El segundo cumpleaños de Laia y Aimé empezó con una escena digna de esas postales que quedan para siempre. Aunque el gran festejo familiar está planificado para el fin de semana, Daniela Celis y Thiago Medina quisieron que la magia empezara apenas las gemelas abrieran los ojos este 29 de enero. En los videos que compartieron en sus redes sociales se percibe el trabajo artesanal, el tiempo dedicado y, sobre todo, la intención de convertir el despertar en una aventura: un ritual íntimo, tierno y luminoso que celebra esa forma de la infancia en la que todo se descubre por primera vez.

La habitación amaneció preparada con detalles que hablan de dedicación y juego. Cada peluche tenía su sombrerito tipo bonete, de esos bien coloridos que enmarcan las fotos de cumpleaños y hacen sonreír de inmediato. Sobre las paredes, los cartelitos colgantes armados con letras del 'Feliz cumpleaños', como una guirnalda que guía la mirada. Y en el centro de la escena, varios regalos envueltos, pensados para ser encontrados de a poco, para que las chicas fueran descubriendo sorpresas y abriendo paquetes al ritmo de sus propias risas. Se siente, detrás de cámara, la complicidad de mamá y papá en ese “taller nocturno” que antecede a los días especiales.

Las imágenes transmiten ese momento en el que la niñez y el amor de los padres se encuentran: la curiosidad de Laia y Aimé mientras recorren el cuarto con la mirada, el gesto de tocar los cartelitos, la fascinación por los bonetes en sus muñecos de siempre, y la ceremonia de quitar el papel a los regalos, celebrando cada hallazgo como si fuera el primero. Todo con este gesto cargado de ternura y un relato que se arma con pequeños detalles.

Junto a otra publicación, Daniela y Thiago pusieron en palabras el significado de la fecha y el camino recorrido desde aquel día de 2024 que les cambió la vida. “Un día como hoy a las 10:13 nacía Aimé, con 2 minutos de diferencia 10:15 Laia. Un 29 de enero hace 2 años atrás con 8 meses en panza, llegaron a nuestras vidas dos bebés, nuestras gemelas a regalarnos vida, risas, aventuras, desafíos… ¡LAS AMAMOS LAIA Y AIMÉ! Deseamos que siempre sean unidas, buenas y felices. Que nunca les falte la salud y el amor”, escribieron, en un texto que resume ese aprendizaje de todos los días que trae la crianza.
El cierre fue un agradecimiento para quienes acompañan desde siempre: “Gracias a todos los tíos y tías virtuales que nos acompañan en el crecimiento de nuestras gemelas. Los amamos: somos una gran familia”. Con la promesa del festejo grande para el fin de semana ya en marcha, el inicio de los dos años de Laia y Aimé tuvo el mejor de los prólogos: una mañana hecha a mano, con imaginación, creatividad y ese sello de hogar que convierte una simple sorpresa en un recuerdo imborrable.


