A los 50 años, Ingrid Grudke volvió a marcar agenda en redes sociales. Esta vez no fue solo por las fotos —una serie de imágenes en ropa interior— sino por el potente mensaje que las acompañó: una carta abierta en la que explicó cómo hace para mantenerse en forma y, sobre todo, en equilibrio.
“Todo el tiempo me preguntan cómo hago para mantenerme así a mis cincuenta años. Para mí, no hay secreto”, explicó en un texto que publicó en su cuenta de Instagram, donde acumula más de 700 mil seguidores. Allí, la modelo fue directa al punto: el bienestar no se construye de un día para el otro.
“Todo tiene que ver con dar el alimento y cuidado correcto a mi cuerpo, alma y mente, y esto lo aprendí desde muy chica”, agregó. Y detalló su rutina de hábitos saludables: “Es dedicar tiempo a comer sano, hacer ejercicios físicos, trabajar en la paz mental y un descanso apropiado”.

En un contexto en el que muchas veces se evita hablar de cuerpos, Grudke tomó una postura clara. “Hoy en día se dice que no hay que hablar de cuerpos. Yo no pienso así, siempre y cuando se hable de la importancia que es tener un cuerpo sano para empezar a generar conciencia”, sostuvo.
Para ella, el foco no está en la estética sino en la funcionalidad: “Nuestro cuerpo es nuestro vehículo en la vida y es importante cuidarlo hoy para lograr tener un cuerpo sano, fuerte, ágil y funcional el día de mañana”.
Sin embargo, Ingrid no esquivó el costado estético del debate. “Va más allá de lo estético, aunque verse bien ayuda a la autoestima, te da seguridad a la hora de presentarte en algún lugar y eso también es salud. No seamos hipócritas”, lanzó con honestidad. Y marcó un límite claro: “Lo que no está bien es criticar otros cuerpos, eso es otro tema”.

Acostumbrada desde chica a las opiniones ajenas, Grudke aseguró que aprendió a convivir con ellas. “Desde que tengo recuerdo siempre se habló del cuerpo que tengo y me acostumbré a eso”, explicó. Y enumeró, sin filtros, los comentarios que escuchó a lo largo de su carrera: “Muy flaca, muy musculosa, nariz rara, ojos muy grandes, pocas tetas, mucho culo… y así mil opiniones más”.
Lejos de afectarla, la modelo fue contundente sobre su postura personal: “Nunca me afectó la opinión de otro individuo porque me siento muy segura de mí”. Y cerró con una reflexión que resume el espíritu de su mensaje: “Nací con esta genética, estas formas, tamaño y color, y así me voy a respetar, cuidándolo lo más que pueda para que mi cuerpo sea un vehículo fuerte, ágil y funcional para mi alma y mi mente hasta el fin de mi existencia”.
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