La boda de Rocío Hazán Galán fue, sin dudas, uno de los eventos más comentados de lo que va la semana. Con un civil celebrado el 25 de marzo en el Registro de la calle Uruguay y una gran fiesta el sábado 28 en Astilleros Milberg, en Benavídez, la celebración reunió a figuras como Ángel de Brito, Verónica Lozano, Patricia Sosa, Sandra Mihanovich y Marcela Morelo, en una noche que combinó emoción, música y clima familiar.
Pero más allá del vestido, el beauty look y los momentos icónicos, hubo una figura clave que vivió cada instante con intensidad y sensibilidad: Lucía Galán.
Lejos del escenario y en un rol mucho más íntimo, la artista se convirtió en un pilar fundamental durante los días previos y las horas decisivas antes de la boda. Así lo reconstruyó Revista GENTE a partir del testimonio del equipo de estilismo de la novia, que fue testigo directo de ese detrás de escena cargado de emoción.
Cómo vivió Lucía Galán la boda de su hija Rocío: "Emocionada y feliz"
En diálogo con GENTE, Marcia Troanes y Mabby Autino, las artífices detrás del aplaudido beauty look nupcial de Rocío Hazán, no solo revelaron algunos secretos del maquillaje y el peinado que la hija de Lucía Galán lució el día de su boda, sino que también recordaron algunos momentos emotivos que se generaron en la previa de la boda, que tuvieron a madre e hija como grandes protagonistas.

“La prueba de peinado la hicimos en la casa de Lucía (Galán) y fue un momento muy especial”, recuerda la peinadora Marcia Troanes. “Lucía estuvo presente todo el tiempo, ayudándola, mirándola con mucho amor, sacándole fotos… como sin poder creer que había llegado ese momento. Se la veía emocionada y feliz a la vez”.
Esa mezcla de sentimientos —entre la nostalgia y la alegría plena— fue una constante. Porque si algo dejaron en claro estas testigos oculares, es que Lucía Galán atravesó este proceso con el corazón a flor de piel, pero también con una energía contagiosa.
Llegó cantando y bailando a la previa, y se armó la fiesta
“Me llamó hace un año, muy eufórica, y me dijo: ‘¡Se casa la nena! Guardate ya la fecha’”, cuenta entre risas la maquilladora Mabby Autino, dejando ver que la emoción no fue algo del último momento, sino un sentimiento que acompañó a la artista durante todo el camino.
Es que esa mis euforia marcaría a la artista durante todo este camino, según le contó Autino a GENTE, Lucía Galán era un torbellino de alegría el día de la boda: "Sobre un momento de color que me quedó durante el proceso de styling de Rocío, recuerdo que Lucía llegó cantando y bailando. Ella siempre super divertida y buena onda. Tanto que las amigas luego empezaron a abrir el champagne y se armó la fiesta".
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