Carolina Calvagni, la esposa de Nicolás Tagliafico: “Tuve que reconstruirme desde cero para volver a sentirme bien” – GENTE Online
 

Carolina Calvagni, la esposa de Nicolás Tagliafico:  “Tuve que reconstruirme desde cero para volver a sentirme bien”

REVISTA GENTE CARO CALVAGNI A9576
Desde Francia, la pareja del talentoso defensor de la Selección Argentina abre su historia más íntima y cuenta cómo pasó de casi tocar fondo a tener su propia marca de indumentaria deportiva, empleando a 15 personas. “Con el afán de acompañar los sueños de Nico y verlo triunfar en un montón de cosas, empecé a necesitar que él también sienta el mismo orgullo por mí”, le cuenta a Revista GENTE en una extensa e íntima entrevista.
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Desde Lyon, la rutina de Carolina Calvagni transcurre con un ritual cotidiano: las videollamadas con su familia en Buenos Aires y las conexiones que establece con el equipo de su empresa. Instalada en Europa junto a Nicolás Tagliafico, su vida fue cambiando al ritmo de la carrera del defensor. El primer destino fue Holanda; luego llegó Francia, en un recorrido atravesado por experiencias que inevitablemente remiten a la huella que dejó el Mundial de Qatar en el que Argentina se coronó con la copa.

Pero detrás de esa postal que muchos imaginan perfecta, su historia tiene otra cara. Lejos del ideal romántico que suele asociarse a este universo, propone una mirada más honesta sobre el día a día y expone las exigencias, renuncias y desafíos que implica acompañar a un futbolista de elite. En diálogo con Revista GENTE, derriba mitos y se mete de lleno en su historia personal en donde el hecho de haber tocado fondo le permitió encontrar su mejor versión.

Carolina Calvagni.
“Para mí lo más importante es que no te sientas excluida, que te veas y te levante la autoestima. Es un plus verte bien para entrenar”.

Todo comenzó cuando estaba en Holanda. Llevaba dos años allá. Una vez que una se muda, pasa un tiempo, conoce el lugar y se termina el modo turista, empieza a caer en la monotonía de encontrarse sola y de no tener las cosas que te llenan, te hacen feliz o te completan; cosas con la que contaba en Argentina como mi deporte, mi estudio, mi familia y mis amigos. Entonces comenzás a sentir ese vacío mucho más fuerte”, comienza respondiendo desde Francia.

“Siempre lo digo -agrega-: con el afán de acompañar los sueños de Nico y verlo triunfar en un montón de cosas, me empezó a pasar de tener esa sensación de que me gustaría que él también sintiera el mismo orgullo que yo siento cuando lo acompaño. En ese momento vivía en mi casa con mi perro, esperaba que él llegara de entrenar y si no hacíamos otra cosa, esa era nuestra vida cotidiana. Después de un trabajo muy profundo de terapia, porque me sentía muy mal y estaba muy triste, hice el click”.

-¿Cómo llegaste a identificar esas cuestiones?

-Sentía vacío, disconformidad con todo. Te doy un ejemplo: me compraba algo que me gustaba y quizás pasaba meses en la bolsa y en la caja. Era como una angustia muy grande. No lo quiero llamar depresión porque no fui diagnosticada, pero sí una angustia muy grande. A partir de ahí decidí hacer terapia, que fue lo mejor que me pasó en la vida. Comencé a entender un montón de cosas: lo que a mí me faltaba era un objetivo, algo por lo cual levantarme todas las mañanas. Empecé a trabajar en qué hacer, porque debía adaptar mi estilo de vida con el negocio que quería encarar. Como los futbolistas se están moviendo, no podés tener un lugar fijo donde trabajar, sino que debés llevar el trabajo a cada lugar donde vivas. Claramente necesitaba algo que se asocie a mí y se adapte a mi vida.

Carolina Calvagni.
Carolina Calvagni.

-Y uniste el fitness con un proyecto empresarial.

