacio.
No se trata solo de recorrer kilómetros, sino de hacerlo con conciencia, con estilo y sin emisiones. Porque mientras la industria todavía debate cómo será el futuro de la movilidad, Toyota ya lo conduce.


