En la previa del Mundial 2026 que se desarrollará entre Estados Unidos y México, Carolina Calvagni, una de las esposas de los campeones del mundo que defenderán el título para la Selección Argentina, contó cómo se vive la antesala del gran evento deportivo y dejó ver un costado poco conocido: el vínculo cercano y el sostén que se genera entre las parejas de los futbolistas.
“Nos llevamos espectacular. Nos encontramos pocas veces, generalmente en competencias como la Copa América o el Mundial. A veces coincidimos si hay algún evento o si los chicos tienen fecha FIFA en Argentina. Es difícil encontrar el momento para juntarnos todas, pero van surgiendo encuentros esporádicos. Calculo que en el Mundial será mucho más fácil vernos”, cuenta la esposa de Nicolás Tagliafico a Revista GENTE.

Sobre cómo es la comunicación general, contó que tienen un grupo de WhatsApp entre ellas, aunque se encuentra un tanto obsoleto: “En el Mundial pasado hubo uno mediante el cual nos organizábamos para ir a comer todas juntas y hablábamos, pero no lo usamos actualmente. Seguro se va a activar ahora para esta Copa”.
“Hay una relación espectacular con todas, estoy recontenta y está bueno para los chicos vernos a nosotras unidas”, agregó la empresaria. Y remató: “Rocío, la mujer de Gerónimo Rulli, es fan de mi marca. Les he enviado a todas: a Cami Galante, Valu Cervantes, Agus Gandolfo. Me pone contenta su apoyo, es un mimo”.
Carolina Calvagni revela cómo nació su marca de ropa
La génesis de este proyecto empresarial se remonta a su estancia en Holanda, donde tras dos años de residencia, Carolina comenzó a experimentar un profundo sentimiento de vacío y monotonía. Al terminar su etapa inicial como "turista", sintió la falta de las actividades y afectos que la completaban en Argentina, como su deporte y sus estudios, lo que la llevó a una búsqueda personal para reconstruirse desde cero y encontrar una motivación propia.
"Todo arrancó con el deporte, con focalizarme en qué es lo que me hacía sentir bien con respecto a la comida, con cosas a las que quizás antes no le daba atención porque tenía muchos otros estímulos en Argentina. Con terapia empezamos a resolver cosas y a armar esta idea de lo que yo quería hacer, y ahí surgió lo de tener mi marca. Me gusta mucho la moda, le presto mucha atención a lo que me pongo para ir a entrenar y cómo me hace sentir la ropa que uso. Hice una combinación y dije que lo que tenía que hacer era tener mi marca de ropa deportiva. Ése fue el primer puntapié y el impulso que me hizo empezar a querer salir de mi zona de confort. A partir de ahí logré un montón de cosas. Y arranqué este proyecto en 2021. Por más que la marca tenga dos años y haya salido a la luz en 2023, lo inicio bastante antes", reveló a Gente.

A pesar de no tener conocimientos previos sobre cómo montar una empresa en el extranjero, contó con el apoyo de Nico y la guía de su colaboradora Lucila, quien la ayudó a elaborar un plan de negocios y actuar como su coach. Desde entonces, Carolina se ha involucrado en cada detalle técnico del proceso, desde el diseño de las prendas —donde prioriza los tonos neutros y la funcionalidad— hasta la coordinación de muestras entre sus diseñadores en Argentina y su residencia en Francia.
En la actualidad, la marca Calvagni ha crecido hasta emplear a 15 personas y cuenta con un centro de distribución en Barcelona para abastecer a toda Europa, además de haber desembarcado recientemente en el mercado argentino.

"A Nico hace unos meses lo metí en una cápsula que hizo él, sacando sus buzos negros y grises. En la diaria es como un trabajo normal: él llega de entrenar, yo salgo de reuniones y charlamos sobre lo que hizo cada uno. Le muestro cosas que estamos planificando y él opina, está súper presente. Me pone contenta que vea mi progreso. Esta cápsula, que se llama C3, significó invitarlo a él a mi mundo. Me encantó, fue súper divertido. Nico es muy organizado y ordenado: sabía lo que quería, los colores y el calce, así que fue fácil trabajar juntos", contó.
