La noticia se terminó de confirmar en la tarde del viernes mediante una historia de Instagram de Santiago del Moro: “Por recomendación médica, Divina queda fuera de juego. Por tal motivo y dado lo que sucedió con Daniela, el domingo ingresan 2 jugadores a la casa”. El anuncio, que inmediatamente replicaron los principales portales, pone fin a las especulaciones sobre el futuro de ambas participantes y abre una nueva etapa en el reality, con la expectativa colocada en los reemplazos que se sumarán en la gala dominical.
La situación de Divina Gloria había encendido alarmas apenas 48 horas después del arranque de la temporada “Generación Dorada”. La actriz debió abandonar la casa para realizarse estudios tras un cuadro de hipertensión, quedó internada en observación y su continuidad quedó supeditada a la evaluación médica; ahora, el conductor comunicó que no regresará a la competencia. La prioridad, dejó en claro la producción, es la salud de los participantes.

En paralelo, Daniela de Lucía decidió dejar el juego luego de que la producción le informara el fallecimiento de su padre. El programa emitió un comunicado oficial y dispuso su salida para que pudiera acompañar a su familia en Tandil; la coach agradeció el apoyo y, ya fuera del encierro, contó que el desenlace la tomó por sorpresa. La baja de Daniela fue la primera gran conmoción de la semana y obligó a recalcular la dinámica de un elenco que recién empieza a conocerse.
Mirá También

El primer mensaje de Daniela de Lucía tras salir de Gran Hermano por la muerte de su papá
Con dos lugares vacantes, la producción resolvió incorporar a dos nuevos jugadores este domingo, una maniobra habitual del formato cuando se registran salidas por fuerza mayor en los primeros días. Del Moro ya había anticipado al aire que habría reemplazos y que, antes de cruzar la puerta, los nuevos concursantes pasarían por el aislamiento preventivo que impone el reglamento para preservar la transparencia del juego.
Detrás de la decisión hay, también, un criterio de equilibrio competitivo: sostener el número de habitantes de la casa para que las estrategias, alianzas y nominaciones mantengan la lógica de una edición que, en su arranque, ya tuvo giros tan drásticos como imprevistos. La salida de Daniela por un duelo familiar y la de Divina por motivos de salud reconfiguran el tablero en apenas días, y la entrada de dos caras nuevas puede alterar la balanza de simpatías en una convivencia que todavía está en etapa de exploración. Ese temblor de placas —emocionales y de juego— es parte del ADN del formato y, a juzgar por la celeridad con que se movió la producción, la consigna es que el ritmo no caiga.
El caso de Divina Gloria merece un párrafo aparte, porque condensa el pacto tácito entre espectáculo y cuidado. Del Moro ya había explicado que la artista permanecía bajo controles y que cualquier reingreso dependía de una firma médica; la confirmación de este viernes, sellada en redes, clausura esa ventana y reafirma que el bienestar físico y emocional de los participantes está por encima de cualquier expectativa televisiva. En simultáneo, el reality se garantiza seguir en movimiento con el ingreso doble que se verá en la gala.
Mientras tanto, Daniela transita su duelo fuera de cámaras, acompañada por su círculo íntimo. Sus palabras públicas evocaron gratitud por los días vividos en la casa y dejaron un rastro de empatía que resonó en la audiencia. La producción, por su parte, activó el protocolo de contención psicológica y comunicó la situación con claridad, un gesto que esta edición necesitaba para dejar sentado el tono con el que encarará contingencias sensibles.
De cara al domingo, el interrogante inevitable es quiénes serán los dos nuevos habitantes y cómo impactarán en el ecosistema que ya se estaba ordenando con las primeras afinidades y roces.
Mirá También

“Hizo trampa”: aseguran que un participante de Gran Hermano no cumplió con el aislamiento
Mirá También

Así fue el tenso cruce de un notero de TN con la policía en medio de un operativo: “Déjenme pasar”
Mirá También