-Exacto. Todo arrancó con el deporte, con focalizarme en qué es lo que me hacía sentir bien con respecto a la comida, con cosas a las que quizás antes no le daba atención porque tenía muchos otros estímulos en Argentina. Con terapia empezamos a resolver cosas y a armar esta idea de lo que yo quería hacer, y ahí surgió lo de tener mi marca. Me gusta mucho la moda, le presto mucha atención a lo que me pongo para ir a entrenar y cómo me hace sentir la ropa que uso. Hice una combinación y dije que lo que tenía que hacer era tener mi marca de ropa deportiva. Ése fue el primer puntapié y el impulso que me hizo empezar a querer salir de mi zona de confort. A partir de ahí logré un montón de cosas. Y arranqué este proyecto en 2021. Por más que la marca tenga dos años y haya salido a la luz en 2023, lo inicio bastante antes.

-Vimos a una generación de esposas de futbolistas que hicieron bandera del “dejar todo”; muchas, por pedido de su pareja, pero ahora muchas, demás de acompañar, decidieron encarar un crecimiento personal propio, ¿cierto?

-Nico vio mi cambio y mis ganas. Es súper importante tener la mente ocupada y cumplir sus sueños, más allá de que él sabe que yo siempre dejé todo por acompañarlo. Nico fue muy importante en esto. Yo estaba sola en Holanda y no sabía ni siquiera a qué contacto acudir para hacer ropa deportiva. Estaba totalmente en cero. Pero con tantas ganas de sentirme bien y de hacer mi proyecto, que Nico me empujó y me apoyó. Pronto empecé a preguntar a todo el mundo: amigas, conocidos. No tenía idea de cómo montar una empresa. Averiguando encontré a mi mano derecha, Lucila, que desde el inicio me ayudó a construirla. Hicimos un plan de negocios trabajando varios meses en conjunto, fue mi coach y me explicó todo lo que necesitaba. Empecé a proyectar mi marca, a qué mujer le íbamos a hablar; todo lo que es hoy Calvagni lo proyecté a partir de 2021 en ese business plan. Ahí arrancó mi camino con la marca, aprendiendo todos los días de todos los que trabajan hoy conmigo.

-¿Cuántos son hoy?

-Más o menos quince personas. Nuestro depósito está en Barcelona y distribuimos a toda Europa. Recién el año pasado pudimos llegar a Argentina. La idea ahora es seguir creciendo en Europa, tener mucha más presencia en Argentina y, si todo sale bien este año, abrirnos a todo Latinoamérica. Va creciendo paso a paso, estoy recontenta.

“Algo importante que va a pasar es que las clientas serán protagonistas. Estamos planeando una sección llamada C-Lab donde vamos a invitar a clientas que vienen a todos los pop-ups para que conozcan el proceso productivo. Queremos involucrarlas en la creación de una cápsula, que se prueben muestras y participen del proceso creativo. Charlaremos sobre lo que les gusta y lo que no para que la marca siga creciendo. Es algo que va a enriquecer mucho la marca y darles la entidad que merecen las clientas.
Por eso viajo a Argentina ahora en abril y mayo”.
“Algo importante que va a pasar es que las clientas serán protagonistas. Estamos planeando una sección llamada C-Lab desee la que vamos a invitar a las clientas que vienen a todos los pop-ups para que conozcan el proceso productivo. Queremos involucrarlas en la creación de una cápsula, que se prueben muestras y participen del proceso creativo. Charlaremos sobre lo que les gusta y lo que no para que la marca siga creciendo. Es algo que va a enriquecerla mucho y le dará a las clientas la entidad que merecen. Por eso viajo a Argentina ahora, en abril y mayo”.

-¿Cómo pensás la estética de la colección?

