Aldana Masset regresó al país con sentimientos encontrados tras su participación en Miss Universo 2025, realizado en Tailandia. La entrerriana, representante argentina en el certamen, habló con GENTE sobre su desempeño, la repercusión de su paso por la competencia y la polémica coronación de México.
Aunque ya la competencia terminó, la joven de 25 años llega al estudio con un elegante estilismo, la banda de Argentina en su pecho y el carisma que la hizo brillar en el otro lado del mundo. “Estoy feliz por cumplir mi gran sueño, pero también triste por los resultados. No era lo que esperaba”, confesó en una charla a corazón abierto, dónde por primera vez cuenta a profundidas qué sintió al no ser llamada a ese tan esperado top.
Su sueño de participar en el Miss Universo nació cuando tenía 14 años, mientras miraba el certamen desde su casa y le dijo a su mamá que algún día estaría en ese escenario. “Lo trabajé, lo proyecté y lo cumplí”, dice orgullosa.

En Tailandia enfrentó largas jornadas, poco descanso y un cronograma repleto de actividades con sponsors, cambios de vestuario y ensayos. A pesar del desgaste, sentía que su desempeño la posicionaba como una fuerte candidata. “Fui responsable, puntual, profesional. Hice todo alineado a lo que se esperaba”, asegura.
Y en esa línea detalla: "Me levantaba con mi mejor sonrisa y empezaba el día de la mejor manera. Y creo que esa fue una de las cosas que me ayudaron a destacar mucho en el concurso: mi energía y las ganas que le ponía todos los días para demostrar por qué yo tenía que ser Miss Universo".
-¿Cómo trabajaste por ese sueño, en un país donde no hay tanta cultura de misses o certámenes de belleza?
-La verdad es que tuve una preparación internacional, con el apoyo de personas de diferentes países, además por supuesto de Argentina. Conté con un equipo de muchos venezolanos, pero también de personas de Bolivia, de Paraguay, hasta de Estados Unidos. Me encantaría que Argentina tenga esa cultura de misses y siento que para eso estoy hoy acá. Para contar también mi experiencia, para contar todo lo lindo que fue el certamen, para que en Argentina se empiece a dar más relevancia a estos concursos. Es una disciplina, que a mí me encanta y que siento que hay muchas mujeres que tienen quizás ese mismo sueño.
-Capaz muchos piensan que estar en un concurso de belleza como Miss Univero es sólo posar o estar sonriendo siempre, pero hay una preparación detrás, ¿cierto?
-Exactamente. Sí, detrás hay mucha preparación y no solamente eso, sino también mucha ilusión, sueños, trabajo, un equipo, una familia, diseñadores que están detrás también esperando ese momento tan importante que es poder ir a representar a tu país, dar lo mejor de vos. También hay un proyecto social, y cada candidata trabaja en ello para poder mostrarle al mundo que no solamente lo que estamos mostrando ahí es algo físico, sino que también lo que llevamos dentro, lo que podemos hacer con nuestras coronas, no solamente que sean palabras, sino también acciones.

Aldana Masset y la competencia en Tailandia: pocas horas de sueño y un objetivo latente
Sus días en Miss Universo arrancaban antes del amanecer y podían terminar entrada la madrugada, por lo que dormía apenas unas tres horas durante esos 20 días de certamen. “Casi no dormíamos. Había días de 18 o 20 horas entre traslados, eventos con sponsors, sesiones de fotos, grabaciones y ensayos. Tenías que estar siempre lista, siempre sonriendo, siempre perfecta”, detalla, aclarando siempre que realmente es algo que disfrutaba y vivía a pura pasión.
-¿Con qué expectativas llegaste vos a Tailandia?
-Llegué con altas expectativas... Yo confiaba mucho en todo lo que veníamos trabajando con mi equipo, en mi preparación. Por supuesto que una siempre quiere llegar a la corona, pero mi objetivo era que Argentina suene y llegar lo más lejos posible. Obvio que quería corona, pero decía, bueno, si tengo que llegar al top cinco, tener un micrófono y poder enviar un mensaje tan poderoso a todo el mundo, lo voy a hacer. Con el correr de los días, esa expectativa, esa ilusión que yo tenía fue creciendo en base a lo que iba ocurriendo en el concurso.
-¿Por qué?
-Porque me empecé a dar cuenta de que realmente tenía todas las las cualidades y capacidades para poder coronarme como Miss Universo, porque estaba haciendo todo al pie de la letra, tal cual pedían desde la organización. Pedían responsabilidad, yo daba responsabilidad. Puntualidad, yo daba puntualidad. Decían: "Vamos a irnos a un sponsor. Argentina tiene que ir a sacarse fotos". y yo te iba a ese sponsor y a veces sin dormir, sin comer, hacía todo lo que me iban pidiendo. Entonces, al ver que todo estaba saliendo bien, pensaba: "Wow, estoy cada vez más cerca de la corona", porque toda mi participación fue impecable y no lo digo sólo yo. Por eso fue duro encontrarme con que eso no fue reconocido, y no tuve esa recompensa, la verdad que sigue siendo duro.

