Enviado especial a Gualeguaychú
12 de mayo de 2006. La la IV Cumbre Unión Europea-América Latina y el Caribe se desarrollaba con total normalidad, hasta que una mujer irrumpió la escena levantando un cartel de protesta contra la instalación de las papeleras en Fray Bentos, frente a las costas de Gualeguaychú. Ella era Evangelina Carrozzo, que lucía un corpiño y una malla carnavalesca con canutillos... El conflicto bilateral había escalado a puntos sin precedentes para la historia de ambas naciones.
“Para mí siempre una anécdota hermosa, una de las más importantes de mi vida: quedó en la historia. Que hayan pasado veinte años es un montonazo, pero siempre me voy a sentir muy orgullosa de haber aportado mi granito de arena a esa causa tan noble que hasta el día de hoy nos sigue doliendo a los gualeguaychuenses”, afirma hoy a Revista GENTE.


Y agrega: “Estoy muy contenta de que hayamos logrado todo lo que se conseguimos junto con Gualeguaychú, mi familia, la gente del carnaval, Greenpeace y la Asamblea, que supieron organizarse. Muy feliz de que se haya dado así y que todavía sigamos hablando de esto”.
En ese momento tenía 25 años y había sido elegida Reina del Carnaval de Gualeguaychú. Por estos días, lejos de los flashes y la notoriedad mediática nacional de esos tiempos, su presente la encuentra sumergida activamente en el mundo de la política.
“Soy consultora psicológica: me recibí en 2019, antes de la pandemia. Me especialicé en gerontología y estimulación cognitiva. En las elecciones de 2023 el intendente Mauricio Davico me convocó para formar parte de su gabinete de funcionarios, así que soy la responsable del área de adultos mayores de la Municipalidad de Gualeguaychú”, cuenta.

-¿Qué actividades promoviste en tu gestión?
-A nivel local, el adulto mayor tiene una gran contención. De la mano del intendente se han podido hacer muchísimas gestiones. Tenemos una colonia para adultos mayores a la que van más de 550 personas, lo cual es un montonazo. Ofrecemos talleres deportivos, culturales y de estimulación cognitiva en los que participan miles de personas. También tenemos una murga de adultos mayores que participa en los cursos populares "Matecito". Fabrican sus trajes durante todo el año. La semana pasada salieron por primera vez y fue un éxito. La idea es estimularlos y que se mantengan activos. Como responsable del área, me siento muy orgullosa de todo lo que se está logrando con el apoyo del gobierno de Gualeguaychú.
-¿Cómo fue, después de toda aquella mediatización, ingresar oficialmente al rubro político desde la Mmunicipalidad?
-Fue un cambio enorme y un desafío más grande aún, pero tiene mucho que ver con mi personalidad y la versatilidad. El sector de los adultos mayores siempre me atrapó, igual que la niñez. Voy aprendiendo mucho y recibo una enorme gratificación por parte de ellos: termino aprendiendo más yo, gracias a su sabiduría y entrega. Se suman a cualquier proyecto, se inscriben en múltiples talleres y participan de todo. Es espectacular cuando vienen y te dan un abrazo de agradecimiento por lo que el intendente Mauricio aporta para esta edad.

-¿Y la política cómo te recibió? Porque más allá de que eras conocida, no venías de ese "palo".
-No es fácil porque soy mujer, y que una chica venga de otro ámbito genera prejuicios. Algunos dicen: "Es carnavalera", "hizo teatro y comedia musical" o "trabajó como vedette", usándolo de alguna manera para descalificar. Soy todas esas Evangelinas. Forman parte de mi vida y de lo que estoy capacitada para hacer. Yo nunca me aburro (sonríe).
-¿Recibiste algún comentario peyorativo por ese pasado de tus actuales colegas?
-Sí, por supuesto, siempre existe eso. A veces no tiene que ver con un comentario, sino con actitudes. Yo espero que mis compañeros me acompañen y me enseñen. Hay gente que está hace muchos años de lo que yo quiero aprender. No me las sé todas y uno aprende equivocándose. Me he desilusionado y he sentido algunas situaciones, pero sé que no tienen que ver conmigo, sino con ellos.

-Ahora te estás dedicando a los adultos mayores, ¿pero pensás en más en cuanto a tu carrera política?
-Veremos qué acontece, porque, la verdad, no es fácil. Hay algunas similitudes entre la política y el ambiente artístico. Yo pensaba que el ambiente artístico era muy picante, pero en la política te vas cruzando con gente que no trabaja cien por ciento para el bien común, sino para beneficio propio. Me ha costado surfear algunas situaciones e inclusive no la he pasado bien, pero se termina saliendo adelante. La prioridad es no dejar de acompañar a los adultos, siempre priorizando la salud.
-¿Cómo fue bajar la espuma de la exposición mediática tras estar en el Patinando o el Bailando con Marcelo Tinelli y volver a Gualeguaychú a encontrarte con tus raíces?
-Regresé en la pandemia pensando que sería por un mes, pero decidí quedarme acá. Aunque vivía en Buenos Aires y viajaba casi todos los fines de semana, elegí Gualeguaychú porque siempre me tiraron las raíces. Siento el cambio, a veces extraño cosas, pero la paz de Gualeguaychú es fundamental. Termino de trabajar y me voy a la playa o al parque. El contacto con la naturaleza me ayuda a bajar el estrés. Sigo en contacto con colegas y medios que me preguntan si quiero volver, pero ahora disfruto de lo que puedo. El ambiente artístico me encanta. Como te dije: siempre aprendo y disfruto de todo.

