La exposición de Andrea del Boca en Gran Hermano Generación Dorada generó que su vida privada regresara al centro mediático. Desde la causa por los fondos utilizados para la novela Mamá corazón hasta las internas familiares, pasando por sus romances vintage, volvieron a salir a la luz.

Respecto a este último aspecto, hay que decir que la vida de la icónica actriz tuvo varias historias de amor envueltas en la máxima polémica, especialmente a partir de sus vínculos con Silvestre y Ricardo Biasotti.
Raúl de la Torre, uno de los primeros amores polémicos de Andrea del Boca
La relación comenzó a fines de los años 80, cuando la actriz ya era una de las figuras más populares de la televisión argentina y él un reconocido director de cine y televisión.

El vínculo se dio en un contexto profesional y rápidamente derivó en una relación sentimental que generó gran repercusión en el ambiente artístico, no solo por la fama de ambos sino también por la diferencia de edad : ella tenía 24 y él 52.
Durante el tiempo que estuvieron juntos la relación fue intensa y muy comentada en los medios.

Sin embargo el romance no terminó en buenos términos, y con el paso de los años la actriz realizó fuertes declaraciones sobre lo ocurrido durante ese período.

Andrea del Boca aseguró públicamente que había atravesado situaciones de manipulación emocional y un vínculo que describió como conflictivo y doloroso, algo que marcó profundamente ese capítulo de su vida personal.
Las versiones cruzadas y las revelaciones posteriores convirtieron a esa relación en uno de los episodios más polémicos de la vida sentimental de la actriz. Aunque el vínculo resultó relativamente breve, el paso del tiempo y las declaraciones públicas mantuvieron viva la controversia alrededor de aquel romance.
Silvestre, una historia que empezó y terminó mal
Ella tenía 17, él 30 y dejó a su esposa embarazada para irse con la actriz. Una combinación verdaderamente explosiva. Se conocieron en el auge de sus carreras y rápidamente comenzaron una relación que captó la atención del público y de la prensa.

La pareja vivió un romance apasionado que incluso generó rumores de boda y proyectos en común, pero también estuvo marcado por fuertes discusiones y una exposición mediática constante.
Con el paso del tiempo, la relación comenzó a deteriorarse. Según contaron ambos años después, las diferencias personales, los celos y el ritmo de sus carreras terminaron afectando el vínculo.

La ruptura fue conflictiva y estuvo rodeada de versiones cruzadas. Mientras Silvestre aseguró en distintas entrevistas que durante la relación había sufrido episodios de violencia por parte de la actriz, Andrea negó esas acusaciones y no se quedó atrás: sostuvo que ella también había sido víctima de situaciones difíciles durante el noviazgo.
El final del romance dejó una fuerte polémica que perduró durante años. Del Boca siguió acusando públicamente al cantante de haber tenido actitudes agresivas y de haber ejercido maltrato psicológico, mientras que Silvestre insistía en su versión de que él había sido quien padeció situaciones de violencia.
Con el tiempo ambos continuaron con sus carreras y sus vidas personales, pero aquella relación quedó en la memoria del espectáculo argentino como una de las más apasionadas y controvertidas de su época.
Ricardo Biasotti, un nombre marcado a fuego para Andrea del Boca

La historia de amor de la actriz con Ricardo Biasotti comenzó a mediados de los años 90, cuando ella ya era una de las figuras más populares de la tevé local. La relación avanzó rápidamente y en 2000 nació su hija, Anna Chiara del Boca.
Sin embargo poco después la pareja se separó en medio de un conflicto que con el tiempo se transformaría en una de las disputas familiares y judiciales más mediáticas del país y terminó con la joven sacándose el apellido de su padre del DNI.