-¿Tenías tiempo para revisar las redes sociales y ver el revuelo que estabas generando?
-No tenía mucho tiempo, pero cuando usaba el teléfono para publicar algún posteo veía un poco de lo que me comentaban. Además, cuando hablaba con mi equipo por videollamada para planear los looks, estilismo y demás a diario, y ellos aprovechaban para enviarme los mensajes que me dejaba la gente. Me decían: "Aldu, está sonando en Argentina", "Aldu, te están nombrando mucho". "Subieron tu traje típico, subieron tus pasarelas". Y era como cada vez mayor la exposición que tenía. Entonces, eso era lo que a mí también me daba ese choque de energía para seguir dando lo mejor de mí. Por más de que no dormía bien, pensaba: "Es una oportunidad que tengo para demostrar todo lo que he venido trabajando y soñando todo todos estos años".
De la preliminar a la brutal caída de Miss Jamaica que preocupó a todos
-Hubo un evento previo a la preliminar en el que tuviste un tropiezo en la pasarela y se te notó la frustración en ese momento, ¿cómo lo viviste?
-No te voy a mentir, eso me me hizo sentir un poco mal, porque una de las cosas por las que yo me destacaba siempre era por la pasarela, por la energía y esa pasión que le ponía la pasarela. Lo que sucedió ahí fue injusto también, porque no tuve tiempo de practicar. Realmente cuando teníamos que hacer el ensayo, me eligieron a mí para hacer fotos con un sponsor, así que me perdí el ensayo. Dijeron: "Mañana retomamos los ensayos", y al día siguiente, que ya era ese día del desfile, nuevamente me eligieron para un sponsor, y cuando volví me dicen: "Ya terminaron los ensayos, tenés que ir a prepararte". No sabía ni siquiera dónde tenía que mirar, a qué cámaras, las poses, cómo era la pasarela, nada. Había pasto, escaleras, el piso no estaba alineado. Fue difícil, fue un desafío grande para mí.
-Uno de momentos más importantes de tu participación fue la preliminar, que te posicionó sin duda entre una de las favoritas. ¿Lo sentiste así?
-Gritar el nombre de mi país, es uno de mis momentos preferido de todos los concursos, además de la pasada en traje de gala, y para eso me preparé durante mucho tiempo. Y cuando me tocó desfilar en traje de baño ¡wow!, le puse una energía tremenda cuando salí y todas las personas empezaron a gritar. Le puse mucha garra, como decimos nosotros. Sin dudas la preliminar y la entrevista es lo que más tienen en cuenta a la hora de elegir a la reina en Miss Universo, y lamentablemente siento que eso no se evaluó este año. Mi preliminar fue excelente, Entonces, cuando yo salí de la preliminar dije: "Voy a estar en el top. No hay forma de que no esté en el top", pero no fue así.

-¿Y la entrevista con el jurado, que es a puertas cerradas, cómo fue?
-En la entrevista me sentí excelente. De hecho, hablé en inglés, portugués, español. Hasta le canté al jurado. Fue increíble. Cuando terminé la preliminar, que vi más o menos los comentarios, que vi mi performance, y luego cuando di mi entrevista con el jurado, dije, "No hay forma de que yo no esté entre las finalistas". Ya a ese punto estaba muy ilusionada de que llegara la final.
-En la preliminar se vivió un momento que preocupó a todos: la caída de Jamaica. ¿Ustedes se enteraron en vivo de lo que pasó?
-¡Sí! Después de pasar al escenario, yo estaba haciendo contenido, sacando fotos y me llegan mi en mi teléfono mensajes de mi familia preguntando si estaba bien, y me dicen: "No, porque se llevaron una chica en camilla". Empecé a mirar, a buscar entre mis amigas más cercanas a ver si estaban bien, si estaban ahí. Preguntaba qué había pasado y nadie sabía, hasta que llega una chica y dice: "Miren eel video", era la caída de Jamaica que ya estaba en las redes. Entonces fuimos a hablar con los productores que estaban ahí y nos dijeron, "Sí, Jamaica se cayó recién del escenario". Y tuvieron que cambiar la logística para el resto de las candidatas que aún no habían desfilado para poderla sacar a ella que se había caído en uno de los de los agujeros que estaban en el medio del escenario. A partir de ahí nos quedamos todas shockeadas, porque realmente no podíamos creerlo.