-Para desarrollar un producto nos tomamos aproximadamente ocho meses. Tenés un tiempo de pruebas: primero veo una base, por ejemplo de un top, y a partir de ahí analizo qué me hace sentir cómoda, qué le cambiaría y qué color me gustaría. Otra dificultad es que yo vivo en Europa y mis diseñadores están en Argentina, entonces tenemos que hacer un enroque con las muestras. Aunque las llamadas son constantes, trato de viajar mucho a Argentina para tener reuniones presenciales de producto. Todo parte de una necesidad técnica, como más sujeción en un top o querer mostrar más piel, pero que sea funcional. Soy muy fanática de los neutrales, me parece que no fallan y resultan armoniosos. Lo que tratamos de hacer, colección tras colección, es que haya un color revelación. La pasada tuvimos el cherry y en unos días se lanza un nuevo color para otras prendas. La idea es mantener una paleta neutra y tener tonos que resalten para abarcar a otro público que le gusta jugar más o llamar la atención.

-¿Cómo es el aporte de Nico en esto?

-A Nico hace unos meses lo metí en una cápsula que hizo él, sacando sus buzos negros y grises. En la diaria es como un trabajo normal: él llega de entrenar, yo salgo de reuniones y charlamos sobre lo que hizo cada uno. Le muestro cosas que estamos planificando y él opina, está súper presente. Me pone contenta que vea mi progreso. Esta cápsula, que se llama C3, significó invitarlo a él a mi mundo. Me encantó, fue súper divertido. Nico es muy organizado y ordenado: sabía lo que quería, los colores y el calce, así que fue fácil trabajar juntos.

-Es simbólico unir los mundos de los dos: no es tan común en este ámbito.

-Tal cual. Nos fuimos de vacaciones y reservamos un día para hacer el shooting de la colección. Nico es espectacular. Veremos si en un futuro sigue creciendo esa cápsula o si él continuará colaborando invisiblemente sin aparecer al frente.

La empresaria, en plena acción.
La empresaria, en plena acción.

-¿Y qué se viene para la nueva temporada?

-Voy dividiendo la temporada por drops para que cada mes haya una novedad. El drop que se viene está más referido al entrenamiento de fuerza. El pasado fue más para todo el día, muy versátil. Trato de que cada drop tenga su fuerte. Lo que cararteriza a Calvagni es esa fusión de una prenda versátil: es muy estética para entrenar pero a la vez estás divina para ir a tomar un café con una amiga.

Carolina Calvagni, entre la previa del Mundial 2026 y el proyecto de formar una familia con Nicolás Tagliafico

La romántica boda de Tagliafico y Calvagni.
La romántica boda de Tagliafico y Calvagni.

-¿Qué prejuicios te tocaron sortear por ser la mujer de un jugador de fútbol?

-Siempre está la idea de que una está con él porque es jugador. Con Nico compartimos la vida hace 12 años, así que ese tipo de comentarios ya no existen. Tengo una comunidad de personas muy linda. El hate que puede llegar por mensaje es de personas que no conocen mi vida ni la de Nico y comentan por lo que ven en un video. Siempre existe ese prejuicio de que una no hace nada o que se montó la empresa para, precisamente, "hacer algo". Estoy tan feliz y segura con mi vida que tomo el comentario como de de quien viene. A veces se refieren al dinero, al tiempo libre, o a que no trabajar ocho horas en un establecimiento no cuenta como trabajo.

-Habla bien del trabajo interno que hiciste para que esto no te afecte.

-De 100 comentarios buenos, uno te pone algo malo y capaz que te quedás en el malo. Hubo épocas en las que estaba más susceptible y me pudo afectar. Pero cuando estás bien, a veces hasta me río, o si tengo ganas contesto o bloqueo. Sé muy bien el trabajo interno que hice y el esfuerzo que me llevó, porque podría estar en mi casa, tranquila con mis perros, y sin embargo monté una empresa que viene creciendo y da trabajo. Conozco a mujeres increíbles y armé una comunidad en Argentina que me sigue. Estoy satisfecha y no necesito la aprobación de nadie.

-¿Tenés relación con esposas de otros jugadores de la selección?

-Rocío, la mujer de Gerónimo Rulli, es fan de mi marca. Les he enviado a todas: a Cami Galante, Valu Cervantes, Agus Gandolfo. Me pone contenta su apoyo, es un mimo.

La pareja, en un verdadero día de gloria.
La pareja, en un verdadero día de gloria.

-¿Cómo es el vínculo con ellas?