-¿Volverías a encabezar una obra de teatro o a participar en un programa de televisión?
-Sería un cambio grande tener que volverme para allá, pero de hecho el año pasado me llamó un productor para hacer una obra de teatro en Mendoza y tuve que decir que no porque estoy en medio de la gestión y me resultaba imposible. Me dijeron de pedir tres meses de licencia sin sueldo, pero la verdad es que no pude en ese momento. Me hubiese encantado porque son cosas que siempre disfruté y ahora quedó ahí como latente. Igualmente este año tengo participación en nuestro Carnaval: un poco más esporádica, pero presente.
-¿Este año no pudiste salir como titular en el Carnaval de Gualeguaychú?
-Ni éste ni el anterior. Por motivos de trabajo, algunas noches no pude participar. Me fascina mi carnaval, van a ser 27 años que salgo. En 2025 pude disfrutarlo muchísimo, pero terminaba muy cansada por toda la demanda que lleva mi trabajo. Llegar el sábado temprano al galpón de la comparsa para maquillarse y luego terminar muy tarde hace que el domingo sea para recuperarse, y pasados los 40 (Evangelina cumplió 45 el 19 de noviembre), la verdad, no hace que resulte sencillo arrancar la jornada laboral el lunes.
-¿Siempre con la Comparsa Papelitos?
-Claro. El año pasado salimos campeones y la pasé espectacular. Los trajes son una locura, y ni te digo este 2026. Espero poder salir alguna noche; no todas como titular, pero hablé con el director y alguna noche podré hacerlo.

-¿Qué te revive formar parte de la comparsa?
-Es espectacular, un show que transmite esa alegría que tiene la ciudad de Gualeguaychú; su historia reflejada en las comparsas. De esto también habla un poco Papelitos en los días que corren. Es la música, la gente y el ida y vuelta con el público. Como bailarina de carnaval, me parece magnífico. Es magia, alegría, expresión.
-Recién me hablaste de que te quedan amigos famosos. ¿Quiénes son?
-Soy muy amiga de Mica Viciconte, a quien conocí en el último tiempo, cuando estuve en Combate. Yo era capitana del equipo verde, me decían cosas malas de ella, pero saqué mi propia experiencia y conocí una mujer transparente. Esa cara -por ahí de traste- que tiene en las notas es la misma que tiene en su casa. Se trata de una mujer auténtica y buena. Nombraría también a Marina Calabró, Carna, Matías Alé, Diego Pérez, que son muy buena gente. En todos los ámbitos se saca lo bueno y lo malo, y yo suelo quedarme con la gente a la que le importa el compañerismo y otros valores.

-Hablamos de tu presente laboral: ¿Y el sentimental?
-Hace tiempo que estoy sola. Sola pero bien.
-Siempre dijiste quetus mascotas son tus hijos. ¿Es una tarea pendiente el hecho de ser madre o algo que no te quita el sueño?
-Los animales me encantan, son mi vida y mis compañeros. A mi Simón lo perdí el año pasado después de trece años; era un bulldog francés. Ahora tengo a Jacinta, una perrita que pasó por la puerta de mi casa hecha trizas y quedó conmigo para siempre. Con respecto a los hijos, me gustaría mucho. Los años para ser mamá han cambiado gracias a la ciencia, pero es un tema que aún me aterra porque se trata de una responsabilidad muy grande. Con el paso del tiempo te das cuenta de que conforme pasa la edad te vas sintiendo muchísimo más preparada y segura de muchas cosas sobre las que en otro momento no quería saber nada. Bueno, yo hoy me siento más preparada para todo eso.
A 20 años del conflicto de las papeleras, la lucha sigue

“Para Gualeguaychú lo de las papeleras sigue siendo triste”, afirma Carrozzo a GENTE volviendo a aquel conflicto para muchos parece olvidado pero que para los locales sigue siendo una herida abierta.
“Hacía muchísimos años no iba a una playa que se encuentra justamente enfrente, y la verdad es que la contaminación visual, ni hablar de la otra contaminación, es una pena. Lo que se va perdiendo en la naturaleza es irreversible. Son decisiones que están tomadas desde hace años: ver pasar los camiones llenos de madera para la producción de pulpa de celulosa es durísimo para los gualeguaychuenses. Por supuesto que también a veces sentimos en la ciudad aromas fuertes fruto de los escapes”, relata.

-¿Y qué te dice la gente que te conoce como una referente, sobre la presencia de la papelera?
-La gente de Gualeguaychú sigue pensando y sintiendo lo mismo. El tema es cuando los que pudieron hacer algo no hicieron. Son negocios que están desde hace años y, aunque hemos hecho muchísimo por intentar que se desmantelen, continúan. En aquella época, cuando hicimos la acción con Greenpeace, estaban instalándose dos pasteras y una se desmanteló, pero bueno, hacemos más de lo que podemos. Siempre será un dolor grande para nosotros porque Gualeguaychú siempre estuvo y va a estar de pie del lado de la vida, del bienestar y de nuestros recursos naturales.
-¿Qué sentís cuando lees titulares de medios que hablan de los beneficios económicos que tuvo Fray Bentos con la instalación de la papelera y sobre "lo que se perdió Gualeguaychú"?
-Es que eso también fue una farsa. Prometieron cientos o miles de puestos de trabajo, pero habría que preguntar en Fray Bentos cuántos puestos de trabajo hay de uruguayos, ya que trajeron mucha gente capacitada de afuera. No es que le trajo al pueblo un cambio enorme.

Edición de video: Martina Cretella
Retoque digital: Silvana Solano
