Cómo es el "café oculto" del periodista Juan Miceli en pleno Retiro: cuánto sale su "menú verde" y qué platos ofrece – GENTE Online
 

Cómo es el "café oculto" del periodista Juan Miceli en pleno Retiro: cuánto sale su "menú verde" y qué platos ofrece

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Luego de 30 años en el periodismo, cambió de ritmo y abrió su propio local a través de un espacio en el que la cuidada propuesta gastronómica se entremezcla con plantas, diseño orgánico y charlas que se vuelven una vivencia sensorial entre mesas verdes. "Quiero que este iniciativa sea una experiencia con la naturaleza", le dice a Revista GENTE.
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La impronta de Botanicafé se vive centímetro a centímetro. Después de treinta años en el periodismo, Juan Miceli decidió hace un tiempo dar un pequeño giro para profundizar otra de sus pasiones: la botánica. Y entre una cosa y otra, con ayuda sus socios, hace pocos meses inauguró este espacio gastronómico que busca marcar la diferencia creando una verdadera experiencia sensorial.

En diálogo con GENTE, el comunicador -que actualmente mantiene su ciclo en Radio Mitre- comenta que le transmitió a la arquitecta Felicitas Navia el espíritu que buscaba para el lugar: un espacio con mucho verde y formas orgánicas, como las mesas que asemejan hojas de trébol, evitando lo rectangular. Él mismo se encargó de elegir y colocar todas las plantas para lograr una identidad propia que le permitiera no parecerse a ningún otro café. "Quiero que sea una experiencia con la naturaleza", desea.

Edificio Plaza, entre Av. Antártida Argentina y Av. Ramón Castillo, Retiro. Lunes a viernes de 8 a 19. Sábados de 9 a 15. Instagram: @botanicafe.ba
Botanicafé está ubicado en el Edificio Plaza, entre las avenidas Antártida Argentina y. Ramón Castillo, en el barrio de Retiro, y abre de lunes a viernes de 8 a 19 y los sábados de 9 a 15.
Botanicafé.
Botanicafé.

Para definir a este espacio hay que hablar de un oasis -o una mini jungla- entre torres vidriadas y cemento puro emplazado en el denomininado Edificio Plaza. Se podría decir, una zona poco transitada por el porteño de a pie, a pasos del Paseo del Bajo y de la Terminal de Cruceros Quinquela Martín. Sin embargo, el boca a boca viene siendo la clave.

“Honestamente no me veo en un rol de empresario, sino ocupándome del lugar. La gente que viene se me acerca mucho a charlar, me preguntan de café y de cosas específicas del lugar”, detalla Juan.

Una mesa con forma de trébol que se fuese deparar o unir, invita al encuentro.
Una mesa con forma de trébol que se puede separar o unir invita al encuentro en una de las zonas centrales del salón.

-¿Cómo fue gestar el proyecto?

-Nunca estuvo en mi cabeza poner un café, pero cuando empecé a recorrer jardines botánicos y tuve la chance de tomarme un café en esos lugares pensé lo lindo que podría ser combinar esas dos cosas. La botánica y el café fueron dos palabras que me quedaron dando vueltas en la cabeza. Las junté y quedó la marca. A la vuelta de un viaje lo registré y me propuse materializar algún día el proyecto.

-¿Y de qué forma vivís ahora, ya consumado?

-Yo lo veo como un espacio donde encontrarme con gente. Repito, no me siento un empresario. Son clientes, pero también son personas que se acercan, y charlo con ellos en las mesas. Estoy muy presente, me gusta preguntarles de dónde vienen, a qué se dedican, cómo conocieron el lugar y así, una mini entrevista… siempre que haya onda.

Juan Micelli tiene una trayectoria de más de treinta años en los medios.
"Muchas personas que vienen me recuerdan notas o momentos de mi vida periodística".

-¿Qué te dice la gente que te ve?

-Vienen muchos oyentes de Radio Mitre. Recibo muy buena onda en general acá y en la calle. La tele da la visibilidad de la carita, pero la radio también tiene lo suyo. ¿Viste como es? A veces la gente no te ve en la tele y dice: "Bueno, ya se dedicó a otra cosa". Fueron treinta años en la pantalla. La gente joven no me conoce, pero la que es un poco más grande me vio muchos años. Así que estoy agradecido porque recibo muy buena onda. Al fin y el cabo éste es un proyecto positivo, es alegre, y que apuesta al medio ambiente.

-Elegiste un lugar que es un edificio totalmente nuevo, y una zona de la ciudad, te diría, como particular, ¿no?

-Sí. Es un polo nuevo gastronómico y de oficinas. Se encuentra en una torre flamante, de diez pisos. Acá funciona un hotel que se llama Almarena, cuyos dueños son socios nuestros junto con el Grupo Alaria y nos apoyan en el emprendimiento. Les conté la idea a los presidentes de las empresas, y lo vieron: "Me encanta, me meto", dijeron de inmediato.