-Nos llevamos espectacular. Nos encontramos pocas veces, generalmente en competencias como la Copa América o el Mundial. A veces coincidimos si hay algún evento o si los chicos tienen fecha FIFA en Argentina. Es difícil encontrar el momento para juntarnos todas, pero van surgiendo encuentros esporádicos. Calculo que en el Mundial será mucho más fácil vernos.

-¿Hay grupo de WhatsApp entre ustedes?

-En el Mundial pasado hubo uno mediante el cual nos organizábamos para ir a comer todas juntas y hablábamos, pero no lo usamos actualmente. Seguro se va a activar ahora para esta Copa. Hay una relación espectacular, estoy recontenta y está bueno para los chicos vernos a nosotras unidas.

-¿Cómo es ser parte de toda esta movida de acompañar a un jugador en un Mundial, y encima a esta selección que viene marcando hitos?

-No te lo puedo explicar con palabras. Siento que este Mundial va a tener un condimento especial por todo el recorrido ya. Una va con esa expectativa y cosquillas en la panza. Vivirlo adentro, acompañarlos y ver los partidos es algo privilegiado. Lo vivo junto a mi familia y a la familia de Nico. Es una mezcla de felicidad, nervios y cábalas.

-¿Qué cábala tenés? ¿Se puede saber?

-En el Mundial pasado lo que hacía era dormir una siesta mentirosa: quizás no tenía ganas de dormir, pero igual me tiraba en la cama. En la Copa América lo hice distinto y salió bien. No respeto siempre la misma, voy viendo qué me da suerte y lo repito en el momento. Es un momento de mucha emoción y felicidad.

-¿Y cómo lo ves vos a Nico puertas adentro frente a o que se viene?

-Él siempre está tranquilo. A veces le pregunto cómo lo hace encontrándose por jugar una final. En la competición está metido a full, pero normalmente no lo ves ansioso. Es tranquilo y seguro.

Carolina Calvagni a solas con Revista GENTE.

-¿Qué proyectos tienen juntos a futuro?

-La vida del jugador tiene mucho movimiento. Nosotros hace bastante que estamos en Francia, y le queda un año de contrato. Yo le estoy dando prioridad a mi proyecto personal y a cosas que quería concretar, pero en el futuro seguramente vengan los hijos, que es el próximo paso. Veremos si Nico renueva acá en Europa o si toca otro destino. Por lo pronto me focalizo en mi marca, que demanda que esté muy presente, y Nico, en seguir entrenando.

-¿Hay ganas de hijos de ambos por igual?

-Obvio, eso siempre estuvo. Hay que encontrar el momento y cuando Dios lo disponga... Está en nuestros los planes.

-Es parte de esta nueva concepción de los más jóvenes de pautar las cosas y dejar lugar para concretar otros proyectos más adelante.

-Es que no todo es tan lineal. Que te hayas casado no quiere decir que al instante vas a buscar tener hijos. En mi lista de prioridades los hijos no eran mi primer sueño. Mi primer sueño era casarme y ver a mi marido en el altar, después armar mi proyecto y crecer a nivel personal. La Caro de hace seis años es irreconocible comparada con la de hoy. La pareja fue dando pasos: hicimos nuestra casa, seguí con mi proyecto y ahora sí te puedo decir que vienen los hijos. Le di prioridad a mi desarrollo personal y a trabajar mi persona.

Carolina Calvagni.

-¿Cómo se renueva el amor después de tantos años?

-Tenemos una dinámica de pareja: tratamos de no caer nunca en la monotonía. Siempre vivimos el amor siendo muy compinches y buscando la risa. La comunicación es súper importante para cosas divertidas y para los temas importantes de pareja. Estamos solos en Francia, así que todo lo resolvemos entre nosotros dos. Es importante que cada uno tenga su espacio y admire a la otra persona. El amor es una construcción de todos los días, con detalles como una caricia o un mensaje. Eso hace que la relación sea fuerte y duradera.

Fotos: gentileza Caro Calvagni
Agradecemos a Gabriel di Martino, de BANG Comunicación



 
 

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