Cómo es hoy la vida del Roña Castro y a qué se dedica actualmente: "No soy millonario, pero estoy tranquilo" – GENTE Online
 

Cómo es hoy la vida del Roña Castro y a qué se dedica actualmente: "No soy millonario, pero estoy tranquilo"

En diálogo con GENTE, el primer eliminado de MasterChef Celebrity repasa su presente solidario, explica por qué volvió a la casa de su ex y recuerda la etapa más dura que atravesó antes de ser boxeador.
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"Decime Roña o Locomotora... Si me decís negro me doy vuelta igual", comienza diciendo el primer eliminado de MasterChef Celebrity. Así, con ingenio y picardía, el exboxeador se confiesa con GENTE y cuenta cómo fue su paso por el programa que lidera las noches de Telefe y que conduce Wanda Nara

Sobre la flamante líder del certamen culinario, dice sin dudar: "Me encanta ella. Es una buena conductora. Se expresa bien y es una piba normal. Igual que Maxi López. Estaba ahí, hablaba con ella como si no hubiera pasado nada...".

"Yo la pasé bien. La verdad que de los compañeros no conocía a nadie. Solo a Luis Ventura y Pablito Lescano. A Momi, Evangelina y a La Joaqui no las conocía. Estoy contento de ir conociendo gente distinta. Yo ya estuve en otros realities como en Gran Hermano y en el Bailando".

El “Roña” Castro posa relajado tras su salida de MasterChef Celebrity.

Los recuerdos de su dura infancia y el salto al éxito

"Yo recuerdo que de chico pasé hambre y frío.. A mí no me la puede contar nadie. Yo soy de una familia muy pobre. Mi mamá era portera y mi papá trabajaba en Catamarca. Ellos se separaron y los dos mayores nos fuimos a vivir con él", relata el ahora consagrado deportista al ser consultado sobre sus orígenes.

El campeón del mundo, reconoce que su infancia fue difícil y recuerda una de sus etapas más duras: "Fueron los peores años los que pasé en Catamarca porque mi viejo era alcohólico... No tengo nada con mi padre. Fue un momento que pasó, pero era borracho. Lo llevé para que me vea campeón del mundo. Lo ayudé mucho...".

Con emoción, recuerda: "Mi mamá no quería que yo peleé. Tenía miedo como toda madre. Cuando yo le pedí que me firmara el consentimiento para la pelea a mis 14 años me dijo que no. Me mandó a estudiar, aunque sólo terminé la primaria. Entonces, yo le pedí a una vecina que se llamaba Dora que me firmara el permiso y firmó".

“Pasé hambre y frío, pero llegué a la cima”, recuerda con emoción sobre su infancia y su camino al título mundial.

Para ese entonces, el "Roña", apodo que se ganó por ser "busca roña", trabajaba como lustra botas y vendía diarios. Fue por eso que cuando comenzó a ganar dinero con las peleas no dudó en seguir ese camino. "La plata que fui ganando iba a la familia para comprar cosas... Después empecé a ganar y ganar...".

Con total orgullo, enumera sus grandes victorias: "Fui tocado por la varita mágica. Fui un gran boxeador. En peleas amateur perdí 2 de 128. En cuanto a peleas profesionales hice 146 y perdí solo 10. Las que perdí fueron por el título del mundo. En Argentina no me ganó nadie. Yo agradezco al deporte de los puños porque me dio todo".

El "Roña" Castro recuerdas sus épocas de gloria en el boxeo y revela cómo vive su retiro

"¿Cómo recuerdo esas épocas? Son lindas...", dice sonriente al rememorar su momento estelar como boxeador y campeón. "Fue lindo porque la viví. Conocí 27 países. Recuerdo todo. Quién iba a pensar que un flaquito de Caleta Olivia iba andar en Tailandia", suelta con cierto orgullo sobre todo lo que conquistó en su carrera.

Con total sinceridad, responde que no extraña esa época de su vida: "Yo era vago en el gimnasio. Cuando me retiré y me dijeron que no me tenía que preparar más, no me preparé más. Nunca más volví al gimnasio. Hace veinte años que no hago nada".

El campeón que tocó el cielo con las manos: fue uno de los boxeadores más populares de los 90 y hoy elige una vida sencilla.

A más de 18 años de haberse retirado del deporte, confiesa: "Estoy viviendo mi retiro en paz. Hablé con mis hijos y con mi exmujer de ese momento. No tenía nada más que demostrar. Demostré todo. Todo por mi Argentina. Me fue bien y tuve la suerte de poder recorrer el país como campeón del mundo. Recorrí todo: viví en Italia, Francia, Filadelfia, Nueva York, Las Vegas... Así pasaron los años y hoy en día me queda el recuerdo"

"Soy feliz. Hice lo que quise y el deporte de los puños me dio todo. No soy millonario, pero vivo tranquilo. Tuve la suerte de comprarme casa, auto, todo... A mis hijos le pude dejar las casas. Vivo bien y conforme de lo que hice. Cada vez que alguien me saluda me dice: 'Te felicito, Roña'. Me doy la mano solo también, porque hice todo bien. Me agradezco", dice con total tranquilidad sobre su carrera y su posterior retiro.

 Yo fui campeón del mundo. Toqué el cielo con las manos. Llegué a la cima. Eso es lindo. Gané dinero, pero lo supe invertir".