-¿Sabían que estaba ese agujero en el medio?
-Una de las primeras cosas que nos dijeron antes de empezar los ensayos fue: "Tengan cuidado con los escenarios, miren bien", porque está todo tan oscuro que quizás se enfoca tanto en la cámara que se olvida que tenés los bordes y que te podés caer. Así que cuando le pasó eso nos quedamos muy mal. Empezamos a preguntar por ella, a mandarle mensajes al equipo para ver cómo cómo se sentía. Todo pasaba tan rápido y ya estábamos en los últimos días que era difícil parar, pero estuvimos pendientes y hasta el día de hoy estamos todavía lo estamos.
El golpe inesperado para Aldana Masset: no quedar en el top 30 y el clima en el backstage
"Fue muy duro que ni siquiera se mencione a mi país, después de todo esto que te estoy contando, una desilusión. Estoy totalmente desilusionada, porque trabajar tanto, demostrarle al mundo todo lo que me preparé, representar a un país donde no suenan los concursos de belleza pero que logró sonar en este certamen. Hice todo lo que tenía que hacer, mi desempeño fue impecable y nada de eso se tuvo en cuenta. Es duro", confiesa Aldana aún afectada con el resultado.
-¿Ese sentimiento era común entre tus compañeras?
-A ver, todas mis compañeras también lo hicieron excelente. Siento que muchas de las chicas también dieron su mil por ciento en todo el concurso y tampoco tuvieron esa recompensa. Es duro que sea así, porque cuando me bajé del escenario llorando, totalmente desilusionada, me reuní con con otras de las chicas que sentían lo mismo que yo. Estábamos todas abrazadas, llorando y decíamos: "No entiendo qué pasó, por qué nosotras estamos acá si tendríamos que estar en el escenario pasando a la segunda ronda", porque realmente fue injusto y hasta el día de hoy no sabemos qué evaluaron. Me encantaría tener esa respuesta, pero no lo sé.

-¿Qué pasaba por tu cabeza cuando no te llamaron al top 30 en la gala final? Es decir, tenías que seguir ahí, sonriendo y con la cámara enfocándote.
-Te digo la verdad, se me vino el mundo abajo cuando llamaron a la última participante y yo quedé atrás. Dije: "No puede ser". Lo primero que pensé fue: "¿En qué fallé? ¿Qué pasó? ¿Por qué a mí después de tanto trabajarlo, de tanto soñarlo, de todo el esfuerzo?". En un segundo se cayó todo, y cuando me pude ir del escenario, iba llorando. Fui al backstage a llorar, a abrazarme con mis compañeras. Así que me perdí casi toda la gala. Prácticamente ni lo vi, porque estuve todo ese tiempo llorando y tratando de buscarle una explicación a lo que estaba pasando.
-Claro. Ya te visualizabas en el top.
-Totalmente. De hecho, antes de que empiece la final cambié todas mis cosas, pasé todas mis cosas, mi vestido de gala, el traje de baño, los aros, todos los accesorios para dejarlos bien cerquita. Porque pensaba que tenía que bajarme del escenario, cambiarme rápido porque sería seguramente la primera, si no clasificaban Angola y Albania. Por eso fue durísimo verme ahí sentada detrás en el backstage y no en las siguientes rondas. De hecho muchas candidatas, muchos productores, también de la organización de Miss Universo, me miraban y me decían: "¿Qué haces acá?".
La polémica coronación y su mirada personal
-En un video que que circuló en redes sociales se te veía con tristeza diciéndole a alguien que lo habías intentado todo... ¿era a tu familia?
-Sí, estaba mi familia en el público. Cuando se terminó todo, ya me había me había vuelto a maquillar porque se me habían caído las pestañas de tanto que había llorado, y dije: "Tengo que salir para la coronación." Entonces me maquillé, me retoqué como si nada hubiera pasado. Nadie sabía que estaba destruida, y desde el público me decían que no podían creer que no entré al top, y yo les dije: "Lo intenté. Lo di todo", porque realmente no podía creerlo. Pero siento que todo pasa n por algo, por algo quizás la vida no quiso que que clasificara y me llevo algo mucho más grande, que es el amor y el cariño de toda la gente que estuvo apoyándome.

