Buenos Aires se prepara para un hito cultural que sacudirá la agenda del verano. Willem Dafoe, uno de los actores más icónicos y respetados de la industria global, aterrizará en nuestro país con un propósito muy especial: presentar The Souffleur, la nueva gema del cineasta argentino Gastón Solnicki.
La cita central tendrá lugar en la sala del MALBA el 31 de enero, en una función que promete ser histórica, para luego dar paso a un mes de exhibición exclusiva durante febrero. Esta visita no solo celebra el estreno de una coproducción entre Austria y Argentina, sino que refuerza el vínculo de una estrella de la talla de Dafoe con el cine de autor más radical y audaz de la actualidad.
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The Souffleur (algo así como “el apuntador”, en su traducción) no es simplemente un título más en la vasta filmografía de Willem Dafoe: es una pieza de orfebrería cinematográfica que ya ha cautivado a la crítica internacional tras su paso por la Competencia Orizzonti (Horizontes), una sección oficial del prestigioso Festival de Cine de Venecia (Mostra di Venezia), dedicada a las nuevas tendencias y a cineastas emergentes, donde se presentan películas innovadoras y vanguardistas, tanto largometrajes como cortometrajes, de todo el mundo.
¿La trama? Se sumerge en la vida de Lucius Glanz (interpretado por Dafoe), un hombre que ha dedicado treinta años de su existencia a gestionar un hotel icónico en Viena. Sin embargo, su mundo se tambalea cuando descubre que el edificio ha sido vendido a un desarrollador inmobiliario argentino con planes de demolición. Acompañado por su hija Lilly y un grupo de empleados leales, Lucius se lanza a una cruzada desesperada, paranoica y por momentos desopilante para salvar su hogar y su legado.

La crítica ha sido unánime: medios como The Hollywood Reporter la describen como una obra "bellamente construida", mientras que IndieWire destaca la "actuación central magnética" del estadounidense. Bajo la dirección de Solnicki (es su noveno filme desde su debut en 2008 con Sudën), la propuesta transita entre la comedia negra y el drama existencial con una belleza pictórica asombrosa, capturada por la lente de Rui Poças. Es una historia de desvíos y espionaje emocional que explora la resistencia ante la desaparición de los mundos antiguos.

El hecho de que Gastón Solnicki (48 ) haya logrado esta sinergia con Willem -quien además de protagonizar oficia como productor ejecutivo- convierte a The Souffleur en una invitación imperdible para quienes buscan un cine audaz y envolvente que desafía las convenciones comerciales de la industria actual.
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La carrera de Dafoe es un testamento a la curiosidad artística y al riesgo constante. Con una trayectoria que supera las 150 películas, se ha consolidado como el "camaleón" definitivo de Hollywood. Su camino comenzó hace décadas, debutando oficialmente en la pantalla grande en 1980 con Heaven's Gate (La puerta del cielo -1980-: aunque sus escenas fueron eliminadas, resultó su punto de partida antes de explotar en The Loveless -Sin amor -1981-). A partir de allí ha sido capaz de saltar de las superproducciones de superhéroes a los proyectos más experimentales sin perder un ápice de credibilidad. Desde su nominación al Oscar por Pelotón hasta su trabajo con maestros como Scorsese y Wes Anderson e incluso su paso por Spider-Man (encarnando a los inolvidables Norma Osborn/Duente Verde), Willem ha construido una filmografía que merece lugar en la enciclopedia histórica del cine contemporáneo.

Lo cierto es que elegir trabajar con un director argentino como Solnicki y viajar a Buenos Aires sigue demostrando que para Dafoe el cine es una búsqueda de conexiones humanas. A sus 70 años su visita a Argentina representa un reconocimiento mutuo: el de una estrella global hacia el talento local, y el de un público cinéfilo que lo ha seguido fielmente desde sus primeros roles. Tenerlo en el MALBA, discutiendo su proceso creativo y compartiendo su mirada sobre este "mundo que se desvanece" que propone el filme, es una oportunidad de oro para entender la esencia de un oficio que “ejerzo con una pasión que desconoce fronteras”, tal como se lo escuchó alguna vez se decir.

Conocido por su sencillez y su amor por la cultura local (no es su primera visita a nuestra tierra sureña), ya deberíamos empezar a prepararnos para cruzarnos con él por las calles de Palermo. Porque, claro, esta visita es algo mucho más cercano que un simple estreno de cartelera: el encuentro entre Willem Dafoe, Gastón Solnicki y el público en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires marcará un hito en la temporada cultural de Buenos Aires, ya que durante todo el mes de febrero los espectadores no solo tendrán la posibilidad de ser parte de este universo vienés-argentino, en el que la nostalgia y la lucha paranoica se funden en imágenes inolvidables, sino que encontrarán en The Souffleur el pretexto perfecto para celebrar la vigencia de un actor inmenso de la mano de director en la otra parte del mundo que se anima a jugar en las grandes ligas del cine internacional de autor.
Fotos y video: Cortesía de Raquel Flotta, Carolina D'Andrea y Pilar Cuello (RF Prensa & Comunicaciones) y Aleksander Kalka (La Biennale di Venezia)
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