Cuál es la experiencia gastronómica de Botanicafé

Ventanales del piso al techo, un espacio exterior y tonalidades verdes van en sintonía con la filosofía del lugar.
Ventanales del piso al techo, un espacio exterior y tonalidades verdes van en sintonía con la filosofía del lugar.

“Nosotros tenemos desayuno, almuerzo y merienda. El menú básicamente apunta al café de especialidad, así que sigo haciendo en el curso de barista para algún día servirlo yo también. Tenemos un desayuno que hace mucho hincapié en la en las plantas, y también platos del día como tartas, algo de carne desmechada, ensaladas con pollo… No obstante, lo nuetsros es apuntar mucho al café y a la pastelería, que es muy buena”, cuenta Miceli a GENTE.

-¿Vos elegiste el menú?

-No, me entregué a los especialistas. Yo estoy más con las plantas, recibiendo a la gente y con las charlas.

-Decime, ¿cuál es tu plato preferido de acá?

-La fainá. Me encanta. ¡Es muy rica! Durante el día, con una limonada está muy bien, y también a la tardecita, con un café con leche.

Así es por dentro Botanicafé.
Así es por dentro Botanicafé.

-¿Y qué es lo que más pide la gente?

-Justamente la fainá anda muy bien, la ensalada de pollo y las galletas para la merienda. Son cookies de pistacho, que están tan de moda.

-¿Cuál fue el pico de gente que tuvieron?

-Llegamos a meter unas cincuenta personas porque hubo un taller. El local no es muy grande y cuando hay un taller se nos llena.

Uno de los rincones de Botanicafé.
Uno de los rincones.

-¿Y pensás en extender la marca?

-Me encantaría abrir otros en otros locales. Me encantaría si algún día se transformara en una cadena o franquicia. Y apostaría también a la zona de Palermo o Belgrano, donde haya más circulación de vecinos. Éste es un lugar muy corporativo, con gente de oficina y pasajeros del hotel, así que me gustaría enfocarme en un barrio. Yo adoro el contacto con las personas, que vengan, que charlemos de plantas, hacer alguna pregunta y hasta que se lleven un esqueje.

Las joyas del menú y sus precios

El periodista, se involucra en cada detalle y su foco principal es el crecimiento de las plantas que eligió para decorar y darle vida al espacio gastronómico.
El periodista se involucra en cada detalle. Su foco principal es el crecimiento de las plantas que eligió para decorar y darle vida al espacio gastronómico.

Café de especialidad y té

  • Espresso: $4.000.
  • Latte grande: $5.500.
  • Matcha latte: $5.500.
  • Iced latte: $5.500.
  • Espresso tonic: $6.100.
  • Affogato: $7.500.
  • Té provence (rooibos, pétalos, violetas, bayas de sauco, vitaminas C y D): $6.000.
  • Té royal fruit (mango, papaya, duraznos y flores de hibiscus con base de té negro): $6.000.

Pastelería

Las opciones dulces, ideales para la merienda o el desayuno.
Las opciones dulces, ideales para la merienda o el desayuno.
Las famosas coockies NY style.
Las famosas cookies NY style.
  • Alfajor de almendras y dulce de leche: $6.100.
  • Cookies NY style (red velvet, choco blanco y pistachos, chips de chocolate y más variedades): $7.100.
  • Scon de vainilla y coco: $3.200.
  • Budín keto de frutos rojos y maracuyá: $7.100.

Platos elaborados

La famosa fainá lleva
La fainá es una explosión de colores y sabor.
  • Fainá (hummus, garbanzos crocantes, quinoa, mix de verdes, tomates cherry confitados y rabanito fresco): $14.300.
  • Avocado toast de la casa (pan de masa madre, pure de palta, huevo soft, pickle de rabanito y salsa pebre): $14.000.
  • Chía pudding (chía hidratada con leche de avena, almíbar de flores casero, frutas frescas de estación y granola de la casa): $12.100.
El avocado toast, otra de las vedettes del menú.
El Avocado toast de la casa, otra de las vedettes del menú.
  • Sandwich energético (pan de papa, huevos de campo revuelto, queso halloumi, rúcula selvática y puré de palta ): $15.200.
  • Chicken bowl (pollo especiado, palta en rodajas, mix de verdes, boniatos asados, tomates cherry y hummus de garbanzos casero): $21.000.
  • Ensalada César: $19.000.
  • Tartas: $17.000.

La nueva vida de Juan Miceli

Juan Miceli.
Juan Micelli tiene una trayectoria de más de treinta años en los medios.

Si bien acentúa que sigue ejerciendo su rol de periodista en Radio Mitre, lo cierto es que es amor por la botánica lo abraza cada vez más. “Esta nueva vida parece que ya es un full”, dice entre risas.

