La tarde del martes 3 de marzo quedó marcada por un episodio vial que instaló a Ernestina Pais en el centro de la conversación pública. De acuerdo con el parte oficial, el hecho ocurrió en Vicente López, sobre Avenida del Libertador, a la altura de Las Heras/Lavalle: allí, un Honda City negro impactó contra un Alfa Romeo blanco conducido por otra mujer. Tras un llamado al 911, acudieron móviles policiales y agentes de tránsito. Los efectivos constataron daños materiales en ambos vehículos y la ausencia de lesionados.
Como marca el protocolo, se dispuso el control de alcoholemia para las conductoras involucradas. Según los primeros datos del caso, Pais se habría negado a realizar el test. En la provincia de Buenos Aires, esa negativa se presume como resultado positivo, lo que habilita el labrado de un acta de infracción y el secuestro preventivo del vehículo. En consecuencia, el Honda fue trasladado al playón municipal y el procedimiento quedó asentado en las actuaciones de rigor.
En medio de la incertidumbre sobre las precisiones de lo ocurrido y sobre el estado de la reconocida conductora por lo ocurrido, trascendieron las primeras imágenes del choque, en la que se la ve a Ernestina apoyada sobre el costado del vehículo, presumiblemente a la espera de que se resuelva todo lo relacionado a lo administrativo de este tipo de situaciones.

Las imágenes que acompañan el reporte describen la mecánica del impacto con detalle: el Honda presentaba golpes en la zona delantera izquierda, mientras que el Alfa exhibía una abolladura en la puerta trasera del mismo lado. Las autoridades calificaron el episodio como “choque leve” y ratificaron que no se registraron víctimas. El operativo derivó, además, en la intervención del área local de tránsito para completar las pericias administrativas y el inventario del secuestro.
Este episodio, además, reabrió el archivo de antecedentes viales asociados a la figura de Pais. En los últimos siete años se registraron tres hechos previos —2019 (Olivos), 2022 (Palermo) y 2023 (Núñez)— con distinta gravedad y exposición pública. En aquel recorrido también queda asentada una negativa a test de alcoholemia y la retención del vehículo en una ocasión anterior, así como referencias a procesos personales de salud que la propia conductora abordó en entrevistas pasadas. Ese contexto vuelve a emerger ahora, aunque las responsabilidades específicas sobre lo ocurrido este 3 de marzo se dirimirán exclusivamente en sede administrativa, según lo que establezcan los informes y las pericias.