-Cuando llamaron al top cinco, ¿cuáles eran los comentarios en el backstage? Porque, por ejemplo, muchos creían que la ganadora iba a ser Miss Costa de Marfil y quedó en el cuarto puesto.
-No pude ver bien las respuestas porque fue en ese momento que estaba muy mal, fue cuando yo me estaba cambiando rápidamente, me estaba maquillando para poder salir después a escena. Pero, por lo que muchas de las chicas que estaban ahí presentes, decían: "Wow, Costa de Marfil contestó muy bien". La verdad es que ese top cinco estaba difícil, muy difícil, porque siento que todas, las cinco chicas que estaban ahí, eran muy buenas oradoras.
-¿Pero tenían al menos una idea de quién podía coronarse?
-¡No! Incluso, desde que llegué a Miss Universo me di cuenta que la competencia estaba difícil. Veía el potencial, veía la calidad y cantidad de candidatas que había este año y sabía que no iba a ser fácil ganar. Hablábamos con mis compañeras y decíamos, todos los años se ve más o menos quién puede llegar a ganar, y este año no. Era imposible decirte "esta va a ganar", porque habían candidatas muy fuertes. Así que estábamos ahí detrás, esperando.
-Y cuando nombran a Fátima Bosch, de México, como ganadora, ¿cuál fue la reacción del grupo?
-Bien, bien. Fuimos corriendo a saludarla. De hecho, teníamos que esperar a que la coronen, así que esperamos ese momento para ir a abrazarla y y poder festejar. Más allá de todo lo que se habla, por lo menos yo siempre fui una buena compañera. Llegué a Miss Universo sabiendo que una gana y el resto no. Después, cómo vos elegís llevar esa experiencia, si fue buena, mala, si te gustó, si no te gustó, depende de cada una, pero yo sabía muy bien que una sola iba a ser la que gana. Sé lo que es querer ganar, estábamos todas en la misma situación, entonces Fátima obtuvo la corona, teníamos que ir a saludarla.

-¿Tuviste un vínculo cercano con ella?
-Sí, sí, sí. Teníamos un lindo vínculo, todas las latinas en general. Por ahí tengo un poco más de cercanía con algunas más, con otras no tanto, pero porque, imaginate, éramos 122 candidatas, es difícil llevarse todas bien y poder interactuar con todas, teniendo en cuenta que teníamos poco tiempo, que teníamos actividades todo el tiempo. Siento que que este año fue una linda edición en cuanto al compañerismo y a las amistades que me llevo. De hecho, estamos hablando todo el tiempo con las chicas, tenemos un grupito de WhatsApp, con algunas latinas. Estamos en contacto todo el tiempo y eso es lo que me llevo. Por supuesto ya estuvimos organizando la juntada de nuevo (risas).
-Con Fátima, por ejemplo, ¿pudiste hablar después de la coronación?
-Sí, yo la saludé ese día. Al día siguiente también la volví a felicitar. Después también le escribí un mensajito, pero porque, bueno, como te dije, es es así. Se sabe que una gana, una es la que se lleva la corona y eso siempre lo tuve en claro. Siempre acepté a la ganadora, porque es así, son las reglas del juego. A veces se vive con un poco de injusticia, como te dije, por el hecho de que no haya pasado al top, para mí fue una injusticia muy grande y para otras candidatas también lo fue. Pero eso no me va a quitar todo lo que viví: la experiencia maravillosa, el sueño cumplido y algo que me llevo por siempre en mi corazón, que fue haber estado en el escenario del Miss Universo, que no cualquier mujer tiene la posibilidad de estar ahí.
-Lo pudiste disfrutar durante los 20 días.
-De principio a fin. Más allá de esa injusticia, esa decepción que me llevé, que fue el último día, desde que llegué a Tailandia hasta ese momento de la final, me la pasé Increíble. Disfruté cada momento, lo di todo de mí. Entonces, tengo la consciencia tranquila. Estoy tranquila de que todo lo que hice fue limpiamente, que todo lo que hice fue desde el corazón, desde la pasión que le tengo a mi país, que le tengo a todos los sueños que siempre me propongo. Entonces yo con eso estoy tranquila y voy a estar tranquila siempre. Por supuesto que un poco triste y quizás nunca le encuentre el porqué a mi no clasificación, pero bueno, toca avanzar y seguir. Esta experiencia nadie me la va a quitar y el título del Miss Universo Argentina 2025 me va a acompañar durante toda la vida.

Fotos: Martina Cretella.
Video: Ramiro Palais.
Edición de video: Rocío Bustos.
Estilismo y preparación: Jorge Ramírez.
Maquillaje y peinado: Jorge Ramírez.
Diseñadores: Marcelo Zanek y Dhey Galavy.
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