“En su momento estuve en El hotel de los famosos y fue como muy arriesgado, porque yo venía de hacer toda la vida noticiero, con un perfil muy serio, y de repente estaba en un reality. Cuando lo vi me quería matar. Dije: ‘¿Qué acabo de hacer?’ Y después me di cuenta que no era nada grave y que no tenía por qué renegar de eso”, confiesa sobre la participación en el certamen de eltrece en el que le enseñaba jardinería a los famosos.

“Tengo 60 años y a veces uno se pasa mucho tiempo pensando en complacer a los demás y atajándose: "No, no voy a hacer eso. ¿Qué van a decir?" Y a veces el "qué van a decir" nos limita. Participar en el programa me sirvió mucho porque ahí conocí a Chris Petersen, la persona que me presentó a uno de mis socios para armar el café. También Chris me acercó a la chef, y acá estamos. Entonces yo creo que hay que caminar y que en el camino van apareciendo personas y oportunidades. Lo que sí te puedo decir es que nunca me quedo quieto, siempre camino”, afirma.

El periodista cuenta que uno de sus objetivos es poder comunicar masivamente los beneficios de la naturaleza.
El periodista cuenta que uno de sus objetivos es poder comunicar masivamente los beneficios de la naturaleza.

-¿Con cuál de estos proyectos te sentís más cómodo?

-Creo que en el fondo se trata de comunicar, porque a mí lo que me gusta es hablar. Ahora lo que comunico es historias de plantas. Antes era la política o una investigación. En el fondo siempre son historias para contar. Hoy, como periodista, diría que cuento historia de la naturaleza. Sigo comunicando, y eso lo vivo de manera intensa, porque me encanta dar las charlas, prepararlas, investigar. Tengo ese ejercicio periodístico también con las plantas, de ver de dónde vienen, cómo se llaman, quién es el botánico que la descubrió, si es tóxica, si es comestible, cómo es el fruto. Siempre estoy buscando información.

-Tras haber salido de la vertiginosidad de la televisión, ¿cómo ves a la distancia ese aspecto del medio?

-Hace cinco años dejé LN+. ¿Qué cambió? Es complicado decírtelo en pocas palabras, pero claramente acá y en todo el mundo parece que se ha perdido la ecuanimidad. Yo creo que antes había mucha rigurosidad con la verdad. En mi época ni se conocía la palabra “fake news” y creo que tratábamos de ser más ecuánimes y escuchar todas las voces, todas las campanas, pero ahora hay una posición muy clara de ciertos periodistas hacia un lugar, cuando en realidad el periodismo es el que apunta a la duda permanente.

El gran proyecto de Juan Miceli

En la puerta de su café, piensa a lo grande y en expandirse.
En la puerta de su café piensa a lo grande y en expandirse.

Con proyectos tan cambiantes y vibrantes, es válido preguntar por las asignaturas pendientes. Y aquí y ahora hay un denominador común en la mente y el corazón del periodista: “Me encantaría profundizar sobre la naturaleza y contagiar la pasión por el medio ambiente”.

“En los medios no se le da espacio a este aspecto. El planeta realmente está complicado. Como pusimos en nuestras remeras, ‘El futuro es botánico’. Me gustaría poder hacer en la tele un programa para contar todos los beneficios que recibimos la naturaleza. Con tantos canales y horas de programación, ¿cómo puede ser que no haya media horita, un domingo a la mañana, para mostrar jardines argentinos? A mí me encantaría mostrar los jardines del país”, anhela.

Hay público expectante y es casi un es una necesidad hoy. En otros países es muy común. Acá todavía no se lo vé, pero en Inglaterra, por ejemplo, la BBC tiene programa de jardinería. ¡Y mirá que ellos son como los maestros del periodismo! Los vegetales sirven mucho más que para una cuestión decorativa. Porque si en un balcón ponés un par de plantas, terminás ayudando al ecosistema. Y si sumás muchas y hacés el equivalente a un árbol, mejor aún más beneficiosos para todos, incluso... Y mirá que estoy empezando por un balcón, apenas, eh”, agrega.

-Teniendo en cuenta que sos una figura pública y podés contar con ciertos accesos, ¿lo hablaste con alguna autoridad política?

-Acá cuesta mucho. Quizás me ayudas con esta nota en algo que no logro, que es mostrar los jardines de la Quinta de Olivos y de la Casa Rosada. Afuera es muy común que se conozcan los jardines de las residencias presidenciales, pero acá me cuesta mucho, no lo consigo. Sin ánimo de ninguna intención política, simplemente como ciudadano, mostrarle al resto de la habitantes de Argentina qué plantas hay, cómo las eligieron, quién las plantó, de qué épocas son, para qué las usan. Todo con una intención puramente paisajística... La verdad sería algo más que interesante.

Fotos: Ramiro Palais.



 
 

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