En medio de la conmoción que atravesó a Gran Hermano: Generación Dorada en sus primeras horas, Daniela De Lucía rompió el silencio luego de su salida del reality por la muerte de su papá. Lo hizo a través de un audio de WhatsApp dirigido a Luis Ventura, que el periodista reprodujo al aire en A la tarde (América TV).
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“Hola, Luis, querido. ¿Cómo estás? Sé que lo llamaron a Leo para hablar del fallecimiento de papá. Primero te cuento que yo estoy bien, que acabo de salir de la casa, que estoy viajando a Tandil para acompañar a mamá”, comenzó, con la voz serena, y ubicó el foco en lo urgente: estar cerca de los suyos.
En ese mismo audio, Daniela explicó el cuadro que derivó en el desenlace: “Él tenía un deterioro físico desde hace tiempo. Esto igualmente fue sorpresivo. No lo esperábamos, pero bueno, una infección en unas escaras en la espalda y una infección urinaria en una persona de 81 años fue… en fin”. La frase, entrecortada por la emoción, describe con claridad lo que sucedió con su papá y confirma que la noticia la tomó por sorpresa a pesar del deterioro previo.
El mensaje también dejó espacio para el agradecimiento y una definición sobre su breve paso por el juego: “Acá, triste. Pero no quería dejar de mandarte el mensaje para un saludo para vos. Un abrazo. Gracias por el llamado. Fueron dos días en la casa de Gran Hermano que quedarán siempre en mi recuerdo. Fue una hermosa experiencia, pero ahora acompañando acá, la vida de verdad, con la familia. Así que, bueno, ya nos veremos cuando esté de vuelta por Buenos Aires. Les mando un beso. Un abrazo para todo el equipo”. La mención al poco tiempo que estuvo encerrada y a la prioridad familiar funciona como cierre: por ahora, el reality queda atrás.
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La salida de Daniela se produjo apenas dos días después de su ingreso a la casa -y del comienzo del reality- y estuvo acompañada por un protocolo de contención: la producción la convocó en privado, con el apoyo de psicólogos del programa, para comunicarle la noticia y que ella pudiera decidir cómo proceder. Después de ese intercambio, optó por abandonar la competencia para despedir a su padre y acompañar a su mamá en Tandil. La dinámica y el tono del procedimiento fueron precisados por el comunicado oficial de Gran Hermano, difundido en sus redes.
El contexto de su salida se completó con el anuncio que hizo la producción del reality en sus canales oficiales: “Lamentamos profundamente informar que el papá de la participante Daniela De Lucía falleció este miércoles, luego de atravesar diversos problemas de salud… Daniela fue informada de la noticia, asistida y contenida en todo momento por el equipo de psicólogos y la producción… Ella tomó la decisión de abandonar la casa para despedir los restos de su padre y acompañar a sus seres queridos”. En esa misma comunicación se anticipó que la gala de la noche ampliaría detalles del caso.
Con el correr de las horas, tomó fuerza un trascendido que se convirtió en un dato clave: no regresará al reality. Su propio mensaje —“fue una hermosa experiencia, pero ahora acompañando acá, la vida de verdad”— tiende un puente entre la aventura televisiva y la realidad que la atraviesa. Para los seguidores del programa, su salida deja la certeza de que, aun cuando el juego propone reglas y encierro, hay decisiones que se toman puertas afuera y que la familia puede más que cualquier rating.
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