Tras la ruptura, Biasotti inició una larga batalla judicial para poder ver a su hija, mientras que Del Boca sostuvo durante años que el empresario no había estado presente como padre y que la relación con la niña debía resguardarse.
El conflicto escaló en tribunales con denuncias, apelaciones y pedidos de régimen de visitas que atravesaron más de una década. En paralelo, el empresario acusó públicamente a la actriz de haber obstaculizado el vínculo con su hija, mientras que ella respondió señalando que actuaba para proteger a la menor y cuestionando la conducta de su expareja.
La disputa llegó incluso a instancias internacionales y a múltiples fallos judiciales vinculados al derecho de la niña a mantener contacto con su padre.
Con el paso de los años, Anna Chiara del Boca también tomó postura pública apoyando a su madre, lo que volvió a reavivar la polémica mediática. Así, la relación entre Andrea del Boca y Ricardo Biasotti quedó marcada no solo por su breve romance inicial, sino por un extenso conflicto judicial y mediático que se prolongó durante décadas, del que hasta hoy se sigue hablando.
Jeffrey Sachs, el hombre por el que realmente perdió el corazón

El vínculo con el empresario estadounidense fue relativamente breve pero generó mucha curiosidad en el ambiente mediático, ya que se trataba de una relación con alguien alejado del mundo del espectáculo argentino y que mantuvo un perfil muy bajo durante todo el tiempo que estuvieron juntos.
Aunque el romance no tuvo una gran exposición pública en su momento, con el paso de los años trascendieron algunos detalles sobre aquella historia sentimental que Andrea del Boca vivió fuera del país.

Según se supo, la relación se desarrolló en medio de viajes y compromisos laborales de la actriz, y terminó poco tiempo después sin que ninguno de los dos profundizara demasiado en los motivos de la separación.
A diferencia de otros vínculos sentimentales de la actriz, la historia con Jeffrey Sachs no derivó en grandes escándalos mediáticos ni en conflictos judiciales públicos.
Otros romances de Andrea del Boca
A lo largo de su carrera, la actriz también fue vinculada sentimentalmente con figuras como Diego Maradona, con quien protagonizó un recordado beso televisivo en La noche del 10, y con el actor Federico Luppi.
Incluso se mencionaron historias difíciles de comprobar con el cantante Luis Miguel. En la mayoría de los casos se trató de versiones surgidas en la prensa del corazón que nunca tuvieron confirmación formal por parte de la actriz.

Uno de los episodios más comentados fue el acercamiento entre la actriz y Gerardo Sofovich a comienzos de los 2000. El vínculo se instaló mediáticamente después de que ambos fueran vistos cenando juntos en el restaurante La Bourgogne del Hotel Alvear en 2002, lo que despertó versiones de romance.

Aunque nunca lo confirmaron de manera directa, ambos hablaban con afecto del otro: Sofovich llegó a decir que Andrea era “una mujer de la que cualquier hombre se enamoraría”, mientras que ella señaló que lo admiraba y lo quería mucho. Con el tiempo, la historia quedó más asociada a un vínculo afectuoso y de admiración mutua que a una relación formal.
- Bernardo Neustadt
También circularon versiones sobre un posible romance con el periodista y conductor político Bernardo Neustadt. Estas historias surgieron en revistas del espectáculo durante los años de mayor exposición mediática de la actriz, pero nunca fueron confirmadas públicamente por ninguno de los dos. Por eso, con el paso del tiempo quedaron catalogadas como rumores del ambiente televisivo más que como una relación comprobada.
- Juan Pablo Fioribello
En años más recientes aparecieron especulaciones sobre un vínculo sentimental con su abogado, Juan Pablo Fioribello, quien la representó en distintas causas judiciales. Ambos comenzaron a mostrarse juntos en eventos y salidas públicas, lo que alimentó versiones de romance.
Sin embargo, Del Boca siempre evitó definir la relación en esos términos y sostuvo que se trataba principalmente de una sociedad profesional y de amistad que nació cuando él comenzó a defenderla en sus problemas judiciales.
Pero, más allá de esto, hay que destacar que ambos "coquetearon" frente a cámaras, posaron juntos para la tapa de una revista y se prendieron al juego mediático para dar a entender que algo pasaba. La realidad, solo la saben ellos. Hasta hoy, Fioribello la sigue representando legalmente.