Patrick Dempsey rompió el silencio tras la muerte de Eric Dane y compartió detalles estremecedores sobre cómo fueron los últimos días de vida de su histórico compañero de Grey’s Anatomy. En una entrevista con Virgin Radio UK, el actor reveló que había hablado con él apenas una semana antes de su fallecimiento y que el avance de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) había deteriorado drásticamente su estado.
“Nos escribíamos mensajes. Hablé con él hace una semana y unos amigos fueron a verlo”, contó Dempsey, visiblemente conmovido. Según relató, la enfermedad ya había avanzado de manera irreversible: estaba empezando a perder el habla, se encontraba postrado en la cama y tenía grandes dificultades para realizar funciones básicas. “Le costaba mucho tragar. Su calidad de vida se estaba deteriorando rápidamente”, explicó, describiendo un cuadro muy delicado en las horas finales.

El protagonista que dio vida al Dr. Derek Shepherd también confesó el impacto emocional que le generó la noticia. “Me acabo de despertar esta mañana y me dio mucha pena leerla. Es difícil expresarlo con palabras”, dijo. Y agregó que su mayor tristeza está puesta en los hijos de Dane, atravesando una pérdida tan profunda.
Más allá del deterioro físico, Dempsey destacó la valentía con la que su amigo enfrentó la enfermedad en sus últimos meses. Subrayó que hizo un trabajo “increíble” creando conciencia sobre la ELA y que fue muy valiente al hablar públicamente sobre una patología tan cruel. “La verdadera pérdida es para nosotros, que ya no lo tenemos”, expresó.
También hubo lugar para los recuerdos luminosos. Dempsey eligió evocarlo como el hombre divertido y carismático que era en el set. Recordó entre risas su primera escena juntos en Grey’s Anatomy, cuando Dane apareció saliendo del baño con apenas una toalla, en pleno esplendor, generando una competencia amistosa que, según aclaró, nunca fue tal. “Siempre hubo un maravilloso respeto mutuo”, aseguró, destacando su inteligencia y su sentido del humor.

Al final, dejó una reflexión atravesada por lo que significó acompañar a un amigo en una despedida tan dolorosa. “Tenemos que celebrar cada día como si fuera el último”, sostuvo, invitando a valorar el tiempo con la familia y los afectos. Palabras que, después de haber visto de cerca el deterioro físico de Eric Dane en sus últimos días, adquieren un peso todavía más profundo.