Al ser consultado sobre cómo hizo para que "la fama no se le subiera a la cabeza", contesta: "Yo estuve hasta en la casa de Gran Hermano famosos. Salen de ahí y son más agrandados... Yo los llevé a todos a comer a mi casa cuando terminó el programa. Algunos le tenían pánico a la gente porque se habían enterado que estaban todos en la casa del Roña. Se llenó de gente".

“Fui tocado por la varita mágica”, dice el exdeportista al repasar su carrera y los títulos que lo consagraron campeón del mundo.

Con cierta emoción, recuerda cómo reaccionaban sus vecinos ante la visita de uno de sus grandes amigos: "Cuando venía a comer Diego Maradona se llenaba la casa... Teníamos que estar adentro encerrados porque todos querían fotos con él. Hoy en día lo puedo contar".

Sobre el ídolo del fútbol, dice: "Siempre lo extraño. Yo a él lo veía en todos lados. En mi casa, boliches o por ahí. Yo quería abrazarlo a él y él me quería abrazar a mí. Era fanático mío. Fue un fenómeno. Era Dios. Nosotros al día le poníamos toldo. Tenemos muchas anécdotas juntos".

La misión solidaria del "Roña" Castro que alimenta a miles de personas

"Empezamos en pandemia con los comedores. Yo tengo un gimnasio grande y tenía bolsas de comida. En pandemia veía un amontonamiento de gente y puse un comedor. Primero empezamos a cocinar para que se lleven a sus casas", relata el exdeportista sobre la misión solidaria que lleva adelante hace más de 5 años.

Con tristeza, pero con esperanza de poder ayudar a los más necesitados, cuenta: "Los comedores están todos en Lomas de Zamora. Ahora, después de separarme, volví a Morón y estamos armando un comedor para 500 personas. Se ve mucha miseria. La veo yo todos los días. Antes me lloraban los pibes y ahora me llora la gente grande. Trabajaron toda la vida para jubilarse y cobran una miseria. Un sueldo de un jubilado son 20 kilos de carne. Me piden medicamentos... Hago lo que puedo. Lo que puedo conseguir, lo consigo".

Respecto a cómo consigue fondos para llevar adelante su tarea solidaria, cuenta: "Me ayuda el gobierno de la provincia de Buenos Aires y el Cuervo Larroque. Me dan una mano. También muchas fábricas de comida que nos dan leche, queso y comida... Es lindo poder seguir haciendo lo que hago".

Su costado solidario: desde hace más de cinco años mantiene comedores que alimentan a cientos de personas en Lomas de Zamora.

Sobre el próximo gran comedor que abrirá en Morón, cuenta: "Una cosa es contarlo y otra es verlo. Vamos a poder recibir a 500 personas. Salís a la calle a la noche y tenés 30 personas en un banco durmiendo. Tenés que andar pidiendo permiso para usar el cajero. Es feo. La gente que está ahí son gente grande. Da lástima. Trato de ser firme, fuerte y ayudarlos".

En cuanto a las personas que llevan adelante esta gran tarea de ayuda social, explica: "Yo armé una asociación civil. Hay gente que trabaja ahí cuatro horas por día cocinando. Se hacen ollas grandes. Mucha gente colabora con azúcar, yerba y alimentos. Yo sé que lo traen porque soy un personaje conocido". 

"Yo podría estar en la pileta tomando sol. Lo puedo hacer, pero lo comencé en pandemia y no puedo dejarlo. Se suma mucha más gente... Es muy doloroso escucharlos, que te lloren y que tengan hambre. Hace poco un hombre vino llorando a pedirme ayuda para conseguir medicamentos para su mujer que se estaba yendo. Antes me ayudaba el ministerio de la Nación, pero ahora no te dan nada. Al contrario, fui a ver a Sandra Pettovello y me sacó cagando... Para ella soy mala palabra. No tengo bandera política, soy un deportista que hizo deporte toda su vida y soy conocido. No les voy a echar la culpa, pero pasa en todo el país", dice con la sinceridad que lo caracteriza.

El exboxeador está trabajando para abrir un comedor que le dará comida a más de 500 personas.

Cómo es el presente del "Roña" Castro

Sin ningún tipo de tapujos, el exboxeador confiesa: "Yo convivo con mi exmujer en la misma casa. Nos separamos hace doce años y volví a la casa hace un año y medio. Es un lugar muy grande y somos amigos... No tenemos nada hace años. Yo cuando me separé le había dejado la casa... Cuando quise volver le dije y me dijo que me agarrara la primera habitación. Comemos juntos, charlamos, está con mis hijas...".

Sobre si situación amorosa actual, cuenta: "Ahora tengo novia. Vivo bien y tranquilo. Siempre tuve una mujer al lado. No sirvo para vivir solo. No me lo imagino. Estoy acostumbrado a las relaciones. Me gusta charlar, que te mimen...". "Vivo tres días en la casa de mi novia y cuatro días en mi casa. Me levanto a la mañana y empiezo a hacer de comer", relata sobre cómo es su día a día.

Además, recuerda: "En esa casa yo volví a aprender a caminar después del accidente que tuve en el año 2007. Choqué un árbol. Me quebré las dos piernas, el hombro, las costillas... Estaba más para irme que para quedarme, pero le metí fuerza de nuevo".

Fotos y video: Rocío Bustos.



 
 

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