Antes de su paso por MasterChef Celebrity (Telefe), Ian Lucas vivía una etapa de plena expansión en México, un país que se convirtió en clave tanto a nivel profesional como personal. Instalado allí durante más de tres años, el influencer apostó por empezar de cero en un entorno completamente nuevo, sin su familia y con el desafío de adaptarse a otra cultura. Sin embargo, lejos de sentirse ajeno, encontró rápidamente un lugar de pertenencia y construyó vínculos que define como una “familia elegida”.
En ese período, su carrera dio un salto significativo. Ian pasó de ser un creador de contenido en crecimiento a liderar proyectos que convocaban a miles de personas. Junto a su grupo, comenzó a realizar giras y espectáculos que lograron una conexión masiva con el público, llegando incluso a llenar espacios con más de 30 mil espectadores. Ese fenómeno no solo consolidó su popularidad, sino que también le permitió experimentar una dinámica artística distinta, más cercana al show en vivo y al contacto directo con sus seguidores.
Ese presente, sólido y en ascenso, fue el que decidió pausar cuando recibió la propuesta para participar en el reality gastronómico. La decisión no fue sencilla: implicaba dejar atrás un proyecto exitoso, afectos construidos y una rutina que lo encontraba en uno de sus mejores momentos.

El camino para convertirse en un fenómeno digital
-¿Qué sentís al mirar atrás y ver todo el recorrido desde que creabas contenido con 13 años y ver ahora que ganaste el programa de tus sueños?
-Me emociona. Me acuerdo que con 13 años tenía matinés, hacía presencias en matiné por 2000 pesos (risas). Me iba a Mendoza en un micro, volvía, me iba a Rosario, volvía... me la rebuscaba siempre. Siempre me la rebusqué. Vendía entradas, anticipadas en Lomas, en mi barrio. Tenía likes en las fotos y usaba a esa gente que me seguía para vender entradas. Siempre como que trabajé mucho, en serio, pasé por muchas cosas que no estuvieron tan buenas, pero todo valió la pena.
-En esa búsqueda de objetivos personales te fuiste a México, ¿cómo fue esa decisión?
-En México estuve 3 años viviendo. Allá vive uno de mis mejores amigos y formé una familia. Fui solo, en el sentido de que fui sin familia, sin nada, a un lugar nuevo. Es una cultura totalmente distinta. Y yo no paro de hablar de eso porque la gente siempre fue buena conmigo desde que llegué y no era conocido, hasta hoy en día que estamos llenando lugares de 30.000 personas. Siempre sentí el cariño de la gente que es súper cálida. Me hice muchos amigos, construí una familia ahí con Fede y con los chicos y estamos de gira hace más de 2 años y medio. Acá en Argentina hicimos un Vélez de 40.000 personas. Lo que se armó con ese grupo y la conexión que hay con la gente es tremenda.

-¿A eso te referías cuando decías que dejaste mucho para estar en MasterChef?
-Sí, por eso me quiebro cuando hablo de eso, porque la verdad es que yo estaba muy bien allá, en todo sentido. Cuando recibí la propuesta hablé con los chicos y me dijeron: "Amigo, si vas ganalo. No vayas a boludear. Mirá, nos estás dejando a nosotros acá. Andá y ganalo". Así que desde que llegué acá le decía a todos: "Yo voy a ganar". Por eso a los dos días ya tenía un libro, porque empecé rápido a estudiar. Practiqué muchísimo, miraba todo, escuchaba consejos, porque yo quería ganar, quería lograrlo.
-Se dice fácil, pero, tener más de 40 millones de seguidores te lleva a un nivel de exposición tremendo. ¿Lo llegaste a sufrir en algún momento?
-Realmente siento que más que nada fue ahora en el programa, porque tal vez antes, yo mostraba lo que quería mostrar en mis redes, pero de la puerta para adentro había días que no tenía momentos tan buenos y a mí no me gusta que mi público me vea triste. Siempre me gustó transmitirle algo lindo a mis seguidores y que si alguien la estaba pasando mal, se ría conmigo. Todo el tiempo estoy haciendo bromas. De hecho, mi crecimiento más grande en YouTube fue por las bromas. Me encanta estar todo el día bromeando.
Los objetivos después de consagrarse Masterchef Celebrity
-¿Es cierto que durante un mes viajaste todas las semanas entre Argentina y México para poder grabar?
-Sí, hay cosas que tal vez no me hizo falta contarlas, pero lo contó Grego en el streaming, habló del sacrificio que hacía. Y es que, hubo un mes y medio que sí teníamos shows todos los fines de semana en México donde yo ya estaba anunciado, así que me tocaba viajar. Terminaba de grabar toda la semana, me iba a Ezeiza, viajaba el viernes, llegaba el sábado, el domingo hacía el show, y me volvía lunes a la mañana, llegaba directo para el canal. Así fueron unos cinco fines de semana.
-Llegaste a la televisión, a MasterChef Celebrity, ¿ahora con que soñás?
-A partir de ahora no sé qué pueda llegar a venir, pero ojalá que pueda seguir trabajando en la televisión, me encantaría. Siento que conecté mucho con el público. Hacer videos para YouTube ya para mí no es un trabajo, es un hobby. Yo estoy acostumbrado a grabarme siempre. Siempre grabé mi vida con mi familia y a la gente le gusta. Entonces, eso lo voy a seguir haciendo. Ni loco lo dejo, porque hay una comunidad muy grande ahí que tal vez no mira tele y conecto mucho con ellos.

-¿Volverás a México?
-Puede ser que vaya a México... ya mi mejor amigo me anda reclamando. Tengo que volver sí o sí porque tenemos shows muy grandes allá. Bueno, el año pasado hicimos Vélez acá y hay un objetivo más grande en Argentina. Puede venir algo más grande todavía. Decían que no lo llenábamos y se llenó al toque, así que hay algo ahí dando vueltas también en cuanto a shows y música.
Fotos: Rocío Bustos.

