Una escena estremecedora sacudió a la localidad bonaerense de San Martín durante la madrugada de este martes, cuando una recién nacida fue hallada abandonada dentro de un cesto de basura en la calle Riobamba al 2300, entre Pueyrredón y Rivadavia. El caso se conoció cerca de las 5 de la mañana, a partir de un llamado al 911 de un vecino que escuchó el llanto desesperado de un bebé.
Efectivos de la Comisaría San Martín 1° acudieron de inmediato al lugar y constataron una situación alarmante: la beba estaba desnuda, sin pañal y con el cordón umbilical cortado de manera artesanal. Ante la urgencia, los policías la retiraron del cesto y la trasladaron de inmediato en un móvil policial al Hospital Municipal “Dr. Diego Thompson”.
En el centro de salud, una médica confirmó que se trataba de una recién nacida prematura, con unas 36 semanas de gestación y un peso de 1.890 gramos. Según el primer parte médico, la beba se encontraba clínicamente estable, aunque fue derivada a la Terapia Intensiva de Neonatología para recibir atención especializada. Los profesionales estimaron que el parto habría sido domiciliario y que el nacimiento ocurrió alrededor de las 5 de la mañana.

El operativo tuvo una protagonista clave: la teniente Verónica Ayala, una de las oficiales que intervino en el rescate. En diálogo con TN, relató con crudeza cómo fue el momento del hallazgo. “Recibimos el llamado del 911 a las 5:40 de la mañana, donde el llamante refiere que escuchaba el llanto de un bebé”, explicó.
“Cuando llegamos al lugar, encontramos a esta bebé en la base de un cesto de basura, donde solo se le veía la carita. Y sobre ella, más bolsas de basura”, detalló la oficial. Ayala contó que, al advertir la gravedad de la situación, el accionar se concentró únicamente en la recién nacida. “La sacamos del canasto y la abrigamos porque estaba sin ropa. La tapamos con una campera del sargento y abrimos paso con otros móviles hasta el hospital, donde ya nos estaban esperando”, relató.
El impacto físico del abandono también quedó registrado. “Cuando la pudimos sacar, la bebé tenía todavía marcado uno de los barrotes del tacho en la cara”, agregó Ayala, quien confirmó que la nena aún tenía el cordón umbilical. Con el paso de las horas, su estado mostró una evolución favorable. “Está mejor, le cambió hasta el color. Le están haciendo estudios y pudo recuperar el calor del cuerpo, porque estaba muy fría cuando la sacamos”, señaló.
Como gesto simbólico, el equipo médico decidió llamarla “Verónica”, en homenaje a la teniente que participó del rescate. Mientras tanto, la Justicia ya tomó intervención. La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N° 3 del Departamento Judicial San Martín, a cargo del fiscal Daniel Cangelosi, y fue caratulada como “abandono de persona”.

